Felipe VI será rey de España el 18 de junio

La fecha fue fijada hoy por el Congreso de los Diputados y tiene que recibir el visto bueno de la casa real, mientras el monarca y su hijo participaron hoy en un acto militar en el Monasterio de ...
El príncipe Felipe (d) saluda junto a su padre, el rey Juan Carlos (i), durante un acto militar en El Escorial
El príncipe Felipe (d) saluda junto a su padre, el rey Juan Carlos (i), durante un acto militar en El Escorial (AFP)

Madrid

El reinado de Felipe VI de España arrancará el 18 de junio: ese día será proclamado rey en una ceremonia en el Congreso de los Diputados, en Madrid, que reunirá a los representantes de las dos cámaras del Parlamento español. La fecha la fijó hoy el Congreso de los Diputados, un día después de que el rey Juan Carlos presentara su renuncia al trono en favor de su hijo. Tiene aún que recibir el visto bueno de la casa real, pero se da por descontado.

Padre e hijo participaron hoy en medio de gran expectación en un acto militar en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, a 50 kilómetros de Madrid, en el primer acto público juntos tras el histórico anuncio del lunes. "¡Viva el rey!", gritaron algunos cuando llegaron vestidos con sus uniformes militares.

En una audiencia posterior, el rey se mostró muy agradecido por las muestras de cariño que está recibiendo y reconoció sentirse "emocionado" por el afecto de los españoles. Uno de los efectos que acarreará la abdicación del rey será la pérdida de su inviolabilidad, reconocida por la Constitución, cuando su hijo asuma el trono, así como la salida de sus hermanas, las infantas Elena y Cristina, de la Familia Real, para pasar a ser "familia del Rey".

El gobierno de Mariano Rajoy aprobó en reunión extraordinaria la ley que regula la renuncia del monarca que ha reinado en España durante 39 años, desde la transición a la democracia que arrancó con la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. Después la envió para su tramitación al Congreso de los Diputados, donde se aprobará por mayoría absoluta la semana que viene. Desde allí pasará al Senado para su votación. Se prevé un apoyo de más del 90 por ciento de los parlamentarios.

La propuesta legislativa fue enviada a la Mesa de la Cámara baja -órgano de dirección del Congreso de los Diputados-, que la admitió a trámite de forma urgente y que previsiblemente obtendrá una amplia aprobación parlamentaria, con toda probabilidad, la víspera de la proclamación. El proyecto de ley es probable que cuente con más de 300 de los 350 votos de la Cámara baja y se prevé que también tendrá el apoyo de la gran mayoría del Senado.

Al final del trámite parlamentario, Juan Carlos I firmará la Ley Orgánica de abdicación en una solemne ceremonia en el Palacio Real, en Madrid, que tendrá lugar la víspera de la proclamación del nuevo rey y en la que estarán representados los distintos poderes del Estado, indicaron hoy fuentes de la Casa del Rey.

En su reunión extraordinaria, el Gobierno español aprobó también una declaración institucional en la que afirma que sin el "impulso y liderazgo" del rey, la transición democrática en España tras el franquismo "no habría sido posible". "Si España es hoy un Estado de Derecho, moderno y democrático, que ha logrado alcanzar altas cotas de bienestar social y protagonismo en Europa y en todo el escenario internacional, se debe, en gran medida, al reinado de Don Juan Carlos I", según la declaración.

Será entonces cuando se haga efectiva la abdicación de Juan Carlos, de 76 años, y pueda celebrarse la proclamación del nuevo monarca, de 46, que reinará como Felipe VI. A su lado tendrá a su mujer, la ex periodista Letizia Ortiz, como reina consorte. Poco se sabe en España de cómo será esa ceremonia, más allá de que reunirá a diputados y senadores en el edificio que alberga la cámara baja del Parlamento, en el centro de Madrid.

Se espera un acto alejado de lo fastuoso, sin representantes de otras casas reales ni de otros gobiernos. La fórmula que empleará Felipe para convertirse en monarca aún tiene que ser redactada.

Con la aprobación de la ley que regula la abdicación de Juan Carlos arrancó hoy un proceso sin precedentes en España, que se está viendo acompañado por protestas en la calle y reivindicaciones de la izquierda republicana que exigen un referéndum para que los españoles decidan entre monarquía y república.

Izquierda Unida (IU), la tercera fuerza política de ámbito nacional, llamó hoy a unirse a toda la izquierda en esa reclamación. "No se pueden sustituir los derechos del pueblo por derechos de sangre", dijo su líder, Cayo Lara, que el lunes fue uno de los que reclamaron en la Puerta del Sol de Madrid la consulta.

La de la capital de España fue la manifestación más numerosa, pero miles de personas participaron en otras con el mismo objetivo en medio centenar de ciudades. Hoy había nuevas convocatorias. "Si a alguien no le gusta (la monarquía), que plantee una reforma de la Constitución", les advirtió Rajoy. "Lo único que no se puede hacer en democracia es saltarse la ley".

La reforma de la que habló el jefe del gobierno tendría que presentarse en el Congreso de los Diputados, donde su Partido Popular (PP) tiene una holgada mayoría absoluta que la haría fracasar. "La monarquía tiene en España un apoyo muy mayoritario", defendió Rajoy.

También el líder del Partido Socialista (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió la monarquía pese a las "hondas raíces republicanas" que su formación ha tenido históricamente. Es fruto de un pacto constitucional que "ha permitido 35 años de desarrollo político marcados por el consenso, la convivencia y el civismo".