G7 impone más sanciones a Rusia por crisis en Ucrania

El grupo que representa a los países más industrializados hizo su anuncio en Seúl, donde se encontraba el presidente de EU, Barack Obama, cuyo país pondrá en vigor las medidas desde el lunes.
Fuerzas especiales ucranianas toman posiciones en un puesto de control en la carretera entre Sloviansk y Donetsk, en el este del país
Fuerzas especiales ucranianas toman posiciones en un puesto de control en la carretera entre Sloviansk y Donetsk, en el este del país (EFE)

Seúl

El G7, que agrupa a los países más industrializados, acordó este sábado imponer nuevas sanciones a Rusia a causa de la crisis ucraniana, mientras Estados Unidos las pondría en vigor desde el lunes. Fue en Seúl, donde el presidente estadounidense Barak Obama está de visita, el lugar en el que el G7, integrado por los países más industrializados, fechó su comunicado.

Según un responsable estadunidense, bajo cubierta de anonimato, "cada país determinará cuáles son las sanciones concretas que va a imponer. Éstas estarán coordinadas y serán complementarias, pero no necesariamente idénticas". Por otra parte, en conversación con el presidente ruso Vladimir Putin, la jefa del gobierno alemán Angela Merkel expresó el viernes su "gran preocupación" por la situación en Ucrania.

Merkel anunció posteriormente una reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea "lo antes posible" para estudiar nuevas sanciones contra Rusia por su responsabilidad en la crisis ucraniana. Hasta ahora, Estados Unidos y Europa habían tomado únicamente sanciones contra altos responsables rusos, pero el temor de que las potencias occidentales tomen medidas contra la economía rusa ha provocado una importante fuga de capitales.

El jefe de la diplomacia rusa Serguei Lavrov, respondió acusando a Occidente de "querer apoderarse de Ucrania" a favor de "sus ambiciones geopolíticas y no de los intereses del pueblo ucraniano". Los presidentes estadunidense Barack Obama y francés François Hollande, así como los jefes de gobierno británico David Cameron, el italiano Matteo Renzi y la alemana Angela Merkel, hablaron durante una conversación telefónica de la posibilidad de decretar nuevas sanciones contra Rusia, lo que parece concretarse a partir del comunicado del G7.

"Considerando la urgencia de garantizar la oportunidad de una votación democrática y pacífica y plena de éxito el mes próximo durante las elecciones presidenciales ucranianas, nos comprometemos a actuar urgentemente para intensificar las sanciones precisas y las medidas para hacer pagar el costo de las acciones rusas", subraya el comunicado del G7.

El mismo saluda la "mesura" con la que el nuevo gobierno de Kiev actuó ante los rebeldes armados prorrusos que han tomado edificios oficiales en el este de Ucrania. "En cambio, Rusia no ha realizado ninguna acción concreta para poner en marcha el acuerdo de Ginebra", lamenta el comunicado. "No ha apoyado públicamente el acuerdo, y tampoco condenó las acciones de los separatistas que intentan desestabilizar a Ucrania, además de no haber llamado a los militantes armados para que abandonen pacíficamente los edificios del gobierno tomados ni a deponer las armas", continúa.

"En lugar de esto, continúa exacerbando las tensiones con discursos aún más preocupantes y con maniobras militares amenazantes en la frontera con Ucrania", afirma el texto. "Reiteramos nuestra firme condena al intento ilegal de Rusia de anexar Crimea y Sebastopol, algo que no reconocemos", prosigue. Para apostillar: "ahora vamos a concretar las consecuencias prácticas y jurídicas de esta anexión ilegal, que además no comprenden solamente al plano económico, comercial y financiero".

Ya nada parece detener el enfrentamiento entre Moscú y Occidente, mientras que la tensión aumenta en el este de Ucrania entre el gobierno central y los separatistas. Un helicóptero del ejército ucraniano fue alcanzado el viernes por un cohete cuando se posaba en el aeródromo de Kramatorsk (este), y el piloto resultó herido, anunciaron las autoridades ucranianas.

A unos kilómetros de allí, el bastión prorruso de Slaviansk está parcialmente asediado tras el breve pero mortífero asalto lanzado por tanques del ejército ucraniano. Un periodista de la AFP vio a soldados fuertemente armados montando un puesto de control a 30 kilómetros de la ciudad, mientras que según testigos otros tanques se dirigían al oeste.

El presidente interino de Ucrania, Olexandre Turchinov, indicó haber instaurado "un bloqueo" de Slaviansk para impedir que los prorrusos envíen refuerzos. Sin embargo, el gobierno asegura que no lanzará un nuevo asalto, que podría causar víctimas civiles. "No entregaremos la ciudad", respondió el líder de los insurgentes de Slaviansk, Viatcheslav Ponomarev. "Estamos dispuestos a defenderla". Rusia por su parte instó el viernes a las autoridades de Kiev a cesar "toda acción militar" en el este de Ucrania y a "retirar sus tropas".

En el terreno, trece observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) fueron capturados por separatistas prorrusos en el este de Ucrania, anunció la ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen. "La situación es aún confusa, pero parece que trece observadores de la OSCE fueron arrestados. Entre los 13 observadores hay 4 alemanes", declaró la ministra.

Por otra parte, aviones rusos violaron el espacio aéreo de Ucrania varias veces en las pasadas 24 horas, dijo un portavoz del Pentágono, en lo que constituye una señal del creciente enfrentamiento entre Moscú y Kiev. "Puedo confirmar que en varias ocasiones en las últimas 24 horas, aviones rusos entraron en el espacio aéreo ucraniano", dijo el coronel Steven Warren, quien urgió a Moscú a tomar "medidas inmediatas para distender la situación".

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, intentó coordinar una conversación telefónica con su par ruso para discutir sobre la crisis, pero Moscú todavía no respondió al pedido. "No disponemos de mucho tiempo para detener esta locura", había declarado el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, durante una conferencia de prensa en Túnez junto a su homólogo francés, Laurent Fabius.