Firmada: ¿Tiene Rajoy una policía política contra Podemos?

Las informaciones policiales sobre una posible financiación venezolana del partido izquierdista en medio de las negociaciones para formar gobierno levantan sospechas sobre una actuación gubernamental.
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, durante un debate parlamentario en las Cortes
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, durante un debate parlamentario en las Cortes (AFP)

Madrid

¿Está el Gobierno de Mariano Rajoy actuando en la sombra contra Podemos para entorpecer un posible acuerdo de Gobierno con el Partido Socialista (PSOE) y forzar nuevas elecciones en España?

La filtración de informes policiales que sugieren una financiación del partido izquierdista desde Venezuela en un momento clave en las negociaciones de Gobierno ha levantado la sospecha. "Hay cosas muy turbias", dijo hoy el portavoz parlamentario de Podemos, Rafael Mayoral.

El diario El Español reveló esta semana que la cúpula política del Ministerio del Interior, que dirige Jorge Fernández Díaz, controla y dosifica desde hace meses las filtraciones a los medios de las investigaciones sobre la supuesta financiación irregular de Podemos en favor de la estrategia del Partido Popular (PP). La formación de Mariano Rajoy es la única a la que seguro que beneficiaría la repetición de elecciones, según las encuestas.

El mismo rotativo publicó hoy que el jefe de la unidad de delitos económicos de la Policía Nacional, la Udef, llamó por teléfono a jueces del Tribunal Supremo para impulsar una querella contra Iglesias y su número dos, Íñigo Errejón, cuando los magistrados debían decidir si la admitían a trámite o no.

La Udef, al ser una unidad policial, depende del Ministerio del Interior. Lleva meses investigando la financiación de Podemos, al que acusa de haber recibido dinero del Gobierno de Irán y del de Venezuela. El mes pasado se filtró un supuesto informe que hizo por encargo del Ministerio del Interior y envió al Tribunal de Cuentas para forzar una investigación. Rotativos de izquierdas hablan de una "policía política" desde hace días.

"De lo que tienen miedo algunos es de que en España pueda haber un Gobierno de coalición progresista", sostiene Pablo Iglesias. El líder izquierdista sigue apostando por una coalición con el socialista Pedro Sánchez pese al acuerdo que este tiene firmado con el partido liberal Ciudadanos desde hace más de un mes, un pacto que sin embargo no le da los votos suficientes para ser investido jefe del Gobierno.

"Ni un euro procedente de Venezuela ha acabado en Podemos", dijo por su parte el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, negando la supuesta financiación ilegal.

Los diarios El Confidencial y ABC publicaron el martes un documento firmado por el entonces ministro de Finanzas venezolano, Rafael Isea, y supervisado por el propio Hugo Chávez que revela que Venezuela pagó 7 millones de dólares entre 2008 y 2011 a la fundación que estuvo en el origen de Podemos a cambio de asesorías y, también, de que extendiera en España el credo chavista.

De esa fundación, CESP, proceden varios dirigentes de primera línea de Podemos, entre ellos Iglesias y Errejón. Sus vínculos con los movimientos bolivarianos de Latinoamérica suscitan temor en España desde que en enero de 2014 nació la formación, acusada cada tanto de querer hacer del país una nueva Venezuela.

Ese sería un ejemplo de una de esas filtraciones controladas y dosificadas por el Ministerio del Interior destinadas a golpear a Podemos para restar opciones a la posibilidad de un acuerdo que ponga fin al Gobierno del PP y evite nuevos comicios.

La publicación del documento llegó dos días antes de la primera reunión a tres, hoy, entre el PSOE, Podemos y Ciudadanos para intentar poner fin al bloqueo político antes del 2 de mayo, fecha límite para la investidura de un presidente del Gobierno que evite tener que ir a las urnas el 26 de junio.

Fuentes policiales citadas por medios españoles han expresado malestar por las filtraciones "por motivos políticos" que se han producido. El ministro del Interior niega que su Departamento haya filtrado información. "En otros no lo sé, en este país no hay policía política", aseguró esta semana Fernández Díaz.