La delegación palestina rechaza el desarme de Hamás, como pide Israel

Un responsable egipcio dijo que los servicios secretos de su país respaldan la postura palestina, que tilda de línea roja la condición impuesta por Israel de que Hamás entregue las armas.
Después de las elecciones parlamentarias de 2006, Hamás controla la Franja de Gaza bajo el nombre de Partido Cambio y Reforma.
Hamás se niega al desarme. (Reuters)

El Cairo

La delegación palestina que se encuentra en El Cairo para negociar un alto el fuego permanente entre Israel y Hamás rechazó hoy la exigencia israelí de que este movimiento palestino se desarme, que le fue comunicada a través del mediador egipcio.

Un responsable egipcio dijo que los servicios secretos de su país respaldan la postura palestina, que tilda de línea roja la condición impuesta por Israel de que Hamás entregue las armas.

La fuente añadió que Israel tiene la intención de satisfacer "tarde o temprano" todas las demandas palestinas, salvo el desarme del movimiento islamista, que considera innegociable.

Sin embargo, la delegación palestina insistió en que se cumplan todas sus exigencias de una sola vez, agregó.

Además, la fuente egipcia dijo que la delegación se ha mostrado intransigente desde la llegada a El Cairo desde Gaza de Jalil al Haya, miembro de la oficina política de Hamás, y de Jaled al Batsh, dirigente de la Yihad Islámica.

Fuentes palestinas explicaron que han surgido algunas discrepancias en el seno de su delegación, ya que su jefe, Azam al Ahmed, amenazó con retirarse de las negociaciones si Hamás y la Yihad Islámica no muestran más flexibilidad.

La delegación extenderá su presencia en la capital egipcia, como máximo, hasta el próximo domingo, pese a que su salida estaba prevista para hoy.

Mientras se producen estas negociaciones en El Cairo, continúa la calma en Gaza con la esperanza de que la tregua de 72 horas que las partes acordaron para negociar una salida al conflicto siga en vigor al concluir el plazo mañana, a las 08.00 locales (05.00 GMT).

Más de 1.800 palestinos y 67 israelíes murieron en los 29 días que duró la ofensiva militar de Israel contra Hamás y las milicias armadas, considerada la más grave desde 1967.