Fuerzas iraquíes repelen asalto insurgente en el oeste de Irak

Los yihadistas intentaron tomar Haditha, donde se encuentra una refinería de petróleo, mientras en Bagdad 25 mujeres fueron asesinadas en una zona de prostitución.
Un niño iraquí que huyó de la violencia en Tal Afar con su familia, posa en el campo de Bahrka, a 10 km de Erbil, en el Kurdistán iraquí
Un niño iraquí que huyó de la violencia en Tal Afar con su familia, posa en el campo de Bahrka, a 10 km de Erbil, en el Kurdistán iraquí (AFP)

Bagdad

Las fuerzas iraquíes y combatientes tribales repelieron este sábado un asalto de los insurgentes sunitas contra Haditha (oeste), ciudad donde se encuentra una refinería de petróleo, la víspera de una reunión del Parlamento crucial para formar gobierno. El enviado especial de Naciones Unidas en Bagdad, Nickolai Mladenov, alertó que si la formación de un gobierno fracasa de nuevo, Irak podría sumirse un poco más en el "caos".

Desde el 9 de junio, Irak se enfrenta a una ofensiva de los insurgentes sunitas, encabezados por el grupo yihadista del Estado Islámico (EI), quienes atacaron el sábado con obuses Haditha, una ciudad de la provincia de Al Anbar, situada en la principal carretera que une sectores en poder de los insurgentes.

Los combatientes lanzaron posteriormente un asalto desde dos lados, pero las fuerzas iraquíes les impidieron entrar en la ciudad tras librar combates en los que murieron 13 insurgentes y cuatro policías. Haditha se encuentra a 150 kilómetros al noroeste de Ramadi, capital de la provincia, donde los insurgentes lanzaron un ataque el jueves y donde controlan varios barrios desde enero.

El EI y sus aliados controlan actualmente Mosul y gran parte de la provincia de Nínive (norte), así como varios sectores en las provincias de Diyala (este), Saladino (norte) y Kirkuk (oeste). En Bagdad, donde las milicias chiitas se han vuelto más activas con la ofensiva, 25 mujeres fueron ultimadas por hombres armados no identificados en el barrio de Zayuna, conocido como lugar de prostitución.

En la provincia de Diyala, las fuerzas de seguridad y voluntarios civiles lanzaron una ofensiva para intentar retomar zonas al norte de Muqdadiya, informó un capitán de la policía. En esta misma provincia, más al norte, los combatientes kurdos (Peshmergas) lanzaron una operación para expulsar a los insurgentes de los sectores que controlan en Jalawla y recuperaron varios sectores, afirmó un oficial kurdo.

Las fuerzas kurdas han aprovechado la desbandada de las fuerzas de seguridad federales durante la ofensiva de los insurgentes para retomar el control de zonas disputadas con Bagdad, entre ellas, la ciudad de Kirkuk y dos importantes campos petroleros en sus alrededores. Este hecho, unido al anuncio de la preparación de un referéndum de autodeterminación en la región autónoma del Kurdistán iraquí, aleja un poco más la perspectiva de formación de un gobierno de unidad en Bagdad.

El parlamento iraquí volverá a intentar el domingo ponerse de acuerdo para la formación de un gobierno, tras el fracaso de la primera sesión. En concreto, los diputados deben escoger en primer lugar a un presidente del parlamento y también al presidente de Irak, quien será el encargado de designar al primer ministro.

"Un fracaso" en este proceso "amenaza con sumir al país en el caos", dijo Mladenov, para quien "esto beneficiará únicamente a quienes quieren dividir al pueblo iraquí y destruir las posibilidades de paz y de prosperidad". El primer ministro iraquí, el chiita Nuri al Maliki, aspira a revalidar un tercer mandato, pese a los llamamientos internos e internacionales para que deje paso a un figura más moderada.

Maliki es el blanco de las críticas por su autoritarismo y su política de sesgo confesional especialmente contra la minoría sunita del país. El gran ayatolá chiita Ali al Sistani instó de nuevo el viernes a los políticos iraquíes a dejar a un lado sus divergencias para formar urgentemente un nuevo gobierno.

La alianza iraquí suní, Fuerzas Iraquíes, propuso hoy al diputado Salim al Yaburi como candidato a presidir el Parlamento tras obtener la confianza por unanimidad de los miembros de la alianza en una reunión celebrada hoy en Bagdad. Un comunicado de la coalición Unidos, que forma parte de Fuerzas Iraquíes, explicó que "dados los retos a los que se enfrenta Irak y la responsabilidad de todos para hacerlos frente", toma esta decisión para así "proponer soluciones a las políticas erróneas que han llevado al país a pagar un elevado precio por ellas".

Además, lo hace "a petición de los diputados que representan a la coalición y que tienen la responsabilidad de proponer a un candidato a presidir el Parlamento para contribuir al cambio y al progreso en el proceso político, hasta el día de hoy estancado". En una sesión presidida por el presidente saliente de la Cámara y representante de la minoritaria comunidad sunita, Osama al Nuyaifi, los diputados rechazaron además un tercer mandato del primer ministro en funciones, Nuri al Maliki.

Tras este rechazo, se celebró una votación para la elección del candidato de la alianza a la presidencia del Parlamento, en la que Al Yaburi obtuvo por unanimidad la confianza de sus compañeros de alianza. Al finalizar la elección, Al Nuyaifi hizo referencia a "las grandes responsabilidades y misiones que esperan a la Cámara hacia el pueblo iraquí".

Está previsto que mañana se celebre la segunda sesión de votación para la elección del presidente y los vicepresidentes del Parlamento iraquí, tras el fracaso de la primera por falta de cuórum el pasado 1 de julio. Una vez finalizada esta elección, se abrirá el proceso de nombramiento de un nuevo presidente de la República y un nuevo primer ministro.

De otra parte, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, telefoneó hoy al presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, con quien acordó que cualquier "disputa territorial" en Irak se resolverá mediante los mecanismos establecidos en la Constitución del país y de manera pacífica.

La conversación se produjo una semana después de que Barzani pidiera al Parlamento que fije una fecha para celebrar un referéndum en las zonas en disputa con Bagdad, como primer paso para una futura consulta de independencia del Kurdistán. El presidente kurdo pretende celebrar un plebiscito pese a que el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha rechazado esa posibilidad y la ha calificado de "inconstitucional", a la vez que ha insistido a los kurdos que no se aprovechen de la actual crisis para independizarse.

Biden y Barzani coincidieron en "la importancia de la formación de un nuevo Gobierno iraquí lo antes posible y de conformidad con los plazos establecidos en la Constitución de Irak" y estuvieron de acuerdo en que una de las primeras tareas de ese nuevo Gobierno debe ser abordar los conflictos de larga data que existen entre el Ejecutivo central y los regionales.

"Con este fin, los dos líderes acordaron que cualquier disputa territorial que surja debido a una exigencia de la crisis actual debe resolverse pacíficamente, de manera justa y transparente, y en plena consulta con todas las comunidades", explicó la Casa Blanca en un comunicado.

El vicepresidente estadounidense ofreció sus condolencias por los combatientes kurdos "peshmerga" recientemente fallecidos en batalla contra la milicia extremista suní del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL o ISIS, en sus siglas en inglés) y apreció los esfuerzos de todos los soldados iraquíes que luchan contra el mismo enemigo.

Biden animó así a que todas las fuerzas se unan para luchar contra el grupo terrorista que está tomando cada vez más presencia en suelo iraquí. Asimismo, el vicepresidente estadunidense telefoneó al presidente saliente de la Cámara de Representantes iraquí, el sunita Osama al Nuyaifi, quien ha preferido no presentarse a la reelección para su cargo y dejar espacio a la renovación gubernamental ante la crisis.

Biden "elogió a Al Nuyaifi por su patriotismo al dejar a un lado su candidatura para un nuevo mandato como presidente del Parlamento, en un esfuerzo para mover Irak hacia adelante y acelerar el proceso de formación de Gobierno". "Ambos líderes coincidieron en que todas las fuerzas políticas iraquíes deben trabajar para formar un nuevo Gobierno que goce de una amplia aceptación nacional lo más rápidamente posible", agregó la Casa Blanca.

El conflicto adquirió una nueva dimensión desde que este mes se proclamara, por parte del radical Estado Islámico, un califato que abarca desde la provincia siria de Alepo a la iraquí de Diyala. Los yihadistas se han hecho con el control de una vasta zona de la provincia siria de Deir al Zur, fronteriza con Irak, tras la retirada de las brigadas rebeldes rivales, algunas de las cuales se han unido a sus filas.

La ofensiva yihadista, que en pocos días se hizo con gran cantidad de territorio fronterizo con el Kurdistán ante la desbandada del Ejército iraquí, propició que las tropas kurdas se desplegaran en la frontera y tomaran el control de Kirkuk, objeto de disputa con las autoridades iraquíes.

Considerada por los kurdos como su capital histórica, esa importante localidad petrolera se quedó hace una década fuera de la autonomía kurda, en medio de promesas de un referéndum sobre su incorporación que nunca se cumplieron. Desde el primer momento, el Gobierno kurdo se ofreció al iraquí para combatir al EIIL con sus soldados, los conocidos "peshmergas", pero Al Maliki se ha negado repetidamente.