Festejo en el Muro que dividió al orbe

Berlín conmemora hoy 25 el fin de la división este-oeste y del comunismo; ultraizquierdistas vandalizan el espacio donde hablará la canciller Merkel.

Berlín

Cientos de miles de personas comenzaron a vibrar desde ayer en las calles de un Berlín soleado con el aniversario por los 25 años de la caída del Muro, que se celebrará hoy en medio de un clima festivo pero enmarcado en las advertencias lanzadas por Mijaíl Gorbachov sobre la nueva división mundial.

Grandes protagonistas de la jornada fueron los casi siete mil globos iluminados colocados a lo largo de 15 kilómetros del trazado del Muro que dividió la ciudad y el mundo durante casi tres décadas (1961-1989).

La instalación transformó la antigua línea divisoria de la ciudad en una impactante “frontera lumínica” y convirtió las zonas desoladas por las que pasaba el Muro en punto de encuentro de vecinos y turistas, que se lanzaron a las calles alentados por el buen tiempo.

Desde la iluminación de los globos la noche del viernes, el proyecto dejó imponentes imágenes aéreas y a pie de calle, muchas de las cuales pueden verse en la cuenta de Twitter oficial @lichtgrenze (video en: http://dpaq.de/25vtP) o en la web de la ciudad de Berlín (http://dpaq.de/XAOf5).

“Es muy impactante”, resumía un matrimonio de daneses mostrando la línea de globos movidos ligeramente por el viento en el Checkpoint Charlie, mítico paso fronterizo donde tanques soviéticos y estadunidenses estuvieron cerca de iniciar una nueva guerra en 1961.

La escena se repitió en otros puntos emblemáticos de la ciudad —la Puerta de Brandenburgo, el edificio del Parlamento (Reichstag), la East Side Gallery— y entusiasmó también a los berlineses: “El 9 de noviembre de 1989 fue un gran regalo. Estábamos encerrados”, recordó una jubilada.

A lo largo del recorrido hubo además conciertos, charlas con testigos de la caída del Muro y pantallas gigantes con imágenes históricas ante las que se reunieron cientos de personas.

Los 6,880 globos serán llenados hoy con helio, cuando se cumpla el aniversario, y soltados al aire a las 19:00 horas, tiempo local, con lo que la “frontera” volverá a desaparecer como ocurrió hace 25 años.

La instalación marcó el inicio de los festejos del aniversario. El día central llegará hoy con una gran fiesta en la Puerta de Brandenburgo, un concierto de la orquesta Staatskapelle dirigida por Daniel Barenboim y la inauguración de una exposición permanente sobre el Muro encabezada por la gobernante alemana Angela Merkel.

El día previo a la celebración dejó también algunos incidentes: muchos de los globos fueron pinchados a propósito y una parte del espacio donde Merkel inaugurará la exposición amaneció ayer pintada con lemas de la extrema izquierda.

Pero la gran polémica del día fue protagonizada precisamente por uno de los grandes responsables de la caída del Muro, Mijaíl Gorbachov. El histórico líder soviético aprovechó su paso por Berlín para culpar a Occidente de poner al mundo al borde de otra guerra fría por la tensión con Rusia en Ucrania.

“El mundo está al borde de una nueva guerra fría. Algunos dicen que ya comenzó”, señaló el premio Nobel de la Paz (1990) y artífice de las políticas de reforma y transparencia que posibilitaron el fin de la Cortina de hierro.

Gorbachov acusó a Occidente, sobre todo al gobierno de Estados Unidos, de no cumplir las promesas de 1989 y declararse en cambio “ganadores” de la guerra fría para sacar ventaja de la debilidad de Rusia, lo que terminó provocando “un quiebre de confianza”.

“Los acontecimientos de los últimos meses son consecuencia de una política a corto plazo, del intento de actuar con hechos consumados e ignorar los intereses del socio”, acusó el ex dirigente de 83 años en un acto de la fundación Cinema for Peace junto a la emblemática Puerta de Brandenburgo.

En tanto, un sondeo del instituto Insa-Consulere para el diario Thüringische Landeszeitung reflejó que casi uno de cada seis alemanes (16 por ciento) desearía volver a tener un Muro de Berlín que separe el país en dos.