Gobierno advierte a FARC que la guerra puede seguir

El nuevo ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, declaró que está listo para seguir el conflicto armado si las negociaciones que mantiene el gobierno con la guerrilla en Cuba fracasan.
Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC en el diálogo de paz en La Habana, lee una declaración hoy en el Palacio de Convenciones
Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC en el diálogo de paz en La Habana, lee una declaración hoy en el Palacio de Convenciones (AFP)

La Habana

El nuevo ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, se presentó ante la sociedad advirtiendo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) estar listo para seguir la guerra si fracasan las negociaciones que mantienen el gobierno con la guerrilla en La Habana.

“Estoy aquí para el oficio más difícil que tiene un ministro de Defensa, tratar de terminar una guerra, y tratar de terminarla por el futuro de los jóvenes. Pero si no se da la paz por medio de la negociación política, también estaré listo para que éste sea el periodo más victorioso de la guerra por parte de nuestras Fuerzas Militares”, aseguró Villegas.

El nuevo ministro, que tomó posesión de su cargo el lunes, aseguró que el Estado “tiene plena superioridad militar” frente a las FARC, para las que consideró que la negociación de paz “es una salida inexorable”.

Villegas, destacado empresario que hasta su nombramiento ejerció como embajador en Washington, explicó las líneas maestras que trae al ministerio, donde su llegada se ha presentado como un cambio de enfoque en las Fuerzas Armadas para adaptarlas a la paz, toda vez que ejerció como negociador en los diálogos de Cuba.

Al recordar esta experiencia, el ministro subrayó que conoce “bien y en detalle” a las FARC y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrillas a las que envió un mensaje que contiene igual cantidad de cal y arena.

“Las FARC y el ELN encontrarán en mí el mayor aliado si toman la decisión de hacer política sin armas y reintegrarse en la sociedad civil. Los conozco bien y ellos a mí. Saben que tendrán el más duro interlocutor en la guerra, pero el más sincero y transparente aliado en la paz. La decisión no es mía, es de ellos”, subrayó.

A su vez, la guerrilla volvió a pedir al presidente Juan Manuel Santos “detener  la guerra para no dañar el proceso de paz”. Ante el silencio de los negociadores del gobierno en La Habana, el vocero de las FARC, Iván Márquez, dejo entrever que de no adoptarse un alto el fuego bilateral, las pláticas pueden fracasar.

“Es un sofisma seguir sosteniendo que la tregua favorece política y militarmente a la guerrilla. No, no; ella solo favorece al anhelo colectivo de reconciliación”, agregó Márquez.

Hasta ahora, Santos se niega a aceptar un cese bilateral de hostilidades sin antes firmar un acuerdo de paz, alegando que similares procedimientos hicieron fracasar anteriores negociaciones.