Gobernador de Buenos Aires lanza su candidatura presidencial

Daniel Scioli, empresario, ex motonauta y gobernador de la mayor provincia de Argentina, figura importante del peronismo, hizo hoy pública su aspiración a ganar las elecciones presidenciales de ...
El goberndor de Buenos Aires, Daniel Scioli (i), con la presidenta argentina, Cristina Fernández, en una foto de archivo de 2010
El goberndor de Buenos Aires, Daniel Scioli (i), con la presidenta argentina, Cristina Fernández, en una foto de archivo de 2010 (EFE)

Buenos Aires

El empresario, ex motonauta y gobernador de la mayor provincia de Argentina, Daniel Scioli, peso pesado del peronismo en el poder, se lanzó de lleno este martes a la carrera hacia las presidenciales de octubre de 2015. "Hace 57 años (su edad) que estoy trabajando para lograr el objetivo" de llegar a la Jefatura de Estado, dijo a radio Mitre el gobernador peronista de centroderecha de la provincia de Buenos Aires, que reúne a casi el 40% del electorado del país.

El ex vicepresidente del gobierno de Néstor Kirchner (2003/2007), que mantiene una relación distante con la mandataria Cristina Kirchner, lanzó su precandidatura en un mítin de jóvenes el lunes, sin contar con el respaldo explícito de la Jefa de Estado, que termina su segundo mandato en 2015 y no puede ser reelecta.

"Empezamos otra gran carrera por la gran Argentina", dijo Scioli, un peronista de centro-derecha, que aún debe disputar la candidatura en elecciones primarias obligatorias tres meses antes de los comicios generales. Entre los precandidatos a vencer por el partido de gobierno, aparece el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, con una línea más de centro-izquierda, que no oculta su aspiración a la presidencia.

"Hay una preferencia, Cristina (Kirchner) me quiere a mí, quiere que yo sea el candidato", dijo Randazzo, de 50 años, a Radio América aunque luego aclaró que era una broma. El gobernador bonaerense que ratificó una y otra vez su "lealtad a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al peronismo", no logra la confianza de los ultrakirchneristas.

Su perfil moderado y conciliador parecen cuestionar en silencio el estilo confrontativo y beligerante del gobierno. Tampoco lo ayudan su pasado partidario, ya que fue el ex presidente Carlos Menem (1989/99), un peronista que aplicó políticas neoliberales y enfrentado a los Kirchner, quien lo lanzó a la política en los '90 para luego convertirse en diputado nacional en 1997 por la Ciudad de Buenos Aires.

Fue secretario de Turismo y Deporte del ex presidente peronista Eduardo Duhalde (2002/2003) que tras impulsar a Néstor Kirchner al gobierno se transformó en su enemigo. Tras la muerte de Néstor Kirchner en octubre de 2010, Scioli asumió la presidencia del Partido Justicialista que mantuvo hasta mayo pasado.

En el mitin, Scioli llamó a "cuidar los logros" de los últimos diez años, y dijo que pretende "ser el puente entre las viejas y las nuevas generaciones que se tienen que organizar para tomar la posta". Varias veces se especuló con que Scioli abandonaría al kirchnerista Frente para la Victoria (FPV), pero el político nunca sacó los pies del plato.

"Dios me preparó para ser Presidente", afirmó hoy Scioli. Entre las adversidades que tuvo que enfrentar fue la pérdida de la mano derecha en un accidente cuando era piloto naútico, lo que le obligó a reinventarse fuera de ese deporte del cual era único campeón y mentor en Argentina. Su esposa, la ex modelo Karina Rabolini, es una empresaria de la moda y la cosmética de 47 años, que preside una fundación benéfica y llena páginas de las revistas del corazón.

Entre otros aspirantes a la presidencia se halla el diputado Sergio Massa, de 42 años. Massa, ex alcalde de una ciudad bonaerense y ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, aprovechó el alineamiento de Scioli con el gobierno para postularse como una opción opositora de signo peronista de centroderecha, el Frente Renovador, apuntando al mismo electorado.

En tanto, el alcalde capitalino, el empresario Mauricio Macri, de 55 años, es otro de los presidenciables por la derecha liberal, con buena intención de voto. También se perfila una alianza de centro-izquierda y socialdemócrata, aunque sin candidato definido aún.