Fiscal y juez que investigan la denuncia de Nisman, custodiados

El fiscal Gerardo Pollicita y el juez Daniel Rafecas investigan la denuncia del fiscal que apareció muerto tras acusar a la presidenta de encubrir a Irán en el caso del atentado contra la AMIA en ...
La presidenta argentina, Cristina Fernández, en un reciente acto en Buenos Aires
La presidenta argentina, Cristina Fernández, en un reciente acto en Buenos Aires (AFP)

Buenos Aires

El gobierno argentino informó hoy que dispuso custodia para el fiscal y el juez que investigan la denuncia del fiscal Alberto Nisman, quien apareció muerto luego de acusar a la presidenta Cristina Kirchner de encubrir a Irán en el caso del atentado contra la mutual judía AMIA en 1994.

El Ministerio de Seguridad informó a través de un comunicado que el fiscal federal Gerardo Pollicita está custodiado por la Prefectura Naval Argentina (policía de frontera) desde el momento en que asumió la causa.

Pollicita tiene en su manos la denuncia que presentó el fiscal Nisman tres días antes de aparecer con un disparo en la cabeza, el 19 de enero, y la justicia investiga si se trató de un suicidio, un suicidio inducido o un homicidio.

El viernes pasado, el fiscal federal imputó a Kirchner y espera que el juez Daniel Rafecas se haga cargo de la causa este miércoles y acepte su pedido. Si Rafecas lo acepta, Kirchner, su canciller Héctor Timerman y otras personas denunciadas por Nisman podrían ser indagadas.

El gobierno informó que Pollicita cuenta con custodia tanto en su domicilio particular como en sus oficinas todos los días y las 24 horas. Asimismo, la cartera de Seguridad adelantó que se contactará con Rafecas esta semana para evaluar "los ajustes a su custodia a partir de su designación como magistrado" en esta causa.

La imputación de Kirchner tiene que ver con el supuesto encubrimiento de funcionarios iraníes acusados por el atentado a AMIA en 1994 con 85 muertos y 300 heridos. Según la sospecha de Nisman, el encubrimiento se habría producido por razones económicas, pero el gobierno niega la acusación.

La denuncia se fundamenta en un acuerdo firmado por Argentina e Irán para que el juez de la causa AMIA pueda indagar a los acusados en Teherán, ya que el gobierno iraní no acepta las extradiciones porque dice que sus ciudadanos son inocentes.

La muerte de Nisman y la acusación a la presidenta sacudieron el clima político en el país. En este marco se realizará este miércoles una marcha que se anuncia multitudinaria, convocada por algunos fiscales para honrar a su colega fallecido, con apoyo de los mayores partidos de oposición y distintas organizaciones.

La Sociedad Rural Argentina, que nuclea a poderosos hacendados, sumó su apoyo en las últimas horas. Kirchner estuvo el fin de semana en la provincia de Santa Cruz, donde participó de diversos actos.

Se suponía que se iba a quedar en el sur hasta el viernes por los feriados de este lunes y martes por Carnaval, pero en la jornada viajó al balneario de Chapadmalal (470 km al sur). Kirchner eligió la residencia presidencial de verano para festejar el cumpleaños de su hijo Máximo Kirchner, según el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

En la marcha del miércoles, cuando se cumplirá un mes de la enigmática muerte de Nisman, participarán también candidatos presidenciales opositores para las elecciones de octubre, organizaciones sindicales y judías.

Kirchner podría permanecer en la Patagonia para festejar el jueves su 62 cumpleaños. De esta manera no estaría en Buenos Aires para la manifestación, que se anuncia masiva. "La muerte de Nisman se ha convertido en un punto de inflexión en la vida cívica del país", dijo a la AFP la consultora política Graciela Römer.

Según la analista, "si Argentina estuviera atravesando una democracia verdaderamente consolidada, con instituciones fuertes, sin bolsones de impunidad y sin sospechas de una justicia no independiente, la marcha no existiría".

¿Impacto electoral?

La muerte de Nisman cuatro días después de denunciar al gobierno y un día antes de explicar su denuncia en el Congreso enrareció el inicio de un año electoral. Tras doce años en el poder, el kirchnerismo no ha definido su candidato pero hasta enero mantenía 30% de aprobación a su gestión.

Presideciables como el alcade de Buenos Aires, Mauricio Macri (derecha), y del peronismo disidente como Sergio Massa han criticado al Gobierno por el manejo del caso, y respaldan la marcha a la Casa de Gobierno a la que se sumarán políticos socialdemócratas. Por ahora el gobernador Daniel Scioli, el mejor posicionado en las encuestas por el oficialismo, ha guardado distancia.

"Hay que diferenciar el impacto del asunto sobre Cristina Kirchner del impacto sobre los candidatos oficialistas, que también podrían verse perjudicados, aunque en una medida menor", dijo Matías Carugati, analista de la consultora Management&Fit.

El politólogo Rosendo Fraga consideró que la repecursión actual es fuerte para el Gobierno, pero advirtió que los ocho meses que faltan para las elecciones es demasiado tiempo para presagiar el impacto directo en la carrera presidencial de un país profundamente polarizado.

Todo se cuestiona

El caso Nisman sumió a los argentinos en el escepticismo: 60% cree que la investigación de la muerte del fiscal no será transparente, otro 69% que quedará impune y más de 60% da por ciertas las acusaciones del fiscal contra Kirchner y el canciller, reveló un sondeo de Management & Fit.

La denuncia de Nisman-Pollicita fue descalificada por el gobierno como un intento de "golpismo judicial". Así mismo, la marcha es vista como un plan de "desestabilización del sistema democrático", según el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

El ex fiscal general de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, cuestionó la manifestación y también la denuncia de Nisman que retomó Pollicita. Según Moreno Ocampo, "la presión tiene que ser dirigida a investigar el caso Nisman y a reformar la inteligencia argentina".

El ex fiscal dijo que leyó la denuncia de Nisman y "no hay ninguna prueba que muestre que la Presidenta o el Ministro o alguien más ofrecía impunidad a los autores del atentado". Según Nisman, Kirchner buscaba exculpar a los iraníes en beneficio de acuerdos comerciales de petróleo iraní por granos argentinos.

En medio del sacudón político, se aguarda una versión de la fiscal Viviana Fein, que investiga el caso como "muerte dudosa" sin descartar suicidio, voluntario o inducido, u homidicio. El futuro de la imputación de Kirchner es incierto pero el efecto político del caso Nisman remece Argentina.

Cuerpo calcinado

De otra parte, el cuerpo calcinado de una mujer fue hallado hoy a pocos metros del edificio en Buenos Aires donde vivía el fiscal Nisman, quien apareció muerto el pasado 18 de enero, cuatro días después de denunciar a la presidenta Cristina Fernández por presunto encubrimiento de terroristas.

El cuerpo quedó totalmente carbonizado al lado de una estación eléctrica de la compañía Edesur y, según fuentes de la investigación consultadas por la agencia oficial Télam, se trata de una mujer que aún no ha sido identificada.

Un vecino alertó a los servicios de emergencias alrededor de las 02:40 hora local (5:40 horas GMT) al ver el fuego en la plaza ubicada enfrente de las torres Le Parc del exclusivo barrio de Puerto Madero. "Cuando llegamos, encontramos un cuerpo calcinado, irreconocible", explicó hoy el director de los servicios de atención médica SAME, Alberto Crescenti, a radio Continental.

Junto al cadáver, la Policía encontró un bidón de gasolina y una botella de alcohol etílico, según fuentes policiales consultadas por Télam. Edesur informó que no se registró ningún fallo eléctrico en la zona donde se encontró el cadáver.

Se investiga, entre otras hipótesis, si se prendió fuego ella misma o si lo hizo otra persona y tampoco se ha descartado que la mujer pudiera estar ya muerta cuando su cuerpo fue quemado. Pese a lo extraño del suceso, no se ha apuntado que el hallazgo tenga relación con el caso Nisman.

Alberto Nisman, fiscal especial de la causa sobre el atentado contra la mutua judía AMIA, que dejó 85 muertos en 1994, murió de un disparo en la sien el pasado 18 de enero en su domicilio de las torres Le Parc, en circunstancias aún no esclarecidas.

La muerte del fiscal se produjo cuatro días después de haber denunciado a la presidenta Cristina Fernández y a varios dirigentes oficialistas por presuntamente haber orquestado un plan para encubrir a los iraníes sospechosos de ser los autores del ataque contra la AMIA.