General disidente libio exige disolver el parlamento

Jalifa Haftar, quien asegura hablar en nombre del ejército, reclamó al Consejo Superior de la magistratura (CSM) formar un "Consejo presidencial" civil, que iniciaría un nuevo periodo de ...
El ministro del interior libio, Salah Mazek (3i) y el ex primer ministro Abdulá al-Thani (2i) inspeccionan los daños por una explosión en Trípoli
El ministro del interior libio, Salah Mazek (3i) y el ex primer ministro Abdulá al-Thani (2i) inspeccionan los daños por una explosión en Trípoli (AFP)

Trípoli

El general disidente Jalifa Haftar, quien afirma hablar en nombre del ejército, indicó que pide al Consejo Superior de la magistratura (CSM) formar un "Consejo presidencial" civil, que tendrá por misión realizar un nuevo periodo de transición, tras disolver el parlamento.

"El Consejo superior de las fuerzas armadas" pide al "CSM formar un Consejo superior presidencial, civil, que tenga por misión formar un gobierno de emergencia y preparar elecciones legislativas", indicó Haftar, un general en situación de retiro, en un comunicado transmitido por varias cadenas de televisión del país.

El Consejo presidencial devolverá el poder inmediatamente al parlamento elegido, añadió Haftar, quien hablaba desde la ciudad de Al-Abyar, al este de Libia. Este Consejo, según Haftar, reemplazará al Consejo General Nacional (CGN, parlamento), la más alta autoridad política y legislativa del país, elegida en julio de 2012.

Se ignora por el momento si el CSM responderá positivamente a la demanda del general, acusado por las autoridades de transición de llevar adelante un intento de golpe de Estado. Según Haftar, "el ejército" tomó estas decisiones tras el rechazo del Congreso a suspender su trabajo, "como lo reclama la población".

Precisamente, el CGN es considerado por varios observadores como una de las causas de la crisis en Libia. Es criticado sobre todo por no haber reestablecido la seguridad en el país, en vías del caos absoluto tras la caída del régimen de Muamar Gadafi. Ante el recrudecimiento de la violencia, nutrida por las tensiones políticas, la Comisión electoral fijó la fecha del 25 de junio para la elección de un nuevo CGN.

Algunos observadores ponen en duda la capacidad de las autoridades para organizar este escrutinio. Pero, según un diplomático occidental, "la Comisión electoral dispone de los medios logísticos y humanos necesarios para organizar las elecciones en la fecha prevista". Haftar, por su parte, subrayó que el autodeclarado Consejo superior de las fuerzas armadas "continuará garantizando la seguridad durante el periodo de transición y posteriormente".

Mientras tanto, Haftar ya cuenta con algunas apoyos. En la madrugada del miércoles, el jefe del estado mayor de la Defensa Aérea, el coronel Joma al Abani, anunció a una cadena de televisión privada que se adhería a la operación bautizada "Dignidad". El general en situación de retiro lanzó el viernes una ofensiva contra los grupos radicales de Benghazi, a los que acusa de "terroristas", y en los combates hubo decenas de muertos.

La ofensiva fue suspendida para reorganizar las tropas, y el militar aseguró que no tiene ninguna aspiración de tomar el poder. También afirmó que Libia se ha vuelto "una guarida de terroristas". Haftar hizo esta última declaración para justificar esta operación militar. "Libia se volvió una guarida para los terroristas que controlan las riendas del Estado", declaró Haftar en un comunicado leído en la televisión.

Por su parte, el ministro de Cultura libio, Habib Lamine, señaló a la AFP que apoyaba la acción militar del general disidente, convirtiéndose en el primer responsable político que apoya el "levantamiento". "Apoyo esta operación contra los grupos terroristas. El CGN, que protege a los terroristas, no me representa más", dijo, afirmando que mantendrá su cargo de ministro hasta "renunciar o ser destituido".

Sin embargo, la "operación Haftar" ha sido acogida con mucha desconfianza, inclusive entre los antiislamistas, quienes dudan de sus motivaciones reales. "Sí, apoyamos esta operación. Pero sus precursores deben brindarnos un objetivo bien determinado. La lucha contra el terrorismo no debe ser un medio para desembarazarse de sus rivales políticos", consideró Fawzi Abdelali, embajador y ex ministro del Interior.

Las autoridades libias condenaron lo que denominan "intento de golpe de Estado", y Estados Unidos reaccionó afirmando que no aprueba ni apoyará "las acciones lanzadas sobre el terreno". Si bien en la capital Trípoli y en Bengasi la situación era casi normal, varios incidentes han dejado en evidencia la situación tensa que vive el país.

Por ejemplo, el asesinato el martes de un ingeniero civil chino en Bengasi ilustra la inseguridad que impide tanto una salida económica como la estabilidad política en esta rica nación petrolera. Hoy, el jefe del estado mayor de la Marina resultó "levemente herido" en un ataque contra su convoy en Trípoli. Un conductor y dos guardias también resultaron heridos.

Varias explosiones fueron escuchadas en el barrio de Salahedin, en el sur de la capital, donde están ubicados sitios militares ocupados por las poderosas brigadas de la región de Zente, consideradas como el brazo armado de la corriente liberal que reclama la disolución del Congreso.