"Fondos buitre" amenazan la estabilidad financiera

La embajadora argentina en México agradece el apoyo del país ante la Corte de EU por el litigio con sus acreedores.
Para la diplomática, los fondos buitre han convertido el problema “en un asunto de seguridad global”.
Para la diplomática, los fondos buitre han convertido el problema “en un asunto de seguridad global”. (Juan Carlos Bautista)

Ciudad de México

Desde la crisis de 2001-2002, que incluyó el corralito financiero y la quiebra del país, el Estado argentino ha venido pagando su deuda con los organismos financieros y los tenedores de bonos. Pero 1% de estos, los fondos buitre, como los bautizó la presidenta Cristina Fernández en una alegoría sobre su voracidad, se negaron en 2005 y 2010 a reestructuar la deuda y aceptar un interés de 300%. Con  apoyo del juez federal Thomas Griesa, de Nueva York, lograron un fallo que obliga al país a pagarles en efectivo y en un sola exposición 1,600% de interés. Dichos fondos, que en 2001 compraron deuda por 48 millones de dólares, hoy exigen mil 330 millones de dólares.

 “El 92.4% de los bonistas aceptó el cobro de los servicios de la deuda propuesto por Argentina desde 2005, pero los fondos buitre, menos de 1% de los bonistas, no quiere negociar, en realidad su negocio es no negociar”, afirma la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja, quien calificó de “extravangante” —como lo hizo también el propio Estados Unidos- la interpretación que hizo el juez Griesa de la cláusula pari passu (“en igualdad de condiciones”), usada para asegurar una ganancia de 1,600% a estos fondos de inversión—. Uno de ellos, NML Capital, se dijo dispuesto también a impedir el cambio de sede para el pago de la deuda reestructurada a la mayoría de bonistas, de Nueva York a los bancos de Buenos Aires y también de París, como nuevos fideicomisos.

La embajadora explica que desde el 18 de junio el juez Griesa decidió con su fallo bloquear a todos los bonistas “pese a que Argentina depositó 539 millones de dólares. De ahí la decisión del gobierno de cambiar la sede de pago”.

“El fallo del juez Griesa sienta un precedente peligroso que convierte el caso en un problema global, con impacto en los derechos humanos”, advirtió la embajadora, “ya que avala las prácticas predatorias de una minoría de especuladores, sin leyes hasta ahora que los restrinjan.”

De ahí la trascendencia del fallo  de la Asamblea General de Naciones Unidas, que apenas el martes aprobó por 124 votos a favor, 11 en contra y 41 abstenciones una resolución que demanda crear un marco legal internacional para regular la reestructuración de las deudas soberanas de los países y proteger a los Estados de los fondos buitre.

Entre los países que se abstuvieron figuran Francia, España, Italia y también México.

Consultada sobre cómo interpretar la abstención del gobierno mexicano, la embajadora dijo que “nosotros valoramos y agradecemos el acompañamiento y solidaridad de México y de Francia cuando decidieron presentarse como amicus curiae [“amigo de la corte”] e interceder en el litigio de Argentina ante la Corte de Nueva York. México además, en todos los pronunciamientos que hizo la región latinoamericana y el Caribe, también nos ha acompañado. En esta última instancia, a partir de la resolución votada por más de 70% de los países en la ONU para elaborar el marco regulatorio de la reestructuración de las deudas soberanas, no me cabe duda de que México contribuirá con su opinión y propuestas al respecto”.

La diplomática, que el lunes dictó en Casa Lamm, en la Ciudad de México, la conferencia “Misiles financieros contra la Argentina”, junto a los expertos José Candia, Andrés Peñalosa y José Steinleger, también destacó el rol del empresario mexicano David Martínez, “quien ha invertido mucho en el país y fue de los primeros en anunciar que canjeará sus bonos argentinos que pagan el rendimiento en Estados Unidos y Reino Unido por otros que se abonen en Buenos Aires”, según la nueva ley del Congreso de Buenos Aires.

También George Soros y otros bonistas están dispuestos al cambio de sede “y rechazan los ataques judiciales indebidos”, aseguró.