Finaliza sin acuerdo reunión entre gobierno y campesinos en Colombia

Los principales incidentes fueron registrados esta madrugada en algunas carreteras bloqueadas por los manifestantes y reabiertas por la Policía, mientras el fiscal general denunció la ...

Bogotá

La reunión entre el gobierno colombiano y los líderes campesinos del movimiento Dignidad Agropecuaria, que mantienen un paro nacional, finalizó hoy sin acuerdo, luego que ambas partes discutieran las peticiones del sector del agro de mayores créditos y un control de los precios de los insumos. El agro comenzó este lunes un paro nacional por demandas de mejoras para el sector, que los campesinos afirman que ha sido duramente golpeado por los Tratados de Libre Comercio (TLC) firmados por Colombia, principalmente con Estados Unidos y Europa.

"Hemos estado discutiendo alrededor del tema del crédito, la refinanciación y los insumos pero no hemos cerrado los puntos. El ambiente fue bueno, fue constructivo y seguimos trabajando", dijo a la prensa el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde. El ministro señaló que una vez que se llegue a un acuerdo en los puntos discutidos se avanzará para abordar el tema de los TLC y la protección mediambiental que demandan los campesinos, quienes piden un mayor control al sector minero.

"Hay avances importantes y seguimos con la mejor disposición", manifestó en un mensaje de Twitter la secretaria general del Ministerio de Agricultura, Laura Valdivieso, quien junto con el ministro, Rubén Darío Lizarralde, y otros funcionarios participa en los diálogos. Sin embargo, César Pachón, uno de los líderes campesinos que impulsan la propuesta contó a la AFP que el gobierno no les ha ofrecido lo que reclamaban. "Son posiciones muy diferentes. Nosotros pedimos una condonación de las deudas, mientras que la propuesta del gobierno se basa en ampliar los créditos, cuando nosotros no tenemos cómo responder", dijo Pachón, uno de los portavoces de Dignidad Agropecuaria.

Los agricultores protestan también por el supuesto incumplimiento por parte de las autoridades de acuerdos alcanzados en septiembre pasado tras varias semanas de manifestaciones que dejaron varios muertos y decenas de heridos. "Lo que estamos reclamando los cafeteros y los agricultores de Colombia es que el gobierno cumpla con lo pactado", dijo a Radio Caracol Orlando Beltrán, representante cafetero, según quien la reunión de hoy "fue frustrante". Estas movilizaciones se producen a pocas semanas de las elecciones presidenciales del 25 de mayo, comicios en los cuales el mandatario, Juan Manuel Santos, aspira a la reelección.

Los principales incidentes fueron registrados esta madrugada en algunas carreteras bloqueadas por los manifestantes y reabiertas por la Policía para evitar contratiempos a la población. Una de las vías bloqueadas es la que comunica a Bogotá con la localidad de Choachí, donde unos 200 manifestantes atravesaron troncos y prendieron fogatas, obstáculos que fueron removidos por la fuerza pública.

Manifestantes se congregaron también en las márgenes de carreteras en los departamentos de Boyacá y Cundinamarca, en algunas de cuyas localidades el servicio de transporte público que comunica con Bogotá estuvo paralizado por el temor de los transportistas a que los vehículos fuesen atacados a pedradas, como ha sucedido otras veces.

El estatal Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que a pesar de la huelga hay "normalidad en el ingreso de productos" a las grandes ciudades y que "en los principales mercados mayoristas del país se registró un normal abastecimiento de los alimentos".

Para tratar de buscar una salida a la huelga, motivada por las demandas de los líderes de la protesta de más presupuesto para el campo, condonación de créditos, reducción del precio de los fertilizantes y combustibles, así como freno a las importaciones de productos agrícolas por medio del contrabando y de los tratados de libre comercio, el Gobierno se sentó hoy a la mesa de negociación.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, invitó el lunes a los campesinos a trabajar junto con el Gobierno en la búsqueda de soluciones para los problemas del campo en vez de hacer huelgas, y dijo que su Gobierno ha hecho "esfuerzos enormes en materia de presupuesto" para el sector. Según Santos, sólo este año se han invertido 5.2 billones de pesos (unos 2,680 millones de dólares) en el campo.

La huelga recibió hoy el apoyo de la organización social Cumbre Agraria Campesina, Étnica y Popular, que también convocó a manifestaciones para el próximo jueves con motivo del Día del Trabajo. Mientras el Gobierno y los promotores de la huelga siguen las negociaciones, continúa la polémica por la supuesta infiltración de la guerrilla en la protesta, denunciada por los ministros de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y del Interior, Aurelio Iragorri Valencia.

El fiscal general colombiano, Eduardo Montealegre, afirmó hoy que existen pruebas de que la huelga sí está infiltrada por grupos al margen de la ley. "Esta manifestación legítima de sectores populares, de sectores democráticos, está siendo infiltrada en algunas zonas del país o por las FARC o por el ELN", dijo el fiscal a periodistas en Bogotá.

Según Montealegre, en departamentos como Arauca (noreste), Caquetá y Nariño (ambos en el sur) se han "encontrado infiltraciones" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mientras que en Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, se han detectado del Ejército de Liberación Nacional (ELN).