Gobernador de Sao Paulo garantiza el servicio del metro

El sindicato que representa a los trabajadores del metro de Sao Paulo decidió el lunes en asamblea suspender la huelga hasta la víspera del Mundial.
Policías en la entidad brasileña.
Policías en la entidad brasileña. (Damir Sagolj/Reuters)

Sao Paulo, Río de Janeiro

El gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, garantizó ayer el servicio del metro en la mayor ciudad de Brasil para mañana, día de apertura del Mundial de futbol 2014 en la capital paulista.

Al ser cuestionado sobre una posible alternativa en caso de que los trabajadores decidan retomar la huelga, Alckmin se limitó a señalar que "habrá metro y tren" para llegar al estadio inaugural Arena Corinthians, donde se enfrentará Brasil y Croacia.

El gobernante señaló también que "no tiene sentido" que los empleados del metro, quienes suspendieron la huelga, continúen la paralización cuando hay una decisión judicial que la considera ilegal por "abusiva".

"Espero que no haya un grupo queriendo hacer el desastre por el desastre, el caos por el caos", comentó luego de participar en Sao Paulo en un fórum organizado por el Bando Interamericano de Desarrollo (BID) y el gobierno regional.

Sobre el despido de 42 trabajadores del metro, Alckmin dijo que no fueron destituidos por participar en la huelga, sino por "invadir la estación, depredación y vandalismo".

"Volviendo al trabajo no habrá más dimisiones. El gobierno tiene que garantizar el transporte a 5 millones de personas".

El sindicato que representa a los trabajadores del metro de Sao Paulo decidió el lunes en asamblea suspender la huelga hasta la víspera del Mundial, momento en el que será realizada una nueva reunión para decidir el rumbo a tomar en los próximos días.

A pesar de que le paro fue iniciada el pasado jueves en demanda de un incremento salarial de 12.2 por ciento, frente a 8.7 por ciento ofrecido por el metro de Sao Paulo, gestionado por el gobierno regional, los inconformes centran su reivindicación en que los compañeros despedidos sean readmitidos.

Las autoridades, en tanto, se dicen listas para garantizar la seguridad y la movilidad de los aficionados.

"La seguridad está lista para atender cualquier tipo de problema. Estamos tranquilos", aseguró el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas brasileñas, general José Carlos de Nardi, en rueda de prensa en Río de Janeiro en la que fue interrogado por la posibilidad de más protestas.

Las protestas convocadas hasta ahora contra el Mundial no han alcanzado la dimensión multitudinaria de las del año pasado, y el gobierno, pese a que admite su preocupación, confía en que serán muy inferiores.

A los reproches contra el alto costo del Mundial y contra los supuestos desvíos de recursos públicos en las obras para la competencia, se sumaron el año pasado marchas por mejores servicios públicos de personas convocadas de forma espontánea en las redes sociales y que este año no parecen dispuestas a salir nuevamente.