Felipe VI recuerda a presidente catalán el necesario respeto a la ley

El rey de España afirmó en Barcelona ante Artur Mas que respetar la legalidad es una "exigencia ineludible para una convivencia democrática en paz y en libertad", ante las reivindicaciones ...
El rey de España, Felipe VI, y Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana (d), en un encuentro en el palacio de la Zarzuela, en Madrid
El rey de España, Felipe VI, y Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana (d), en un reciente encuentro en el palacio de la Zarzuela, en Madrid (EFE)

Barcelona

El rey Felipe VI de España recordó este jueves en Barcelona el necesario respeto a la ley, "exigencia ineludible para una convivencia democrática en paz y en libertad", ante las nuevas tensiones independentistas surgidas en Cataluña, a dos meses de las elecciones regionales.

"Para el poder judicial, como para el resto de las instituciones del Estado, el respeto a la ley nunca ha sido ni es ni debe ser un simple trámite, una mera formalidad", añadió el monarca español, durante una ceremonia de entrega de despachos a una nueva promoción de jueces, en presencia del presidente regional catalán, Artur Mas.

"La ley es la fuente de legitimidad y la exigencia ineludible para una convivencia democrática en paz y en libertad", afirmó. Estas declaraciones llegan en un momento en que Mas ha decidido organizar el 27 de septiembre unas elecciones regionales centradas sobre la cuestión de la independencia.

A pesar de que parecía que los partidarios de la independencia perdían terreno debido a sus divisiones internas, lograron llegar a un acuerdo. El lunes presentaron una lista única que reúne a nacionalistas conservadores, izquierda independentista y personalidades de la sociedad civil cuyo único programa será la puesta en marcha de un proceso de separación con el objetivo de lograr la secesión de Cataluña en 18 meses.

El anuncio volvió a causar una avalancha de declaraciones del gobierno conservador de Mariano Rajoy, que prometió que "no va a haber independencia de Cataluña", asegurando que empleará los medios legales necesarios para evitar que "cinco siglos" de unión se rompan de esta manera.

Felipe VI, jefe del Estado y símbolo de la unidad de España, ha multiplicado sus desplazamientos a la región, en lo que parece una estrategia del gobierno para ganarse las mentes y corazones de los 7.5 millones de catalanes, de los que cerca de un 40% desearían la independencia, según los sondeos.

Los ministros también han multiplicado sus viajes, al igual que Rajoy, cuyas declaraciones al respecto, cada vez más firmes, están "milimetradas", subrayó una fuente cercana a la presidencia. "Esto no son unas elecciones autonómicas" sino plebiscitarias, considera el líder de la lista "Juntos por el sí", Raúl Romeva, un antiguo diputado europeo.

"Lo más relevante es el hecho de que haya o no una mayoría a favor de empezar un proceso de transición nacional", dijo Romeva a la radio privada Cadena Ser, añadiendo que "ya no espero nada" del gobierno conservador español.

A finales de 2014, la fiscalía española anunció la apertura de una investigación contra Mas por organizar una consulta sobre la independencia de Cataluña, a pesar de haber sido prohibida por el el Tribunal Constitucional. En noviembre, esta consulta sin valor legal cosechó un 80% de 'síes' entre 1.9 millones de votantes.

Retiran busto de Juan Carlos I

Unas horas después del discurso del rey, la nueva alcadesa de Barcelona, Ada Colau, retiró en medio de un gran revuelo mediático, un busto de su padre, el rey Juan Carlos I del salón de plenos municipal. La regidora afirmó que se trata de una "anomalía", ya que el padre del rey abdicó en junio de 2014.

"Ya no es jefe de Estado", afirmó el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, para quien "la monarquía es una institución constitucional pero también comporta cierta anomalía democrática pues es una institución no electiva e históricamente, también en España, estuvo vinculada a privilegios y opacidades impropias del siglo XXI".

La corporación municipal se plantea la posibilidad de retirar otros símbolos de la monarquía, que considera sobrerrepresentada en una "una ciudad con una larga tradición republicana que no ha sido suficientemente reconocida", según Pisarello.