El G7 amenaza a Rusia con nuevas sanciones

El grupo de países más desarrollados advirtió a Moscú si no respeta el cese al fuego en Ucrania, mientras Poroshenko cree que lo peor de la guerra ya pasó y afirma que pedirá la adhesión a la UE ...
Residentes ucranianos pasan junto a un soldado en un puesto de control junto a la ciudad de Debaltseve, en la región de Donetsk
Residentes ucranianos pasan junto a un soldado en un puesto de control junto a la ciudad de Debaltseve, en la región de Donetsk (AFP)

Nueva York

El grupo de los siete países más desarrollados, el G7, amenazó hoy a Rusia con imponerle más sanciones si no respeta los acuerdos de cese al fuego en Ucrania pactados en Minsk en septiembre.

"Las sanciones no son un fin en sí mismo. Pueden levantarse si Rusia cumple sus compromisos", pero "en caso contrario, estamos dispuestos a aumentar los costos contra Rusia", advirtieron los ministros de Relaciones Exteriores de los miembros del G7, en un comunicado difundido en el marco de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York.

En el encuentro de Nueva York, los ministros de Exteriores de los países más ricos (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido) y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, pidieron a Rusia "respetar los acuerdos relativos al cese al fuego, los acuerdos de Minsk y la soberanía de Ucrania".

De lo contrario, impondrán nuevas sanciones a Moscú, después de varias medidas de castigo aplicadas en los últimos meses por Estados Unidos y la Unión Europea.

Igualmente, el grupo saludó el protocolo de cese al fuego firmado el 5 de septiembre entre Ucrania y los separatistas prorrusos, así como el memorándum rubricado el 19 de septiembre en Bielorrusia, que contempla una zona de estatus especial en el este de Ucrania. También, pidieron a Moscú que retire todos sus efectivos, sus armas y equipos del este de Ucrania y que respete las fronteras internacionales entre los dos vecinos.

De otra parte, el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, estimó hoy que ya pasó lo peor de la guerra con los rebeldes prorrusos en el este del país y anunció que solicitará la adhesión a la Unión Europea (UE) en 2020. Poroshenko, quien reiteró que confía en que el plan de paz va a "funcionar", también ordenó a su gobierno cerrar temporalmente la frontera de Ucrania con Rusia para detener su "injerencia" en los asuntos nacionales.

El mandatario presentó su "Estrategia 2020", que prevé "60 reformas y programas sociales cuya adopción preparará a Ucrania para solicitar ser miembro de la UE dentro de seis años". El dirigente ucraniano también pidió al gobierno que renuncie oficialmente a sus estatus de país no alineado para abrir la vía a una eventual entrada en la OTAN.

Las reformas previstas procuran luchar contra la corrupción, modificar el funcionamiento de la justicia y la policía, liberalizar la economía y reducir los impuestos que pagan las empresas, entre otras cosas, con el fin de "responder a las exigencias de los potenciales inversores internacionales", afirmó el mandatario.

Los parlamentos ucraniano y europeo ratificaron la semana pasada el Acuerdo de Asociación entre Kiev y la UE, pero en el seno de los Veintiocho muy pocos hablan en serio de una posible entrada de Ucrania a la UE. En el plano interno, el presidente ucraniano afirmó que "la parte principal y más peligrosa de la guerra ya pasó". Poroshenko también aseguró no tener "ninguna duda" de que el plan de paz iba a "funcionar".

Tras firmarse el 5 de septiembre un acuerdo de alto el fuego para intentar poner fin al conflicto armado que ha causado la muerte de más de 3.200 personas, según la ONU, el parlamento ucraniano votó el 16 de septiembre un "estatuto especial" para las regiones separatistas, así como la celebración de elecciones locales el 7 de diciembre y una ley de amnistía con condiciones para los combatientes.

No obstante, al tiempo que retiraban gradualmente su artillería, permitiendo la instauración de una zona desmilitarizada, los rebeldes prorrusos convocaron el martes elecciones presidenciales y legislativas en noviembre en el este de Ucrania. Poroshenko dijo esperar que Moscú no reconozca la validez de estos comicios.

El mandatario también decretó el "cierre temporal de los puestos de control en la frontera de Ucrania con la Federación de Rusia al tráfico de vehículos, marítimo y peatonal".

Estos anuncios evidencian el distanciamiento de Ucrania de su histórico aliado, después de la destitución en febrero del presidente ucraniano prorruso Viktor Yanukovich, y de la posterior anexión de la península de Crimea por Moscú en marzo, seguida del inicio de los combates entre tropas ucranianas e insurgentes prorrusos.

Pero el cierre de fronteras también amenaza con deteriorar aún más la economía ucraniana, al impedir el comercio entre dos naciones mutuamente dependientes.

Stop a los "agentes subversivos"

Tanto Kiev como sus aliados occidentales acusan a Rusia de enviar tropas y armamento pesado a Ucrania para apoyar a los separatistas prorrusos, algo que Rusia rechaza.

Una alta fuente de seguridad dijo a la AFP que el cierre de las fronteras pretende evitar que "agentes subversivos" rusos entren en territorio ucraniano en coche, y limitar las entradas en su territorio a los trenes y los aviones. Así "será más difícil colar varios (explosivos y armas) en Ucrania" dijo la fuente.

Según un portavoz de los servicios fronterizos de Ucrania, los vehículos podían cruzar este jueves los puestos fronterizos entre ambos países. Ucrania "cerró puestos de control que llevan tiempo bajo ataque de los rebeldes", dijo por teléfono Andri Kucherov, pero "el resto de la frontera entre Ucrania y Rusia sigue operando como antes".

El decreto de Poroshenko fue publicado horas después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciara un duro discurso ante las Naciones Unidas denunciando la "agresión" de Rusia contra su vecino.