Ganadores del Nobel de Medicina eran tachados de “locos”

Un alemán y dos estadunidenses fueron galardonados por su investigación sobre transportes intracelulares, clave en enfermedades neurológicas y la diabetes. Catalogan sus colaboraciones como ...

WashingtonGinebra

El neurólogo de origen alemán Thomas Südhof estaba en España cuando recibió la noticia de que había ganado el Premio Nobel de Medicina 2013 junto con sus colegas estadunidenses Randy Schekman y James Rothman. Dos de ellos dijeron en entrevista que los han llamado “locos” por su dedicación e investigación.

“¿Me está hablando en serio? Oh, Dios mío”, dijo Südhof con voz temblorosa cuando un portavoz del Comité Nobel en Estocolmo lo llamó a su celular. “Lo siento. Esto es un poco inesperado”.

Los tres científicos fueron galardonados por su investigación sobre transportes intracelulares, un proceso que contribuye al funcionamiento normal del organismo, pero que también está en el origen de las enfermedades neurológicas, la diabetes y los trastornos del sistema inmune.

“Rothman, Schekman y Südhof establecieron el mecanismo sofisticado que permite el transporte y la liberación de las moléculas en las células”, destacó el Comité Nobel.

El trabajo de Südhof se centra en cómo se forman las sinapsis en el cerebro y cómo se envían los mensajes, con el fin de desentrañar los misterios de la enfermedad de Alzheimer y el autismo.

El Comité del Nobel apuntó que los tres investigadores contribuyeron en forma decisiva a la comprensión de esos mecanismos. Hasta el momento no se han elaborado medicinas basadas en esas investigaciones, pero se han utilizado exitosamente en el diagnóstico de enfermedades neurológicas y de diabetes.

El Comité del Nobel en Estocolmo comunicó que “sin esa precisa y maravillosa organización, la célula se hundiría en el caos”.

Conocido por su alta productividad, Südhof, nacido hace 57 años en Göttingen, Alemania, pero naturalizado estadunidense, se destaca por su ética de trabajo, según sus colegas.

“Mi esposa cree que estoy loco”, le dijo al portavoz del Comité Nobel. “Me siento increíblemente motivado”, reconoció este investigador de la Universidad de Stanford, en California.

Otros reconocimientos

Su colega James Rothman, de 63 años, se enteró de que le habían concedido el Nobel por una llamada telefónica a las 4:30 de la madrugada.

“Me despertó y me hizo sentir bastante bien”, dijo el científico de la Universidad de Yale en una conferencia de prensa que tuvo lugar entre las dos clases que debía dar en la tarde.

En la década de 1980, centrándose en los mamíferos, estableció con Schekman el mapa de “componentes críticos de la maquinaria de transporte de la célula”.

“Todo el mundo me dijo que era una locura tratar de reproducir las cosas misteriosas y complejas que se producen en una célula”, dijo en una entrevista publicada en el sitio web de la Fundación Nobel.

Rothman elogió a sus colegas, con quienes ha trabajado en estrecha colaboración, y describió sus investigaciones como “complementarias, y a veces competitivas”.

Schekman y Rothman compartieron el Premio Lasker a la investigación médica básica en 2002, considerado como uno de los más prestigiosos de la ciencia, considerado el Nobel de Estados Unidos. Südhof también ganó el Premio Lasker en 2013.

Los rechazos

Randy Schekman, de 64 años y profesor de la Universidad de California, Berkeley, es el pionero de los tres. Inició su investigación en los años 70, cuando comenzó a estudiar la base genética de la célula utilizando como modelo la levadura.

Al investigador, “los logros no le son ajenos”, dijo un portavoz de la universidad al presentarlo en una conferencia de prensa.

Schekman recordó sus orígenes de clase media y las dificultades iniciales de su trabajo, como los rechazos a becas de investigación en los albores de su carrera.

Contó que incluso llegaron a decirle “ahora puedes publicar esa basura tuya” en una revista llamada Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS, por su sigla en inglés), de la que más tarde se convirtió en editor en jefe.

El científico atribuyó su éxito a sus maestros y a la actual enseñanza que imparte a estudiantes. “Me ayuda a ser capaz de explicarme ante audiencias que no saben acerca de mi trabajo”, dijo.

Los tres investigadores se repartirán los 8 millones de coronas suecas del premio (1.2 millones de dólares).

Los científicos recibirán el Premio Nobel de Medicina el próximo 10 de diciembre.

Proyecto Cerebro Humano

Una universidad suiza lanzó lo que califica como el proyecto más ambicioso en el terreno de la neurología, con un presupuesto de mil 600 millones de dólares.

El proyecto Cerebro Humano, cofundado por la Unión Europea, planea utilizar supercomputadoras con el fin de replicar el cerebro y después simular fármacos y tratamientos para enfermedades que cuestan millones de dólares anuales tan solo en Europa.

El Instituto Suizo de Tecnología en Lausana sostuvo ayer reuniones iniciales con científicos de 135 instituciones asociadas para establecer y poner a prueba plataformas, en los próximos 30 meses, que a partir del 2016 serán utilizadas para las simulaciones y cómputos.

Los institutos nacionales de Salud de Estados Unidos también anunciaron en mayo un intento por cartografiar el cerebro, mientras que científicos alemanes anunciaron en junio que habían creado un modelo digital de ese órgano.