El G7 decide aislar a Rusia y cancela cumbre en Sochi

Las siete economías más fuertes del planeta retiraron la palabra al gobierno de Vladimir Putin por la división de Ucrania y no descartan más sanciones.
Líderes de Occidente, entre ellos Barack Obama, discutieron la nueva situación en el Mar Negro.
Líderes de Occidente, entre ellos Barack Obama, discutieron la nueva situación en el Mar Negro. (Jerry Lampen/Reuters)

Bruselas, La Haya

El Grupo de los 7 (G7) que reúne a las principales economías del planeta, canceló hasta nuevo aviso sus encuentros con Rusia en el marco del Grupo de los 8 (G8) en el balneario ruso de Sochi, y se dijo dispuesto a aprobar sanciones conjuntas contra el gobierno del presidente Vladimir Putin si así lo exigen las políticas del Kremlin sobre el conflicto ucraniano.

En un comunicado emitido ayer en La Haya, los líderes del G7, integrado por Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá dijeron que "las acciones de Rusia en las últimas semanas no son congruentes" con los principios del grupo, por lo cual en lugar de la reunión prevista inicialmente por el G8 (G7 más Rusia) en Sochi habrá una cumbre sin Moscú en Bruselas.

El presidente estadunidense Barack Obama y la jefa del gobierno alemán, la canciller Angela Merkel se reunieron casi una hora al margen del encuentro de Seguridad Nuclear en La Haya para debatir la reciente incorporación a la Federación Rusa de la ex península autónoma ucraniana de Crimea, en el Mar Negro.

El comunicado condena el referendo pro ruso celebrado en Crimea —cuya población, en su mayoría rusa, votó a favor de reintegrarse a Rusia—, destaca que la anexión de la península viola el derecho internacional y que el paso no es reconocido por el grupo.

También subraya que el G7 evaluará aprobar sanciones "significativas" que tendrían un fuerte impacto en la economía rusa.

"Suspenderemos nuestra participación en el G8 hasta que Rusia cambie de curso y el contexto vuelva donde el G8 es capaz de sostener una discusión significativa", destaca el mensaje.

"El G8 es un club informal, no hay credenciales de membresía. Nadie puede echar a nadie", respondió el canciller ruso, Serguei Lavrov. Añadió que si esa era la decisión del G7 los asuntos de relevancia mundial serían tratados en el Grupo de los 20 (G20).

"No nos parece un gran problema que el G8 no se reúna. Se puede esperar un año o año y medio y ver cómo funciona todo sin este formato", añadió Lavrov, que representó a su país en La Haya luego de que Putin cancelara su asistencia a la Cumbre sobre Seguridad Nuclear.

Rusia decidió ayer imponer sanciones a 13 legisladores y funcionarios canadienses en respuesta a las medidas dictadas por Canadá contra Rusia. Canadá ya había sancionado a funcionarios del entorno de Putin.

En Canadá, que integra el G7, reside la tercera mayor comunidad de ucranianos en el extranjero.

En tanto, autoridades rusas expresaron su intención de seguir colaborando en la destrucción de armas químicas sirias, declaró Lavrov en la mcita nuclear.

Casi la mitad del armamento tóxico de Siria —en conflicto civil desde hace tres años— ya fue trasladado para su destrucción, y se espera que el total sea eliminado antes de julio.

Los jefes de Estado y de gobierno de más de 50 países advirtieron ayer sobre los peligros de las llamadas bombas sucias.

"Terroristas inescrupulosos no evitarán usar toda arma que les caiga en las manos", dijo ayer el primer ministro holandés y presidente de la cumbre, Mark Rutte, sobre las bombas en las que se mezcla material radiactivo.

Las anteriores cumbres nucleares, creadas por iniciativa de Obama, se realizaron en Estados Unidos y Corea del Sur.

Obama y Xi, más cerca

El presidente de EU, Barack Obama, y su par chino Xi Jinping elogiaron en La Haya los avances en sus relaciones bilaterales, al margen de la Cumbre de Seguridad Nuclear.

No se hizo mención pública a las recientes denuncias de que el servicio secreto de EU espió ministerios, bancos y empresas chinas. Pero, en privado, Obama rechazó en parte las acusaciones.

Xi Jinping dijo que en un mundo complejo hay más margen para la cooperación y un nuevo modelo de relación que incluya "diferencias y sensibilidades" de ambos países.