Fiscal general recomienda anular designación de Lula como ministro

El procurador Rodrigo Janot djio en un informe enviado a los magistrados del Supremo Tribunal Federal que la designación del ex presidente fue una treta para que evadiera de la justicia por el ...
Lula, durante un acto político de sindicalistas y miembros del PT en su apoyo, en Sao Bernardo do Campo, Sao Paulo, el pasado lunes
Lula, durante un acto político de sindicalistas y miembros del PT en su apoyo, en Sao Bernardo do Campo, Sao Paulo, el pasado lunes (AFP)

Brasilia

El fiscal general de Brasil recomendó hoy anular la designación del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva como ministro de Dilma Rousseff, por considerar que se trató de un subterfugio para escapar de la justicia ordinaria en el caso de Petrobras.

El procurador Rodrigo Janot dijo en un informe enviado a los magistrados del Supremo Tribunal federal (STF) que "hay elementos suficientes para afirmar que hubo desvío en la finalidad del decreto presidencial" que nombró al ex mandatario (2003-2010).

Lula, fundador del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), es investigado por presunta ocultación de bienes procedentes de la trama de corrupción en la petrolera estatal, un caso que lleva el juez de primera instancia Sergio Moro.

Lula fue investido ministro jefe de gabinete el 17 de marzo, pero el juez del STF Gilmar Mendes suspendió la designación, por sospechar que su objetivo era ponerlo al abrigo de la justicia ordinaria.

El ex mandatario dijo en un acto político el fin de semana que esperaba que el STF autorizara su ingreso al gobierno este jueves. Pero hasta ahora no se realizó la sesión plenaria que decidirá si Lula finalmente podrá asumir el cargo.

La posición de Janot "puede ayudar a convencer a los ministros del STF indecisos, pero aún es temprano para proyectar cual será la decisión. Hay buenos argumentos para aceptar su designación como ministro. El STF será cuidadoso para no generar un precedente de interferencia de jueces en nombramientos políticos", explicó a la AFP Michael Mohallen, doctor en derecho público y derechos humanos y profesor de la universidad privada FGV en Rio de Janeiro.

Mientras decide, todo lo referente al caso Petrobras que involucre a Lula fue sacado de las manos de Moro y asumido por el STF con orden de secreto judicial. Lula declaró hoy ante la fiscalía general en Brasilia, en el ámbito de la operación Lava Jato (lavado a presión), como se denomina a la investigación que investiga la corrupción en la petrolera estatal. El ex mandatario ya había sido llevado a declarar por la fuerza en marzo, por orden del juez Moro.

Cambio de parecer

Janot había considerado el 28 de marzo que el nombramiento de Lula como ministro era una "competencia constitucional" de Rousseff y que su bloqueo "podría causar graves daños al orden institucional".

Pero ahora cambió de parecer y respaldó con fuerza las sospechas del juez del STF. Para Janot, la designación del expresidente buscó en efecto "afectar la competencia" de Moro y "perturbar el avance de las investigaciones criminales" en la operación Lava Jato.

Janot explicó que cambió de opinión después de analizar "elementos más amplios", como el audio liberado por Moro de una conversación interceptada entre Lula y Rousseff.

En esa conversación, la mandataria le informaba a su mentor y predecesor que le enviaría el decreto de su nombramiento para que pueda "usarlo en caso de necesidad", antes de la ceremonia oficial. Esas declaraciones fueron interpretadas como una voluntad de poner a Lula al abrigo de una eventual orden de arresto, algo que Rousseff niega con vehemencia.

Janot también tuvo en cuenta la confesión del senador oficialista Delcidio de Amaral, en el marco de un acuerdo con la justicia a cambio de una reducción de pena, en la que incriminaba a Rousseff y a Lula en el caso Petrobras.

Juicios, delaciones, pinchazos telefónicos

Reconocido o no como ministro, Lula se ha convertido en el principal articulador de las alianzas que busca Rousseff para salvarse del juicio de destitución. Una comisión de 65 diputados analizará a partir del viernes una recomendación favorable al impeachment, un proceso que, de avanzar al ritmo deseado por la oposición, podría provocar la suspensión de Rousseff de su cargo en poco más de un mes, en espera de un fallo definitivo en el Senado.

Rousseff, de 68 años, sería en ese caso reemplazada por su vicepresidente,el centrista Michel Temer, convertido en su principal adversario. El PT y las centrales sindicales y movimientos sociales afines denuncian una tentativa de "golpe de Estado".

Rousseff convocó este jueves a un "gran pacto" para superar la crisis, que se refuerza con una grave recesión económica, alta inflación y alza del desempleo. Pero el "pacto", aclaró, pasa por el respeto a los más de 43 millones de votos que la reeligieron en 2014.

"Brasil ya superó momentos difíciles haciendo pactos. Pero ningún entendimiento prosperará si no tiene como premisa el respeto a la legalidad y a la democracia", dijo la mandataria en un acto en la sede de gobierno.

Futuro incierto

Además, tanto Rousseff como Temer enfrentan un proceso en la autoridad electoral, por denuncias de que su campaña fue financiada con dinero del megafraude a la estatal Petrobras. Ese proceso podría llevar a la anulación de los comicios de 2014 y a la convocatoria de nuevas elecciones.

El diario Folha de Sao Paulo, que el domingo pasado se pronunció en un editorial por esa alternativa, filtró este miércoles parte del testimonio de Otavio Marques Azevedo, ex director ejecutivo de la constructora Andrade Gutierrez, que confirmarían esas sospechas.

Azevedo habría confesado que millones de dólares donados legalmente a la campaña de Rousseff provenían en realidad de sobornos pagados por la constructora para obtener grandes contratos en la petrolera estatal.

Los abogados del PT negaron estas acusaciones. "Sea cual sea el resultado del impeachment, al día siguiente será preciso construir nuevos puentes", dijo a la AFP el diputado Leonardo Piciani, que se ha manifestado contra la destitución de Rousseff, pese a ser líder de la bancada del PMDB, el partido de Temer.

Ya sea "que la presidenta sobreviva o no, habrá que pactar nuevamente la forma de gobernar, buscar convergencias para salir de la crisis y no será posible en ninguna hipótesis que haya quienes quieran seguir apostando al deterioro del 'cuanto peor mejor'", agregó.