Manifestantes y policías se enfrentan en Francia; hay 26 heridos

Miles de personas protestaron contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Francois Hollande; al terminar la manifestación, se dieron enfrentamientos entre encapuchados y policías.
En unas 50 ciudades francesas también registraron incidentes.
En unas 50 ciudades francesas también registraron incidentes. (EFE)

París

Casi 30 personas resultaron heridas en una masiva manifestación en Francia contra la reforma laboral impulsada por el gobierno del presidente Francois Hollande, que ya se encuentra bajo presión por el atentado yihadista perpetrado la víspera en plena Eurocopa.

"Varios cientos de personas encapuchadas" se enfrentaron a los policías poco después del inicio de la manifestación, la novena organizada por los sindicatos desde marzo.

Los enfrentamientos dejaron 26 heridos, seis manifestantes y 20 policías, según las autoridades locales.

La violencia se tradujo con lanzamiento de adoquines, quema de papeles o ataques contra comercios. La policía hizo uso de cañones de agua para contener a los inconformes.

Desde el 9 de marzo ha habido centenares de heridos en enfrentamientos durante las manifestaciones. Las autoridades prohibieron manifestarse en París a unas 130 personas detenidas en protestas anteriores y, hoy martes, arrestaron al menos 16 personas más.

Los sindicatos, liderados por la Confederación General del Trabajo (CGT), esperaban movilizar a decenas de miles de manifestante para reafirmar su oposición a la reforma del ejecutivo, una movilización inédita contra un gobierno socialista desde hace al menos 70 años.

Según la CGT, una de las tres centrales convocantes, las manifestaciones reunieron a 1.3 millones de personas en toda Francia.

El objetivo de los sindicatos era superar la cifra de 1.2 millones de manifestantes registrados en todo el país, según ellos, el 31 de marzo en 250 ciudades (390 mil manifestantes según las autoridades).

"Yo he participado en todas las manifestaciones desde marzo, porque quiero vivir con dignidad y no sólo sobrevivir. Quiero la retirada pura y simple de la reforma. Esto terminará cuando se produzca la retirada", dijo Aurélien Boukelmoune, un técnico del sector de la energía de 26 años.

CGT acepta reunirse con ministra

Unas 50 ciudades francesas registraron también protestas e incidentes. Varios manifestantes bloquearon parcialmente la circulación en Brest (oeste) y en el puerto de Marsella (sur).

Según la CGT, también hay varias centrales nucleares y líneas de alta tensión cortadas en la región de París, afectadas por la huelga.

En París, la Torre Eiffel cerró sus accesos a causa de una huelga de parte del personal. Y, tras dos semanas de protestas, 7.3 por ciento del personal de ferrocarriles (pero un tercio de los maquinistas) hizo huelga.

El 23 y 28 de junio hay convocadas otras dos jornadas de huelgas y manifestaciones.

La jornada de protesta coincide con el examen de la reforma laboral en el senado, una cámara con mayoría conservadora que podría añadir nuevas medidas liberales a la reforma.

El gobierno socialista, que por el momento se niega a retirar su texto, considerado demasiado liberal por sus detractores, decidió en marzo retirar algunos de las medidas más polémicas con la esperanza de obtener el apoyo de los sindicatos reformistas como CFDT.

La reforma, la última del mandato de cinco años de François Hollande (cuya popularidad según el último sondeo está en 16 por ciento) tiene el objetivo de dar flexibilidad a las empresas para luchar contra el desempleo, que se mantiene en cerca del 10 por ciento.

Pero sus detractores consideran que aumentará la precariedad de los asalariados.

El líder de la CGT, Philippe Martinez, que hasta ahora se había negado a negociar con el gobierno, aceptó en las últimas horas una reunión con la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri.

En las últimas tres semanas, los opositores a la reforma han bloqueado puertos, refinerías y depósitos de carburante, obligando al gobierno a recurrir a sus reservas estratégicas de petróleo.

Las protestas han perjudicado además la imagen de Francia en el extranjero y en particular en el sector del turismo, ya muy afectado por los atentados de 2015.

La amenaza yihadista volvió a hacerse patente con el asesinato el lunes de un policía y de su compañera a manos de un hombre que había jurado fidelidad al grupo Estado Islámico (EI).