G8 vaticano finaliza reuniones sin ningún resultado: Lombardi

Buscan hacer nueva Constitución. Se centraron en los laicos, la familia y el papel de éstos en la Iglesia.
Los clérigos programaron otras tres juntas para hacer nuevas reformas.
Los clérigos programaron otras tres juntas para hacer nuevas reformas. (Alessandra Tarantino/AP)

Ciudad del Vaticano

El grupo de cardenales que asesora al papa Francisco para la reforma del Vaticano concluyó su quinta reunión sin resultados concretos, pese al inicio acelerado en sus labores.

Según informó el portavoz de la sede papal, Federico Lombardi, antes de terminar su sesión ayer el llamado G8 vaticano (conformado por ese número de purpurados) calendarizó otros tres encuentros en los próximos meses.

El grupo de clérigos se reunirán en Roma del 15 al 17 de septiembre, del 9 al 11 de diciembre y del 9 al 11 de febrero de 2015.

Aunque el mismo vocero había considerado antes que en julio se podían tener algunos resultados, precisó que “no se han tomado decisiones” y, más bien, “se han profundizado diversas propuestas que se insertarán en el marco general de la nueva configuración de la curia.

“Todavía no hay textos que puedan considerarse como borradores de la nueva Constitución, ya que se procede con contribuciones parciales presentadas, por regla general, por el cardenal encargado de estudiar un argumento determinado”, agregó.

Lombardi se refería a la nueva versión de la Pastor Bonus, el documento que aprobó el papa Juan Pablo II y que todavía rige al gobierno central de la Iglesia católica.

La intención de Jorge Mario Bergoglio y los cardenales es ir más allá de una revisión superficial; ellos quieren redactar integralmente una nueva constitución apostólica y dar una cara renovada a la curia.

Por lo pronto, en los últimos cuatro días, abordaron diversos asuntos: las estructuras de la gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, de la Secretaría de Estado y del Instituto para las Obras de Religión (conocido coloquialmente como “banca vaticana”).

Se centró la atención en los consejos pontificios para laicos y la familia, analizando el aporte y el papel que juegan en ellos los fieles, los matrimonios y las mujeres.

También se estudió el funcionamiento de las nunciaturas, que son las embajadas del Vaticano alrededor del mundo, con una particular atención a los procedimientos que se siguen para los nombramientos de los obispos.

Lombardi estableció que “los participantes están muy satisfechos de la atmósfera de las reuniones” en las que impera un clima caracterizado por la libertad, la franqueza y la fraternidad”.

Precisó: “El Papa participa en el diálogo con naturalidad, favoreciendo el clima de libertad de expresión”.

Apenas unos días atrás el propio Papa había constatado, en una entrevista al diario italiano Il Messaggero, las dificultades que ha encontrado para avanzar con la reforma de la estructura vaticana.

“Sobre el programa, en cambio, sigo lo que los cardenales han pedido durante las congregaciones generales antes del cónclave. Voy en esa dirección. El consejo de los cardenales, un organismo externo, nace de allí”, indicó.

“Cosa por otro lado nada fácil, porque se da un paso, pero luego surge que hay que hacer esto o aquello, y si antes había un dicasterio, después se hacen cuatro. Mis decisiones son el fruto de las reuniones precónclave. No he hecho nada solo”, apuntó.