Francia anuncia mano dura contra los discursos de odio

Tras el atentado al semanario francés Charlie Hebdo se han detenido a 54 personas por defender los ataques terroristas o por actos racistas y antisemitas.
Fritz-Joly Joachin detenido en Bulgaria por ser sospechoso de estar ligado a los ataques en París.
Fritz-Joly Joachin detenido en Bulgaria por ser sospechoso de estar ligado a los ataques en París. (Reuters)

París, Francia

El gobierno francés ordenó a los procuradores de justicia de todo el país aplicar mano dura a los discursos de odio, antisemitismo y las apologías al terrorismo luego de anunciar al arresto de 54 personas por defender o glorificar el terrorismo una semana después de que los atentados en París que dejaron 17 muertos.

Mientras tanto, el más reciente y desafiante número del semanario Charlie Hebdo se agotó a primera hora de la mañana en la capital francesa, e incluso hubo forcejeos entre los clientes de los quioscos para poder tener una copia de la publicación satírica que lleva al profeta Mahoma en portada.

Como muchos países europeos, Francia tiene fuertes leyes contra los discursos de odio y en especial el antisemitismo luego del Holocausto. En un mensaje distribuido a todos los fiscales y jueces, el Ministerio de Justicia expuso las bases legales para procesar a aquellos que defiendan los ataques terroristas en París, así como a aquellos responsables de actos o palabras racistas o antisemitas.

Entre los detenidos está Dieudonne, un polémico cómico con muchos seguidores en Francia.

Los ataques que dejaron 17 muertos están haciendo que Francia refuerce la seguridad. Ninguno de los 54 detenidos hasta ahora ha sido vinculado con los atentados de la semana pasada. Esto hace surgir dudas de si el gobierno está vulnerando la libertad de discurso que Charlie Hebdo defendía tan vigorosamente.

El núcleo central del equipo del semanario satírico falleció hace una semana cuando extremistas islámicos irrumpieron en sus oficinas, matando a 12 personas.

Un líder de la rama de al-Qaida en Yemen reclamó la responsabilidad del atentado contra el semanario, afirmando en un video subido el miércoles a internet que la matanza fue en "venganza por el profeta".

Los sobrevivientes elaboraron el número que llegó a las tiendas el miércoles, trabajando en oficinas prestadas y con un tiraje de 3 millones de ejemplares, más de 50 veces su circulación habitual.

El portavoz del gobierno Stephane Le Foll dijo el miércoles que algunos de los detenidos ya habían sido condenados.

El ataque del 7 de enero a la publicación inició a tres días de terror y derramamiento de sangre en la región de París, que terminaron cuando las fuerzas de seguridad mataron a los tres pistoleros dos días después.

Charlie Hebdo había recibido reiteradas amenazas por publicar caricaturas de Mahoma, y en 2011 fue atacado con bombas incendiarias. El editor jefe y el policía que servía como su guardaespaldas fueron los primeros atacados en la redacción.

Cada vez más signos de que las autoridades están listas para emplear las leyes actuales en toda su extensión. La detención el miércoles de Dieudonne por defender el terrorismo siguió a una condena de cuatro años de cárcel para un hombre en el norte del país que pareció defender los ataques cuando estaba ebrio y se resistía a su arresto.

La policía francesa dice que hasta seis miembros de la célula terrorista que llevó a cabo los ataques de París podrían estar prófugos, incluyendo un hombre que fue visto conduciendo un coche registrado a nombre de la viuda de uno de los atacantes. El país desplegó 10 mil soldados para proteger lugares sensibles como escuelas y sinagogas judías, mezquitas y centros de viajes.

Dieudonne, que popularizó un gesto con el brazo similar al saludo nazi y que fue condenado en varias ocasiones por racismo y antisemitismo, no es ajeno a la polémica. Sus espectáculos provocadores fueron prohibidos el año pasado pero tiene fuertes apoyos entre muchos jóvenes franceses descontentos.

Su publicación en la red social Facebook, que fue borrada de inmediato, decía que se sentía como "Charlie Coulibaly" — uniendo los nombres de Charlie Hebdo y Amedy Coulibaly, el pistolero que provocó una crisis de rehenes en un supermercado kosher y mató a cuatro de los retenidos, además de a una policía.

La solidaridad con Charlie Hebdo, aunque no fue uniforme, se extendió por Francia y el extranjero.

El miércoles, su nuevo número desapareció de los quioscos en un instante. Algunos responsables de puestos de prensa decían que esperaban más copias para el jueves. En uno cerca de los Campos Elíseos, que abrió a las 6 a.m., el semanario estaba agotado a las 6:05. En otro quiosco cerca de Saint-Lazar se reportaron forcejeos entre los clientes.