Papa recibe a obispo 'despilfarrador'

Francisco se reunió con el obispo alemán Franz-Peter Tebartz van Elst dos días después de haber aceptado su renuncia tras el escándalo que desataron sus gastos estrafalarios.
Papa Francisco durante reunión con diplomáticos
(EFE)

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco recibió este viernes en el Vaticano al obispo alemán de Limburgo, Franz-Peter Tebartz van Elst, dos días después de haber aceptado su renuncia por el escándalo que desataron sus gastos estrafalarios.

El encuentro fue anunciado en un breve comunicado del Vaticano, lo que ha sido considerado como un gesto de benevolencia del papa hacia el religioso, que no ha sido acusado judicialmente y fue defendido por algunos obispos alemanes.

"La situación en la diócesis de Limburgo impide el ejercicio fecundo de su ministerio", reconoció el miércoles el Vaticano en un comunicado, en el que precisaba que el obispo será designado en otro cargo.

"El Santo Padre pide al clérigo y a los fieles de la diócesis de Limburgo que acojan las decisiones de la Santa Sede con docilidad y esforzarse por recuperar un clima de caridad y de reconciliación", sostiene el comunicado.

Las obras de construcción de una onerosa sede episcopal, con museo, sala de conferencias, capilla y apartamentos privados generaron viva polémica en torno a la financiación y transformación del centro diocesano de Limburgo.

La explosión del coste hasta los 31 millones de euros (43 millones de dólares), en vez de los 6 previstos, provocó un enorme escándalo mediático en Alemania.

Tebartz se había convertido en su país en el símbolo de una iglesia rica, derrochadora, amante del lujo, todo lo contrario de lo que pregona Francisco, que defiende una iglesia pobre para los pobres.

El pasado miércoles, el influyente cardenal Reinhard Marx, quien acaba de ser designado como presidente de la conferencia episcopal alemana, entre las más pudientes del mundo, elogió la decisión del papa argentino de alejar al controvertido obispo.

"Ha sido muy bueno que el papa haya llegado a una decisión, con la que se cierra un fase de incertidumbre para la diócesis de Limburgo y se puede arrancar de nuevo", comentó el purpurado, conocido por sus posiciones abiertas y moderadas.

"Vamos a hacer esfuerzos para que las finanzas de la Iglesia sean más transparentes, y para demostrar que las controlamos", comentó en un comunicado.