Fox News cancela un debate republicano tras la negativa de Trump a participar

El magnate republicano rechazó acudir al debate del próximo lunes en Utah pues, afirmó, ya ha tenido "suficientes debates", lo que provocó también que el aspirante John Kasich decidiera ausentarse.
El aspirante republicano a la candidatura presidencial, Donald Trump, la noche de su victoria en las primarias de Florida, este martes
El aspirante republicano a la candidatura presidencial, Donald Trump, la noche de su victoria en las primarias de Florida, este martes (AFP)

Washington

La cadena de televisión estadunidense Fox News canceló hoy el debate entre los precandidatos republicanos a la Casa Blanca que estaba previsto para el próximo lunes en Utah, después de que el actual líder de la contienda, Donald Trump, rechazara participar porque ya ha tenido "suficientes debates".

"Creo que hemos tenido once o doce debates. Lo hice realmente bien en el último, creo que lo he hecho bien en todos, pero ya hemos tenido bastantes. ¿Cuántas veces puede la misma gente hacerte la misma pregunta?", dijo hoy Trump en una entrevista.

El gobernador de Ohio, John Kasich, alegó entonces que tampoco iba a asistir porque esperaba poder contrastar sus ideas frente a la campaña "de división" de Trump, dejando al senador por Texas Ted Cruz como el único participante del primer debate organizado en Salt Lake City (Utah).

"Ted Cruz ha expresado su voluntad de debatir contra Trump, Kasich, o contra los dos. Pero obviamente, se necesita que haya más de un participante. Por lo que el debate de Salt Lake City se cancela", dijo el vicepresidente ejecutivo de Fox News, Michael Clemente, en un comunicado.

El debate estaba organizado para un día antes de los caucus republicanos (asambleas populares) de Utah y de las primarias de Arizona, las primeras citas electorales para el partido sin la participación del hasta ahora precandidato Marco Rubio, quien se retiró el martes tras una dolorosa derrota en su estado de Florida.

Gobernador de Florida, con Trump

De otra parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, anunció hoy que apoya al aspirante republicano a la Presidencia de EU Donald Trump tras su victoria de este martes en el Estado Soleado al derrotar al senador local Marco Rubio, que renunció tras este resultado.

"Con su victoria de ayer, yo creo que es hora de que los republicanos acepten y respetan la voluntad de los electores y se unan a Donald Trump", expresó Scott, que ya había mostrado preferencia por el magnate inmobiliario.

"Los votantes están hablando claro, quieren un empresario 'outsider' (que no sigue las pautas del aparato del Partido Republicano) que sacudirá drásticamente el 'statu quo' en Washington", aseguró el gobernador en su página de Facebook.

El pasado 3 de marzo el gobernador rechazó apoyar a alguno de los precandidatos republicanos antes de las primarias de Florida porque "confiaba" en la decisión de los votantes.

Trump consolidó este martes su liderazgo en la carrera por la nominación republicana al ganar en Illinois, Carolina del Norte y Florida, este último donde además superó con gran margen al cubano-estadunidense Rubio, quien anunció enseguida que se retiraba de la contienda. "Si pasamos otros cuatro meses apartándonos entre nosotros, vamos a dañar nuestra capacidad para ganar en noviembre", alertó Scott.

El gobernador republicano ya había alabado a Trump en varias ocasiones como empresario alejado de la política al recordar que él mismo careció del apoyo del aparato republicano en el pasado.

"La clase política se opuso cuando por primera vez me presenté a las elecciones, no querían un extraño hombre de negocios, pero los votantes tenían otras ideas", escribió recientemente en Facebook.

Scott, un inversionista del sector de la salud elegido como gobernador en 2010, hizo además un llamado a terminar la "violencia republicana" y tomar con "seriedad el tema de una victoria en Noviembre.

Trump lidera la nominación republicana, con 621 delegados, seguido del senador por Texas Ted Cruz (396), y el gobernador de Ohio, John Kasich (138) de cara a la convención en la que los conservadores elegirán a su candidato en julio próximo en Cleveland (Ohio).