Fidel Castro responde al NYT: no olvida apoyo de EU a Batista

En su comentario al llamamiento de The New York Times a Obama para que normalice las relaciones con La Habana, el histórico líder cubano recuerda el apoyo de Washington al dictador que derribó.
Fidel Castro (d), durante su histórica entrevista con el reportero Herbert Matthews, de The New York Times, en 1957 en Sierra Maestra
Fidel Castro (d), durante su histórica entrevista con el reportero Herbert Matthews, de The New York Times, en 1957 en Sierra Maestra (Columbia University/ Archivo)

La Habana

El ex presidente Fidel Castro dijo hoy que nunca “podrá olvidarse” que fue Washington quien apuntaló en la isla al régimen de Fulgencio Batista, al comentar un reciente llamamiento del The New York Times al mandatario Barack Obama para que normalice sus relaciones con  Cuba.

En un editorial titulado "Tiempo de Acabar el Embargo a Cuba", publicado el domingo, el influyente diario estadunidense pidió a Obama que "reflexione seriamente sobre Cuba" y dé un "giro" a la política hacia la isla, lo que "podría representar un gran triunfo para su gobierno".

Asimismo, subrayó que "por primera vez en más de medio siglo, cambios en la opinión pública estadunidense y una serie de reformas en Cuba, han hecho que sea políticamente viable reanudar relaciones diplomáticas y acabar con un embargo insensato".

Aunque su hermano, el presidente Raúl Castro, no se ha pronunciado al respecto, el líder cubano también calificó de “calumniosa y gratuita” una referencia del NYT a la muerte del opositor Oswaldo Payá en “un accidente automovilístico” en 2013, según el tribunal que examinó el caso.

En el artículo que reprodujeron  todos los medios nacionales, Castro recordó su primer encuentro con el "valiente corresponsal de guerra" de The New York Times, Herbert Matthews (1900-1977) en la Sierra Maestra en 1957-, cuando comenzaba su lucha guerrillera contra Batista, quien lo daba por muerto, y dijo que “lo que hoy se escribe tiene una connotación muy diferente de lo que se divulgaba” entonces.

“El artículo está escrito con gran habilidad, buscando el mayor beneficio para la política norteamericana en la compleja situación, cuando los problemas políticos, económicos, financieros y comerciales se acrecientan”, agregó Fidel tras reproducir buena parte del comentario del NYT el domingo pasado.

Los pronunciamientos de Castro coincidieron con la presentación en La Habana del libro Back Channel to Cuba, de los investigadores estadunidenses William. M. Leogrande y Peter Kornbluh, quienes recopilaron informaciones hasta ahora secretas sobre los intercambios en silencio entre Washington y La Habana, casi desde el mismo triunfo de la revolución comandada por Castro en 1959.

En el texto,  presentado en Cuba al mismo tiempo que se hacía en EU, los investigadores documentan hasta un mensaje enviado por Obama en 2009 al presidente Raúl Castro. “Dígale a Raúl que si no da pasos, yo tampoco puedo”, le habría dicho Obama al mandatario cubano por intermedio del entonces canciller de España, Miguel Ángel Moratinos.

Ese año, Obama autorizó los viajes y envíos de remesas a la isla de los cubanos radicados en EU, en lo que constituyó un cambio en relación con la política de su antecesor George W. Bush.

La respuesta cubana habría sido entonces la de crear canales de comunicación secretos entre los dos gobiernos, iniciativa rechazada por Obama, según las mismas fuentes.

En diciembre de 2009, los servicios de contrainteligencia cubanos detuvieron al estadunidense Alan Gross, quien fue condenado a quince años de cárcel por acciones contra la seguridad nacional, enfriando cualquier acercamiento entre los dos gobiernos.

Sin embargo, entre 2010 e inicios de 2011, Raúl Castro inició un diálogo con el cardenal Jaime Ortega que derivó en la excarcelación de un centenar de disidentes presos y en la autorización inédita al grupo opositor Damas de Blanco para que cada domingo marche con sus consignas antigubernamentales por vías aledañas a una iglesia habanera.

En 2013,  Cuba y EU reanudaron sus intercambios sobre temas puntuales –migración y correo postal directo, entre ellos- suspendidos luego del arresto de Gross.

En este contexto y por primera vez  en 21 años, Panamá reiteró el lunes que invitará a Cuba a participar en la Cumbre de las Américas que se celebrará en ese país en abril próximo. Desde su creación por iniciativa de Washington en 1994, la isla siempre había sido excluida de esos intercambios.

EL NYT, en su artículo del domingo pasado, dijo a Obama que “una relación más saludable” con La Habana ayudaría “a resolver el caso” de Gross  y que su presencia en la Cumbre “sería importante”, porque ello podría desencadenar “un logro histórico” para su administración en relación con Cuba.

Los cubanos han sugerido canjear a Gross por tres agentes de sus servicios de inteligencia presos en EU, pero hasta ahora Washington ha rechazado esa eventualidad.

Castro, retirado del poder desde 2006 por razones de salud, destacó que "dentro de unos días la comunidad mundial expondrá ante Naciones Unidas si está de acuerdo o no con el bloqueo a Cuba", refiriéndose a la votación del 28 de octubre en la Asamblea General de la ONU de una resolución cubana que pide el fin de esa medida.

En las últimas dos décadas una resolución en contra del embargo ha sido aprobada cada año en la ONU por una abrumadora mayoría. Cuba y Estados Unidos no tienen relaciones diplomáticas desde 1961.