Francisco pide abandonar la esclavitud material y espiritual en época navideña

En la Plaza de España solicitó a la virgen ayuda “contra las amenazas del maligno”

Roma

El papa Francisco animó a ir contracorriente en la época navideña y pidió a la virgen María que “libere a la humanidad” de toda la esclavitud material.

El pontífice argentino dio ese mensaje en la oración que pronunció durante la veneración y la tradicional ofrenda floral ante la imagen de la Inmaculada Concepción, en la Plaza de España, en Roma.

A los pies del monumento de la Inmaculada, Francisco pidió su intercesión para “ir contracorriente en este periodo que nos conduce a la Navidad, enseñarnos a desnudarnos, a postrarnos, a donarnos, a escoltar y hacer silencio, a descentrarnos de nosotros mismos y hacer espacio a la belleza de Dios, fuente de nuestra verdadera alegría”.

También solicitó la ayuda de la virgen “en la lucha cotidiana que tenemos que combatir contra las amenazas del maligno.

“Pero en esta lucha no estamos solos, no somos huérfanos, porque Jesús, antes de morir en la cruz, nos ha dado a ti como madre”, agregó el obispo de Roma en su rezo.

Francisco instó a “que la intercesión de la virgen libere a la humanidad de toda la esclavitud espiritual y material y haga ganar en los corazones y en los eventos el diseño de la salvación de Dios”.

“Qué haga que, en todos nosotros, en tus hijos, prevalezca sobre el orgullo y podamos ser misericordiosos”, agregó el pontífice en su oración.

El papa Francisco salió del Vaticano a bordo del automóvil Ford Focus que utiliza habitualmente y primero se detuvo para rezar ante la virgen Salus Populi Romani (Protectora del Pueblo Romano). Es este un gesto que también realiza después de cada viaje internacional para dar gracias a la virgen.

Después llegó a la Plaza de España, donde, a lo largo de la jornada, diversas instituciones y ciudadanos italianos colocaron ofrendas de flores a los pies de la virgen Inmaculada, que corona un columna de nueve metros de altura.

Los primeros en arribar a ese sitio fueron los bomberos de Roma, que esta mañana alcanzaron la imagen de la virgen y le colocaron una corona de flores blancas en la mano derecha.

Al llegar a la Plaza de España, Francisco saludó al alcalde de Roma, Ignazio Marino, y al cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini.

Una vez finalizado el acto de la Inmaculada, el pontífice dedicó más de media hora a besar y a abrazar a numerosos enfermos que habían sido situados en las primeras filas alrededor del monumento.

Después, el Papa rodeó la plaza a bordo de su auto circulando despacio para poder saludar a las personas que se habían concentrado en las calles adyacentes y se detuvo varias veces para besar a los niños que le acercaban los hombres de la seguridad.