Israel reanuda el paso de combustible a la franja de Gaza

Palestina había padecido un corte de energía desde el miércoles debido a la falta de combustible a su única central eléctrica.
Central de energía de Gaza
Central de energía de Gaza (Reuters)

Gaza

El Ejército israelí abrió hoy el paso fronterizo de Kerem Shalom para permitir la entrada de combustible en Gaza, 24 horas después de que la única central eléctrica de la franja se viera obligada a cesar su actividad por falta de energía.

Según fuentes oficiales palestinas, el tráfico de camiones se reanudó esta mañana tras permanecer cerrado desde que el pasado miércoles debido a que el grupo islamista radical palestino "Yihad Islámica" lanzó varios cohetes contra territorio israelí.
Israel respondió a los ataques con bombardeos de artillería e incursiones aéreas, en la peor escalada de violencia desde la operación militar "Pilar defensivo", que en octubre de 2012 causó 180 muertos palestinos y seis israelíes.

La primera consecuencia para la población civil de Gaza fue el anuncio este sábado del cierre de la única central eléctrica que alimenta a la franja, cuyas fronteras están sometidas al control de Israel desde 2007, cuando se hizo con el gobierno el movimiento islamista Hamás.

Las autoridades israelíes "han permitido el paso de gas para la cocina, gasolina y fuel industrial, explicó a los periodistas Raed Fatuh, miembro de la oficina palestina de coordinación del paso, también conocido como de Kerem Abu Salem.

En declaraciones a la agencia de noticias palestina Maan, el director general del paso, Nazmi Muhanna, explicó, por su parte, que el tránsito de camiones con cualquier otro tipo de mercancía sigue vetado.

La única central eléctrica de Gaza proporciona energía para una población de 1,7 millones de personas, que habitualmente solo pueden disfrutar de luz artificial y energía para sus electrodomésticos 12 horas al día.

Hasta mediados de 2013, la mayor parte de los productos entraban en Gaza a través de una serie de túneles horadados bajo la frontera que la separa de Egipto.

Sin embargo, tras el golpe de Estado que el 3 de julio de 2013 derrocó al presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, las nuevas autoridades de Egipto procedieron a la destrucción del 95 por ciento de estos túneles.

Desde entonces, la situación humanitaria de la franja alcanza niveles de tragedia, según denuncian la ONU y diversas organizaciones internacionales.