Fiscal anuncia que imputará en agosto crímenes de guerra a líderes de FARC

Eduardo Montealegre, fiscal general de Colombia, reveló que "empezaremos a formular imputaciones por crímenes de guerra contra los máximos responsables de las FARC", que hoy reclamaron en La ...
El comandante de las FARC, Marcos Calarca, lee hoy una declaración en las conversaciones de paz en el palacio de Convenciones en La Habana
El comandante de las FARC, Marcos Calarca, lee hoy una declaración en las conversaciones de paz en el palacio de Convenciones en La Habana (AFP)

Bogotá

El fiscal general, Eduardo Montealegre, anunció hoy que a finales de agosto formulará imputaciones por crímenes de guerra contra los máximos lideres de la guerrilla de las FARC, que sostienen desde 2012 diálogos de paz con el gobierno en Cuba.

"En el transcurso de este semestre empezaremos a formular imputaciones por crímenes de guerra contra los máximos responsables de las FARC. A finales de agosto nosotros vamos a formular y a solicitar estas imputaciones ante los jueces de la República", aseguró Montealegre en diálogo con el canal de televisión Caracol.

El funcionario precisó que las acusaciones se formularán contra "la estructura jerárquica" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) que "durante décadas han formulado políticas que están en contra de los derechos humanos, como el secuestro, el reclutamiento de menores, la siembra de minas".

Las FARC sostienen diálogos de paz en Cuba con el gobierno de Juan Manuel Santos desde noviembre de 2012 para poner fin a un conflicto armado de más de medio siglo. Montealegre aseguró que la Fiscalía tiene más de 55 mil casos por hechos de guerra en los que estarían implicadas las FARC.

Actualmente las partes discuten en La Habana asuntos clave como la reparación de víctimas y la justicia a la que se someterán los guerrilleros desmovilizados, temas que, según Santos, deberán avanzar sustancialmente en los próximos cuatro meses para que puedan continuar las negociaciones.

Cambio en el sistema electoral

De otra parte, las FARC, que pretenden dejar las armas y convertirse en movimiento político si prosperan las negociaciones de paz de La Habana, pidió hoy en la capital cubana reformar el sistema electoral colombiano para hacerlo más transparente y democrático.

"Es apremiante luchar por cambios en el sistema electoral y de actuar presentando propuestas innovadoras que recojan el sentir de los excluidos", declaró a la prensa Marco León Calarcá, uno de los delegados de las FARC en las negociaciones de paz con el gobierno colombiano en Cuba.

"Es momento de que (...) se genere la confianza que permita la conversión de la guerrilla en movimiento político alternativo, que pueda poner en alto la voz de los desposeídos", agregó Calarcá al comentar el cierre de las inscripciones de candidatos para los comicios municipales y regionales del 25 de octubre próximo.

Calarcá afirmó que existen "comportamientos que desdibujan el sentido democrático" de los procesos electorales en Colombia y sostuvo que en la presente campaña "hay al menos 140 candidatos a alcaldías y gobernaciones que estarían vinculados a organizaciones criminales, o cometiendo delitos electorales".

El gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las FARC sellaron el 6 de noviembre de 2013 un acuerdo sobre "participación política" de la guerrilla una vez que se firme la paz y abandone las armas, pero no contempla reformas electorales, hasta donde se sabe.

Ambas partes están negociando en La Habana desde el 19 de noviembre de 2012 un acuerdo para acabar un conflicto armado de medio siglo, el último en América, que ha dejado 220 mil muertos y seis millones de desplazados, según cifras oficiales.

Como parte de estas negociaciones, también firmaron un pacto para una reforma rural el 26 de mayo de 2013 y otro para el combate a las drogas ilícitas el 16 de mayo de 2014. Además, el pasado 12 de julio acordaron medidas para desescalar el conflicto, aunque sin declarar un armisticio.

"Candidatos navegan en ríos de dinero"

Calarcá justificó la necesidad de reformas afirmando que en Colombia los candidatos a cargos de elección popular "navegan en ríos de dineros del erario público y de negocios 'non sacntos' (...), contando con los avales de partidos y movimientos que, con pocas excepciones, más parecen redes delincuenciales al servicio de intereses personales".

Las FARC -que decretaron temporalmente treguas en ambas vueltas de los comicios presidenciales de 2014- habían pedido "depurar" el padrón electoral colombiano para impedir fraudes, el 10 de septiembre de 2013.

Ambas partes acordaron el pasado 4 de junio crear una Comisión de la Verdad e iniciaron en mayo un plan piloto de desminado, que consensuaron el 7 de marzo.

Como parte del desescalamiento, las FARC iniciaron una tregua unilateral el pasado 20 de julio y el gobierno suspendió los bombardeos a campamentos rebeldes cinco días después. Estas medidas han oxigenado el proceso de paz, que parecía agonizar tras un recrudecimiento de las hostilidades en abril.

Las medidas de desescalamiento y el desminado son los únicos compromisos instrumentados por ahora, pues los demás están a la espera de un acuerdo final de paz, porque las negociaciones se basan en el principio de que "nada está acordado hasta que todo esté acordado".

En el presente ciclo de diálogos -el 39º desde 2012- las partes comenzaron a discutir el complejo tema de justicia para los crímenes cometidos en el conflicto, y continuaron sus debates "técnicos" sobre desminado y el fin de las hostilidades.

Asimismo, pronto podrían anunciar un compromiso para la reparación de las víctimas del conflicto, 60 de las cuales entregaron sus conmovedores testimonios ante los negociadores en La Habana a fines de 2014.

Los negociadores del gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayor guerrilla de ese país, iniciarán un receso este domingo, pero retomarán sus diálogos hacia el 11 de agosto. Cuatro países participan en este proceso de paz: Noruega y Cuba como "garantes", y Chile y Venezuela como "acompañantes".

El gobierno de Santos sostiene paralelamente diálogos exploratorios con la otra guerrilla izquierdista colombiana, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el propósito de iniciar negociaciones formales.

Colombia vive un conflicto de más de medio siglo que ha involucrado a guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, y que ya deja 220 mil muertos y seis millones de desplazados, según cifras oficiales.