Fracasa diálogo de Obama y legisladores republicanos

Tras un encuentro realizado anoche en la Casa Blanca, convocado por el mandatario, el líder de la Cámara baja, John Boehner, acusó al demócrata de no querer negociar.
Nancy Pelosi y Harry Reid apoyaron al presidente tras la cita que duró 90 minutos.
Nancy Pelosi y Harry Reid apoyaron al presidente tras la cita que duró 90 minutos. (Michael Reynolds/EFE)

Washington

El gobierno de Estados Unidos continuará cerrado hoy tras el fracaso anoche del último intento de diálogo entre congresistas demócratas y republicanos celebrado en la Casa Blanca a pedido de Barack Obama.

El objetivo declarado de la cita era buscar una forma de poner fin al cierre del gobierno —que ha dejado sin trabajo ni paga a cientos de miles de funcionarios, reducido servicios esenciales y cerrado museos, monumentos y parques del país, entre otros— desde la madrugada del martes.

Se pretendía también hallar una fórmula para impedir una nueva crisis inminente cuando, en menos de dos semanas, se cumpla el plazo límite para elevar el techo de la deuda, con el fin de evitar que el país caiga en impagos.

Pero el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, había dejado en claro con anterioridad que el encuentro no era un intento de negociar sobre la condición impuesta hasta ahora por la oposición republicana, la de acabar —o al menos retrasar— la aplicación de la reforma sanitaria que es el programa estrella de Obama, en vigor desde el martes.

Es más, el propio mandatario subrayó en una entrevista emitida por la cadena CNBC poco antes de la reunión, que el Legislativo tiene que acordar reabrir el gobierno y elevar el techo de la deuda antes de que él se ponga a negociar con ellos sobre prioridades presupuestarias más amplias, y advirtió a los líderes financieros que la “gravedad” de esta crisis es “para preocuparse”.

“En democracia no es inusual que demócratas y republicanos no estén de acuerdo, (...) pero cuando tienes una situación en la que una facción está dispuesta a dejarnos en impagos frente a nuestras obligaciones, entonces tenemos un problema”, alertó.

Con gesto grave, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, acusó a Obama tras la reunión de no querer negociar.

“El presidente reiteró una vez más que no va a negociar (...), los demócratas han rechazado todas nuestras ofertas”, lamentó el líder republicano ante la Casa Blanca.

El presidente de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y la líder de la minoría del mismo partido en la Cámara baja, Nancy Pelosi, revirtieron la acusación de intransigencia de Boehner al afirmar que los republicanos quieren seguir con el cierre administrativo del gobierno.

El trasfondo del impasse está en la reforma sanitaria del mandatario, la llamada Obamacare, que los republicanos tratan de revocar mediante la presión por el presupuesto, tras haber fracasado por la vía legislativa, donde han votado por su revocación hasta 40 veces, pero sin éxito por el freno impuesto en el Senado dominado por los demócratas de Obama.

Mientras los republicanos exigen su debate como llave para destrabar las negociaciones para reabrir el gobierno y elevar el techo de la deuda, los demócratas la tildan de “innegociable” y se niegan a debatir hasta que la oposición no desbloquee al gobierno.

En un intento de tornar la ira popular por la crisis contra los congresistas demócratas, la Cámara baja votó ayer con el sí republicano a favor de financiar temporalmente una serie de partes pequeñas pero muy llamativas del gobierno. Pero la mayoría demócrata del Senado insiste en que se debe aprobar una partida para financiar todo el gobierno, no una parte.

Un “totalmente exasperado” Obama reiteró ayer en la entrevista con CNBC que ceder ahora ante la táctica de aprobar solo partes del presupuesto y gobernar así “de crisis en crisis”, podría crear un precedente que ponga en jaque el resto de su mandato y futuros gobiernos.

Claves

Cancela visitas

La parálisis de los servicios del gobierno federal de EU, debido a que aún no hay una aprobación del presupuesto, ya tuvo consecuencia internacional con la anulación de parte de una gira por Asia del presidente Barack Obama.

“Logísticamente, no era posible continuar con esos viajes en vista del cierre del gobierno”, explicó la vocera del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Caitlin Hayden.

El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, visitará Malasia y Filipinas en nombre del mandatario.