El papa Francisco nombra un nuevo cardenal mexicano

Alberto Suárez Inda es el quinto con esa jerarquía y el tercero que puede votar en un cónclave.
Alberto Suárez Inda
Alberto Suárez Inda. (Especial)

México

El papa Francisco nombró ayer un nuevo cardenal para México, el arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, quien había solicitado hace un año su retiro por cumplir los 75 años de edad. Será en el próximo consistorio del 14 de febrero cuando le imponga el palio cardenalicio.

La Conferencia del Episcopado Mexicano y la Arquidiócesis de México felicitaron por su nombramiento a Suárez Inda, quien este mes cumple 76 años.

Renuncia rechazada

Antes del 30 de enero de 2014, cuando el prelado cumplió 75, confirmó haber enviado al Papa su renuncia al arzobispado, como lo disponen las leyes canónicas, y aclaró que ésta no tenía efecto inmediato. “Vamos despacio para hacer las cosas bien, y su decisión puede durar tres, cuatro meses”, dijo entonces.

También consideró que era tiempo de abandonar el arzobispado: “Yo quisiera que el Papa aceptara mi renuncia para dedicarme a la labor pastoral desde otro ámbito, pero la decisión final está en sus manos”, señaló.

En junio de 2014 se hizo publicó que el pontífice rechazaba dicha renuncia, y le solicitó al obispo seguir “un tiempo todavía cumpliendo esta responsabilidad en la arquidiócesis”.

En un mensaje, el arzobispo dio a conocer la noticia y afirmó: “Ser obispo en una diócesis como la nuestra es una tarea nada fácil. Hay momentos de cansancio y situaciones en las que experimento mis limitaciones. Pero estoy convencido de que Dios da la gracia. El lema episcopal de San Juan XXIII es iluminador: ‘Obediencia y paz’”.

“No era mi deseo —agregó— seguir cargando con esta cruz, pero al saber que es voluntad de Dios, procuraré hacerlo con buen ánimo y mucha paz. Confío en la colaboración y oraciones de todos.”

Suárez Inda es el octavo arzobispo de Morelia, nació en Celaya, Guanajuato. A los 14 años (1953), ingresó al Seminario Diocesano de Morelia.

En 1958 estudio Filosofía y Teología en la Universidad Gregoriana, en Roma. Se ordenó sacerdote en Celaya el 8 de agosto de 1964 y recibió la ordenación episcopal el 20 de diciembre de 1985.

También fue vicepresidente de la CEM de 2004 a 2006 y fue reelecto para seguir en ese cargo hasta 2009.

Actualmente preside la Pastoral de Educativa del Episcopado Mexicano.

Cinco príncipes

Con el nombramiento de Suárez Inda como cardenal, México cuenta con cinco príncipes de la Iglesia, como también se les conoce a los cardenales.

Los otro cuatro son el arzobispo Francisco Robles Ortega, quien en el consistorio el 24 de noviembre de 2007 recibió el capelo cardenalicio junto con otros 22 purpurados de manos de Benedicto XVI y ocupó el arzobispado de Monterrey hasta 2003.

El 7 de diciembre de 2011 fue nombrado arzobispo de Guadalajara, en sustitución de Juan Sandoval Íñiguez, quien es otro de los cinco cardenales, pero no no tiene edad para votar en un cónclave.

Desde 1995 fue nombrado arzobispo primado de México Norberto Rivera Carrera y el 18 de enero de 1998 recibió el capelo cardenalicio en el consistorio del 21 de febrero de manos de Juan Pablo II.

Otro cardenal emérito es Javier Lozano Barragán, pues también tiene más de 80 años, y de realizarse un cónclave para elegir a un nuevo Papa, él y Sandoval Íñiguez solo podrían participar con voz, pero no con voto.

El nombramiento de Suárez Inda sorprendió no solo porque él había solicitado su renuncia, sino porque por tradición era común que se nombrara cardenal a quien ocupara la sede del arzobispado de Monterrey.

Ese terriotorio estaba denominado como sede cardenalicia y lo preside el arzobispo Rogelio Cabrera, quien desde octubre de 2012 está al frente de esa jurisdicción.

No obstante, Francisco rompió con esa tradición de sedes cardenalicias con el objetivo de destacar el servicio eclesial de Suárez Inda.

En esta lista de los 20 nuevos cardenales dada a conocer por el Papa ayer se destaca que no hay ningún nombramiento de algún cardenal estadunidense y solo hay cuatro europeos. De éstos 15 cardenales tienen menos de 80 años y cinco serán eméritos.

Los nuevos purpurados son de Portugal, Etiopía, Nueva Zelanda, Italia, Vietnam, Myanmar, Tailandia, España, Cabo Verde y la Isla de Tonga, así como cuatro latinoamericanos, tres de ellos electores, pues Panamá y Uruguay se suman al de México. El argentino Luis Héctor Villalba, está entre los eméritos.  

“No existe futuro sin paz”: Bergolgio

El Papa advirtió ayer que no existe futuro ni proyectos posibles sin paz y lamentó el “silencio cómplice” de quienes contemplan la violencia sin hacer nada para frenarla. Estas palabras las pronunció en su reflexión dominical antes de bendecir a una multitud congregada en la Plaza de San Pedro.

“Los hombres hablan mucho de la luz, pero a menudo prefieren la tranquilidad de la oscuridad, a menudo preferimos la guerra en vez de la paz, observamos en silencio cómplice o no hacemos nada concreto para construir la paz”, reprochó.

Reconoció que la paz no es solamente la ausencia de guerra, sino una condición general en la que la persona está en armonía consigo misma, con la naturaleza y con los demás. No obstante, sostuvo que “hacer callar las armas y apagar los focos de guerra” sigue siendo “la condición inevitable para dar inicio a un camino que lleva a alcanzar la paz en sus diferentes aspectos”.

“Debemos convencernos, a pesar de nuestras diferencias, de que la concordia es posible, a cualquier nivel y en cualquier situación. No hay futuro sin propósitos y proyectos de paz”, subrayó.

Bergoglio dijo que en 2015 todavía hay muchos conflictos bélicos, por lo que insistió: “Debemos convencernos de que la concordia es siempre posible”.

(Notimex/Ciudad del Vaticano)