El G7 urge a Putin al diálogo con Ucrania

Los líderes de las potencias del grupo reclamaron a Rusia cooperar con el presidente electo ucraniano, Petro Poroshenko, y a que frene el "flujo de armas y militantes a través de su frontera" y ...

Bruselas

Los líderes de las potencias del G7 pidieron hoy a Rusia que obrara por bajar la tensión en Ucrania y que cooperara con el presidente electo de ese país, Petro Poroshenko, con quien Vladimir Putin no excluyó reunirse el viernes en Francia. "Las acciones para desestabilizar el este de Ucrania son inaceptables y deben cesar", indicó el G7 en un comunicado final en el que pide además a Moscú que frene el "flujo de armas y militantes a través de su frontera".

El G7 pidió asimismo a Rusia que retirara sus tropas de la frontera con Ucrania y que ejerciera su influencia sobre los grupos armados separatistas del este ucraniano. Sin cambios en estos puntos, así como en la actitud de Moscú hacia el Ejecutivo ucraniano tras las elecciones del 25 de mayo, estas potencias amenazan con incrementar las sanciones.

"Estamos listos para implementar sanciones que impongan un mayor costo a Rusia si lo demandan los acontecimientos", advierten en el comunicado, sin modificar su línea de conducta que consiste en mantener un "equilibrio entre diplomacia y la amenaza de sanciones", como lo expresó la canciller alemana Angela Merkel tras la reunión.

Los líderes del G7 comenzaron así una cumbre destinada a mostrar su apoyo a Poroshenko, -con quien el presidente estadunidense Barack Obama se reunió este miércoles- e instar a Moscú a que reduzca la tensión con Ucrania y entable un diálogo con su vecino. Esta cumbre es la primera que celebran las siete potencias económicas mundiales en 17 años sin la participación de Rusia, invitada a estas reuniones informales en 1998.

Inicialmente el G8 debía reunirse en Sochi en estas fechas pero tras la anexión de Crimea por Rusia, los líderes del G7 reunidos en La Haya a fines de marzo decidieron cancelar la cita rusa y organizar una en Bruselas.

Esta cumbre se lleva a cabo justo antes de las ceremonias por el 70º aniversario del desembarco aliado en Francia este viernes, a las que asistirá el presidente ucraniano así como Vladimir Putin, que el jueves por la noche se reunirá por separado con su homólogo francés, François Hollande, y británico David Cameron, y el viernes por la mañana con Angela Merkel.

En una entrevista con medios franceses difundida hoy Putin no descartó un encuentro con Poroshenko, que también fue invitado a esta ceremonia en Francia. "No voy a evitar a nadie y evidentemente hablaré con todo el mundo", declaró Putin en una entrevista con radio Europe 1 y el canal TF1 de Francia.

En esta entrevista Putin tuvo la ocasión de cargar contra Estados Unidos, que lo acusa de dejar pasar "combatientes y armas" por su frontera con Ucrania y lo desafió a mostrar pruebas. "Afirmar es una cosa. Tener pruebas es otra cosa. Les repito: no hay ninguna fuerza rusa, ningún instructor ruso en el sureste de Ucrania. No la hubo ni la habrá", afirmó Putin.

Horas antes, Barack Obama pronunció hoy un firme discurso contra Rusia en Varsovia denunciando las "maniobras opacas" y "la agresión" de Moscú en Ucrania. "No aceptaremos nunca la ocupación de Crimea por Rusia ni las violaciones de la soberanía de Ucrania", dijo el mandatario, quien reiteró que la libertad en Europa no está "garantizada" automáticamente. Durante su entrevista Putin afirmó que "la política más agresiva, la más severa" es "la política estadunidense".

"No tenemos casi fuerzas militares en el extranjero y mire: en todas partes del mundo, hay bases militares estadunidenses (...) Se inmiscuyen en los asuntos internos de tal o cual país: por lo tanto es difícil acusarnos de violación", declaró. El martes un responsable de la OTAN indicó que la mayoría de las tropas rusas "se retiraron de la frontera" con Ucrania. Según la Alianza y Estados Unidos, Rusia desplegó hasta 40 mil soldados en la frontera con Ucrania así como tanques, aviones y helicópteros de combate.

Obama se mostró hoy "profundamente impresionado" por el mandatario electo de Ucrania, Petró Poroshenko, a quien transmitió todo su apoyo a la vez que condenó firmemente la "agresión" de Rusia a su país y la anexión de Crimea. Varsovia fue hoy el escenario del primer encuentro entre Obama y Poroshenko, quien también mantuvo una breve reunión con el presidente francés, Francois Hollande, mientras en Ucrania se registran combates entre separatistas prorrusos y fuerzas gubernamentales.

Poroshenko, ganador de las elecciones presidenciales celebradas en Ucrania el pasado 25 de mayo, recibió de Obama el respaldo de Estados Unidos, que enviará material militar "no letal", como gafas de visión nocturna, al Ejército de Ucrania. Obama, Poroshenko y Hollande participaron en los actos de conmemoración del 25 aniversario de las primeras elecciones parcialmente libres celebradas en Polonia tras décadas de comunismo.

Tras su encuentro con el presidente electo de Ucrania, Obama afirmó que ese país puede ser una "viva, pujante y próspera democracia" si cuenta con el apoyo de la comunidad internacional. El líder estadunidense garantizó a Kiev que tendrá su respaldo y pidió a otras naciones que hagan lo propio, incluso involucrándose en la capacitación del Ejército y la Policía ucranianos para ayudarles a hacer frente a los desafíos a los que se enfrentan.

Confirmó, además, que su país está completando la asistencia del FMI a Ucrania con mil millones de dólares en garantías de préstamos adicionales. Según informó, hoy se discutieron "pasos adicionales" para ayudar a formar a los militares ucranianos con el fin de que "puedan manejar algunos de los desafíos que todavía se registran en partes del país".

El mandatario estadunidense, quien se reunió durante más de una hora con Poroshenko en un céntrico hotel varsoviano, analizó con él medidas para restaurar la paz y favorecer el crecimiento económico, con especial atención a la necesidad de reducir la dependencia energética de Ucrania, que importa la práctica totalidad del gas y petróleo que consume de Rusia.

Obama se congratuló de que el pueblo ucraniano haya rechazado la violencia y la corrupción y haya elegido el camino de la democracia, algo que espera que pueda solucionar la situación de conflicto que vive la ex república soviética. Del mismo modo, subrayó que los ucranianos han hecho "una elección inteligente" al encomendar el Gobierno de su país a Poroshenko, conocido como "el rey del chocolate" por sus fábricas de dulces.

"Estoy profundamente impresionado por la visión de Petró Poroshenko, en parte debido a su experiencia como hombre de negocios, lo que le da amplia comprensión de lo que se necesita para ayudar a Ucrania a crecer y que esa ayuda sea eficaz", dijo. Por su parte, el presidente electo de Ucrania agradeció el apoyo brindado en "la fase crucial que está comenzando" su país, lo que demuestra el compromiso de EU "en la defensa de la libertad y la democracia" en Ucrania.

Tras la reunión con Poroshenko, Obama participó como invitado de honor en el acto de conmemoración del aniversario de las primeras elecciones parcialmente libres de Polonia, donde lanzó un contundente mensaje a Rusia condenando la "agresión" a Ucrania y recordando que las naciones libres no aceptarán "la ocupación de la península de Crimea".

Rusia se anexionó Crimea el 21 de marzo, tras un referéndum en el que la mayoría de origen ruso de esa península optó por separarse de Ucrania, a la que había sido cedida en 1954. Tanto los rusohablantes de Crimea como los de zonas del este de Ucrania fronterizas con Rusia rechazaron el cambio de poder que se produjo en Ucrania en febrero pasado y dos regiones, Donetsk y Lugansk, se han sublevado contra las nuevas autoridades.

El presidente de EU, que ayer anunció un plan para reforzar la presencia militar estadunidense en Europa del Este con un presupuesto de mil millones de dólares, dejó claro que Rusia sufrirá "más aislamiento" si mantiene sus provocaciones y garantizó que "Polonia nunca estará sola, como tampoco lo estarán Estonia, Letonia, Lituania y Rumanía".

Las reuniones tuvieron lugar mientras en Ucrania se registraron nuevos combates que, según el portavoz de la operación militar lanzada por Kiev contra los insurgentes, Vladislav Selezniov, se han saldado en las últimas 24 horas con más de 300 milicianos prorrusos muertos y otros 500 heridos en Donetsk y Lugansk.

Los insurgentes prorrusos tomaron hoy dos unidades militares en la región ucraniana de Lugansk (este), al tiempo que solicitaron a Rusia mil millones de dólares en ayuda ante el bloqueo al que están sometidos por las fuerzas gubernamentales. "Resumen de la jornada: tomamos dos unidades militares en Lugansk. Derribamos tres helicópteros de las Fuerzas Aéreas. Además, Simiónovka está bajo control de los insurgentes", informó la autoproclamada república separatista de Donetsk en Twitter.

Tras esperar en vano durante tres días la llegada de refuerzos y ante el intenso hostigamiento rebelde, las autoridades decidieron evacuar la estratégica comandancia de la guardia fronteriza situada en la capital de Lugansk, a escasos kilómetros de la frontera con Rusia.

"Debido a los reiterados ataques de numerosos grupos de guerrilleros bien armados (...), la comandancia y el puesto de la guardia fronteriza de Lugansk han sido trasladados a lugares más seguros para garantizar la vigilancia de la frontera estatal", señala un comunicado del Servicio de Guardafronteras de Ucrania.

Esto tiene sus peligros, ya que los dirigentes de la república popular de Lugansk han reconocido abiertamente que su intención es liberar la frontera con la Federación Rusa, en la que querrían integrarse. De hecho, según informan las agencias locales, medio centenar de camiones con mercenarios rusos dispuestos a combatir contra Kiev están a punto de cruzar la frontera en Donetsk, epicentro de la sublevación prorrusa.

Mientras, en Lugansk se espera la llegada de nuevos refuerzos del Cáucaso norte ruso y también de efectivos de defensa popular de la península de Crimea, territorio anexionado por Rusia en marzo pasado. A su vez, los milicianos rebeldes tomaron hoy una base de la Guardia Nacional de Ucrania en Lugansk, en un nuevo revés para las fuerzas leales a Kiev.

Las combates que en las últimas 24 horas se han registrado en el norte de Donetsk y Lugansk se han saldado con más de 300 milicianos prorrusos muertos y otros 500 heridos, según aseguró hoy el portavoz de la operación antiterrorista lanzada por Kiev contra los insurgentes, Vladislav Selezniov. Con todo, los insurgentes únicamente confirmaron hoy la muerte de nueve milicianos en la defensa de Slaviansk, la irreductible plaza fuerte rebelde en Donetsk, donde los separatistas anunciaron la movilización parcial en ayuda del citado bastión prorruso.

Eso sí, los dirigentes separatistas de Donetsk y Lugansk reconocieron los graves problemas económicos y energéticos que aquejan a sus territorios que, de no mediar asistencia exterior, se verán sumidos en una catástrofe humanitaria. Para ello, solicitan a Rusia "un crédito de estabilización", cuyo primer tramo ascendería, "cómo mínimo", a 30 mil millones de rublos (casi mil millones de dólares).

Ese dinero sería utilizado por los separatistas para crear un banco central e introducir el rublo como moneda nacional, en sustitución de la grivna ucraniana, como en su momento hizo Crimea. De lo contrario, advierten, se dejarán de pagar los salarios, los subsidios sociales y, "al fin y al cabo, se suspenderán las actividades comerciales y se pasará a una economía de guerra con un sistema de racionamiento".

Según la médico rusa Elizaveta Glinka, miembro del Consejo de Derechos Humanos adscrito al Kremlin, en los hospitales de Donetsk sólo quedan medicinas para tres o cuatro días. Debido a los combates, la compañía británico-holandesa Royal Dutch Shell anunció la suspensión de sus tareas de exploración de gas de esquisto en el este de Ucrania, concretamente en la región de Járkov, vecina de los polvorines de Donetsk y Lugansk.

Mientras, el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, ha encargado al Consejo de Seguridad y Defensa del país, estudiar la declaración inmediata de la ley marcial en las regiones rebeldes del este rusohablante. Otras fuentes apuntan a que el presidente electo, Petró Poroshenko, podría declarar el estado de guerra en Donetsk y Lugansk tras su investidura el sábado, para la que recibió hoy un importante espaldarazo por parte del líder de EU, Barack Obama.

Tras reunirse con el nuevo líder ucraniano en Varsovia, Obama acusó hoy a Rusia de "agresión", "ocupación de la península de Crimea" y "violación de la soberanía de Ucrania", y advirtió a Moscú contra "nuevas provocaciones". Además, EU anunció el suministro de cinco millones de dólares a Ucrania en chalecos antibalas, equipos de visión nocturna y de comunicaciones para las tropas que participan en la ofensiva contra los sublevados, pero no de armamento.

Por su parte, Poroshenko aseguró hoy que tras su investidura hará público un plan de arreglo pacífico del conflicto respaldado por Occidente que incluirá una amplia amnistía y la descentralización administrativa, medidas consideradas insuficientes por Rusia.