General de OTAN advierte de rápido ataque ruso a Ucrania

El comandante en jefe militar de la OTAN, el general estadunidense Philip Breedlove, destacó la capacidad de los 40 mil soldados rusos estacionados en la frontera de lanzar ataques contra ...
El ministro de Defensa de Ucrania, Michail Koval (d) y Olexander Turchynov, presidente interino, asisten a ejercicios militares en Desna
El ministro de Defensa de Ucrania, Michail Koval (d) y Olexander Turchynov, presidente interino, asisten a ejercicios militares en Desna (AFP)

Washington

Los 40 mil soldados que Rusia tiene estacionados en la zona fronteriza ucraniana tienen la capacidad de atacar rápidamente, y con éxito, objetivos en Ucrania, afirmó el comandante en jefe militar de la OTAN, el general estadunidense Philip Breedlove, en entrevista con The New York Times. Los efectivos rusos tienen capacidad de atacar Ucrania en un plazo de doce horas y podrían conseguir sus objetivos militares en "entre tres y cinco días", aseguró el alto militar, quien puso en duda las aseveraciones del presidente ruso, Vladimir Putin, a la canciller alemana, Angela Merkel, acerca de que está empezando a retirar unidades de la zona fronteriza.

"Lo que podemos decir es que vemos que se está moviendo una unidad del tamaño de un batallón (entre 400 y 500 solados), pero no podemos confirmar que estén abandonando el campo de batalla", subrayó Breedlove. Según explicó, la fuerza rusa que sigue en el terreno es una "mezcla potente" de aviones de guerra, helicópteros, artillería e infantería y logística suficiente como para mantener una incursión en Ucrania.

Mientras, Estados Unidos confirmó hoy que enviará un barco de guerra al Mar Negro que reemplazará al buque desplazado a la zona el mes pasado para realizar ejercicios militares con los aliados de la OTAN, en respuesta a la presión de Rusia sobre Ucrania. "Esto es una respuesta a la escalada de Rusia", afirmó la viceportavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, durante su rueda de prensa diaria.

"Dijimos que tomaríamos medidas para responder a las acciones que implicaran una escalada (del conflicto en Ucrania) y si reducen la presión también actuaremos en consecuencia", afirmó Harf. Añadió que el despliegue del buque de guerra USS Truxtun en la costa del Mar Negro en Rumanía y Bulgaria se prolongó más de lo previsto inicialmente pero indicó que el barco de guerra ya no está en la zona. Los ejercicios militares del Truxtun se habían previsto antes del estallido de la crisis en Ucrania.

El portavoz del Pentágono, Steve Warren, indicó hoy que el envío del buque militar, del que no especificó el tipo, se concretará en los próximos días con el objetivo de "dar seguridad a nuestros aliados y por nuestro resuelto compromiso con la región". El despliegue del Comando Europeo de Estados Unidos se complementará con el envío ya previsto antes de la crisis de 175 infantes de marina a la base rumana de Mihail Kogalniceanu.

Los infantes de marina se sumarán a unos 300 que ya están desplegados en Rumanía, lo que ha obligado al Gobierno de Bucarest a aumentar el número de tropas estadounidenses que permite en su territorio a 600. La OTAN decidió suspender ayer toda la cooperación práctica con Rusia en señal de protesta por la anexión de Crimea y pidió a sus estrategas militares que desarrollen planes para reforzar sus defensas y tranquilizar a los inquietos países de Europa del Este.

"Seguimos preocupados por una posible escalada rusa en cualquier lugar, incluido Moldavia", dijo hoy Harf, en respuesta a una pregunta sobre si Washington teme que algo similar a lo ocurrido en Ucrania pueda tener lugar en Moldavia. "No sé si vieron el anuncio esta semana de que estamos ofreciendo una ayuda adicional de diez millones de dólares a Moldavia", apuntó Harf, quien señaló que EU ofrecerá también equipamiento y entrenamiento a la policía y guardias aduaneros moldavos.

EU ha ofrecido 1,200 millones de dólares de ayuda a Moldavia durante los últimos 20 años. "O sea que, obviamente, estamos trabajando muy estrechamente con el Gobierno moldavo en una serie de temas y estamos preocupados por supuesto por los movimientos rusos en cualquier parte de la región". Estados Unidos suspendió todas las maniobras militares con Rusia el pasado 3 de marzo. La decisión de enviar el nuevo buque de guerra coincide con la concentración de tropas rusas en la frontera con Ucrania.

Asimismo, un alto funcionario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos advirtió hoy a Rusia que cualquier "escalada" del conflicto en Ucrania "le aislaría más" de la economía internacional. En una audiencia ante una comisión del Senado, el subsecretario del Tesoro, David Cohen, estimó que a partir de las sanciones impuestas a Rusia tras la crisis en Ucrania y Crimea, Moscú "debe saber que cualquier escalada lo aislaría más, tanto de la comunidad como de la economía internacionales".

Estados Unidos congeló a finales de marzo los bienes de 31 personas y entidades rusas o prorrusas, incluidos el banco Rossiya y su principal accionario, Yuri Kovalchuk, a quien se considera el banquero de Vladimir Putin, así como de otros altos dirigentes del país. Sus activos fueron bloqueados en Estados Unidos, y Washington busca "la colaboración de sus aliados extranjeros y del sector privado para aislar aún más la actividad de este banco", agregó Cohen.

Las sanciones "tendrán un impacto mucho más fuerte cuando haya armonización con nuestros aliados internacionales, especialmente en Europa y Asia, porque ellos tienen vínculos económicos fuertes con Rusia", dijo. Estas declaraciones tienen lugar luego de que las potencias occidentales adoptaran diferentes sanciones contra personas y entidades consideradas responsables por la crisis en Crimea y en momentos en que el Parlamento ucraniano aprobó la realización de maniobras militares conjuntas en su territorio entre mayo y octubre con los países miembros de la OTAN.

Los rusos y los occidentales mantienen posiciones encontradas en cuanto al estatuto de las regiones ucranianas. El Kremlin logró la anexión de la península de Crimea tras movilizar tropas a esa región rusohablante y con la realización de un referendo el 16 de marzo en que la mayoritaria población rusófona decidió convertirse en una nueva república de la Federación Rusa. El resultado de la votación no fue reconocido por los países occidentales.