Fracasan negociaciones: UE da ultimátum a Grecia

Los socios de la zona euro reclaman a Atenas que pida esta semana una extensión de su programa de rescate financiero, y el gobierno griego confía en un acuerdo en "los próximos dos días".
Griegos muestran su apoyo al gobierno en las negociaciones con la Unión Europea ante el parlamento en Atenas
Griegos muestran su apoyo al gobierno en las negociaciones con la Unión Europea ante el parlamento en Atenas (AFP)

Bruselas

Las negociaciones entre Grecia y sus socios de la zona euro terminaron hoy sin acuerdo y con un ultimátum a Atenas para que pida esta semana una extensión de su programa de rescate financiero, que dice confiar en un acuerdo "en los próximos dos días".

"Es muy claro que el próximo paso debe venir de las autoridades griegas (...) y dado el calendario, podemos utilizar esta semana, pero es más o menos todo" lo posible, declaró en una conferencia de prensa el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

"El sentir general sigue siendo que la mejor manera de avanzar es que Grecia solicite una prórroga", explicó Dijsselbloem, al tiempo que señaló que las partes "necesitan tiempo, unos meses", para negociar en qué medidas aplicar flexibilidad y un futuro acuerdo definitivo.

"Hemos dicho que estamos listos para continuar nuestras conversaciones. Ahora depende de las autoridades griegas decidir si quieren una extensión, si quieren aceptar la oferta de la flexibilidad ya existente en el programa, pero también todos los compromisos" solicitados por los socios, indicó.

Grecia dispone de "esta semana", en concreto hasta el viernes, para responder al ultimátum del Eurogrupo, dado que el rescate expira el próximo día 28 y algunos parlamentos nacionales tendrían que aprobar una prolongación del programa.

La flexibilidad que contemplan los socios de la eurozona se refiere a "discutir sobre sustituir unas medidas" por otras, en referencia al 30 % del actual programa que el Gobierno de Alexis Tsipras rechaza, dijo Dijsselbloem, aunque "sin dar pasos unilaterales" por parte griega.

"Hay flexibilidad, cosas que se pueden sacar, volver a introducir... pero solo después de una discusión conjunta", recalcó por su parte el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici.

Una prórroga tendría que ir acompañada de varios compromisos por parte de Atenas, como "no revertir ninguna medida salvo que así se acuerde con las instituciones y únicamente si están plenamente financiadas", "honrar sus obligaciones financieras con sus acreedores" y garantizar la estabilidad del sector financiero", así como "finalizar con éxito el actual programa".

La respuesta no tardó en llegar. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, se declaró en conferencia de prensa confiado en la posibilidad de hallar un acuerdo. "No tengo dudas de que en las próximas 48 horas encontraremos las palabras" para un acuerdo, dijo.

La próxima cita de los ministros será el martes, una reunión agendada desde hace meses con los titulares de esta cartera de los 28 miembros de la Unión Europea.

Varoufakis explicó que estaba dispuesto a firmar "incluso antes de comenzada la reunión de ministros" un borrador de comunicado preparado por la Comisión Europea que reconocía la gravedad de la "crisis humanitaria" en Grecia y que proponía "una extensión de cuatro meses del acuerdo de préstamos" a Grecia.

Este acuerdo hubiera permitido firmar "un nuevo contrato" para Atenas y la zona euro, subrayó el ministro. A cambio, dijo Varoufakis, el gobierno griego estaba dispuesto a "no aplicar durante seis meses las medidas anunciadas en su programa electoral, con la única condición de que no se le impongan medidas que crean recesión", indicó Varoufakis.

Entre ellas un alza del IVA o una reducción de las pensiones más bajas. "Desgraciadamente este documento fue reemplazado antes de la reunión por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem", denunció.

Propuesta "absurda" e "inaceptable"

Una fuente gubernamental en Atenas consideró el texto propuesto como "absurdo" e "inaceptable". "La insistencia de algunas personas en pedir al nuevo gobierno griego aplicar el plan de rescate es absurdo e inaceptable, y en esas circunstancias no puede haber acuerdo esta noche", indicó esta fuente.

Pocos minutos después se anunció la conferencia de prensa final de la reunión, dejando así en evidencia el fin abrupto de la reunión. "A pesar de nuestra buena voluntad nos fue imposible firmar ese documento" que propone "cierta flexibilidad", dijo el ministro que calificó ese término de "problemático" y la promesa de los europeos "una nebulosa".

Atenas ya había rechazado un borrador con las mismas palabras en la reunión de ministros de Finanzas de la semana pasada, que terminó con un total desacuerdo.

La zona euro insiste para que Atenas acepte una extensión de su programa de rescate, por el que recibió desde 2010 unos 240 mil millones de euros a cambio de drásticas reformas, algunas de las cuales deben aún completarse, antes de comenzar una discusión sobre la "flexibilidad" que pueda obtener Grecia con las condiciones actuales.

Este programa termina a fin de mes y Atenas debe encontrar la forma de financiarse a corto plazo. Pero el nuevo gobierno griego quiere poner fin con las políticas de austeridad impuestas por sus acreedores, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional y apegarse a su programa electorales.

En lo concreto, el gobierno griego quiere "enmendar el actual programa y un periodo de transición de seis meses", es decir un puente financiero para mantenerse a flote, acompañado por reformas propuestas por el gobierno y no impuestas por sus acreedores, dejando de lado las que son consideradas como más antisociales.

Sin alternativa

Según una copia del texto de declaración divulgado en la sala de prensa, "las autoridades griegas indicaron sobre su intención de concluir con éxito el programa".

"No hay una alternativa al pedido de una extensión", agregó por su parte el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, que pidió al mismo tiempo que las discusiones "sean políticas y no ideológicas".

En la delegación alemana seguía sin haber esta noche cabida para un compromiso. "Los griegos deben escribir una carta" en la que aceptan las condiciones planteadas por la zona euro, y esta carta deberá ser "verificada por las tres instituciones", UE, FMI y BCE, indicaron.

"Hay un solo camino razonable, el de una extensión técnica con flexibilidades, posibilidades de cambiar elementos del programa anterior", dijo por su parte el ministro francés Michel Sapin en conferencia de prensa.

Sin un acuerdo, Grecia, que tiene que pagar por la emisión de su deuda un rendimiento muy elevado, se quedará sin financiamiento lo que podría empujarla fuera de la zona euro.

Sobre la semántica, Dijsselbloem sostuvo que cree que una prórroga es "factible" cuando oye hablar a Atenas de un "acuerdo puente" o una "solución intermedia" hasta agosto porque, agregó, "para mí eso suena mucho a una prolongación" del rescate.

"Pero hay que encontrar un compromiso del Gobierno griego de que acepta los principales elementos del programa. Los objetivos presupuestarios no se pueden descarrilar", recalcó.

Moscovici subrayó que "no hay ninguna alternativa a solicitar una prórroga. Es un requisito absoluto" y pidió también que se supere la discusión semántica al indicar: "Debemos ser lógicos, no ideológicos. Es la única vía de encontrar una solución".

Dijsselbloem también advirtió de que un nuevo programa, un tercer rescate, "no cambiaría sustancialmente" porque tendría igualmente objetivos presupuestarios, condicionalidad y mencionaría la sostenibilidad de la deuda, así como de un sector bancario estable.

"Todo esto requiere más medidas, más reformas, algunas populares, otras obviamente menos", pero necesarias para hacer que Grecia sea pronto independiente financieramente, agregó.