Felipe VI inicia día laboral reuniéndose con Rajoy

Vaticano, primer punto de su viaje al exterior; luego visitará Portugal, Marruecos y Francia. La siguiente semana estará en Cataluña.
El monarca recibió a Mariano Rajoy en el Palacio de la Zarzuela.
El monarca recibió a Mariano Rajoy en el Palacio de la Zarzuela. (EFE)

Madrid

Felipe VI comenzó ayer su trabajo como rey, un día después de su proclamación, con una reunión con el jefe del gobierno español en su nuevo despacho de monarca. Mientras, el Partido Popular (PP), de Mariano Rajoy, inició un proceso urgente para dar protección jurídica a Juan Carlos I.

El nuevo rey recibió a Rajoy para celebrar en la estancia de trabajo que hasta el miércoles ocupó su padre, el despacho semanal habitual entre el jefe de Estado y el jefe de Gobierno.

Esta reunión estuvo destinada a repasar la actualidad del país y a que Rajoy informe sobre la política de su gabinete.

Dicha recepción es la que ocupaba su padre en el Palacio de la Zarzuela, la residencia oficial en las afueras de Madrid de Juan Carlos y Sofía, de 76 y 75 años, quienes conservan el título de reyes y seguirán viviendo allí.

La agenda del nuevo monarca se perfila intensa. Él y Letizia pronto harán viajes al exterior para presentarse como reyes, con el Vaticano como primer destino el próximo día 30.

Con el papa Francisco tienen “una comunicación muy fluida y muy fácil”, dijo el ministro de Exteriores español, José Manuel García Margallo.

Luego visitarán los países vecinos de España: el 7 de julio irán a Portugal; el 14, a Marruecos, y después a Francia, en día aún por fijar, según funcionarios citados por medios españoles.

En diciembre, Felipe VI deberá participar también en el puerto de Veracuz con motivo de la 26 Cumbre Iberoamericana.

El primer acto oficial de los nuevos reyes será una reunión hoy con las víctimas del terrorismo.

La semana que viene, Felipe estará en Cataluña, donde el desafío independentista lanzado por el gobierno regional con un referendo de autodeterminación en noviembre supone uno de los retos en el inicio de su reinado.

Su llegada al trono levantó voces que le piden una mediación entre el gobierno de Rajoy y el del catalán Artur Mas para evitar el choque de una consulta sin el permiso estatal.

El gobierno catalán no prevé una reunión entre su titular, Artur Mas, y Felipe VI en los próximos días, pero ayer dejó la puerta abierta a “algún tipo de encuentro” para “antes o después” de las vacaciones de verano.

Mientras comenzaba el nuevo reinado que sucede al que encabezó su padre, que duró 39 años, el conservador PP inició ayer en el Congreso de los Diputados el trámite para aforar a Juan Carlos de Borbón, en el transcurso de un mes, un asunto que suscita polémica.

Juan Carlos I gozó durante su reinado de la inmunidad legal que otorga la Constitución española al monarca. Al abdicar, perdió ese blindaje el jueves, del que desde entonces goza su hijo, quedándose sin protección jurídica alguna.

El aforamiento que se le otorgará ahora no supone inmunidad, sino que le garantiza que en caso de tener que responder ante la justicia no lo hará ante un tribunal ordinario, sino ante el Tribunal Supremo, tanto en causas civiles como penales, es decir, en todas las esferas de su vida privada.

Tras la prisa por aforar a Juan Carlos parecen estar dos demandas de paternidad que se presentaron hace año y medio en los juzgados de Madrid y que fueron rechazadas por la inviolabilidad que la Constitución le otorgaba como rey.

Su aprobación se hará a través de dos enmiendas presentadas por el PP a un proyecto de ley.

“Nuevos” herederos

Tras su reciente abdicación, Juan Carlos I de España pierde su inviolabilidad como monarca, lo que puede reavivar una antigua demanda de paternidad presentada por un supuesto hijo ilegítimo.

Alberto Solá Jiménez, nacido en 1956 en Barcelona y criado en una familia adoptiva, lleva años reivindicándose como el primogénito del monarca, quien, dice, mantuvo una relación en 1950 con su madre biológica.

Junto a la belga Ingrid Jeanne Satiau, quien también dice ser hija de Juan Carlos, presentó en octubre de 2012 una demanda de paternidad que fue rechazada por los juzgados de primera instancia de Madrid al alegar que la Constitución española estipula que “el rey es inviolable”.

Pero existe un recurso pendiente que deberá ser deliberado el 9 de septiembre. Ahora que el rey abdicó y perdió su inviolabilidad, Francesc Bueno, abogado de Solá, tiene esperanzas de que se tramite el caso.

Si se llegara a confirmar la paternidad, Alberto Solá se convertiría en el primogénito varón de Juan Carlos en vez del ya proclamado rey Felipe VI.

“Mi cliente no tiene aspiraciones monárquicas ni ánimo de lucro sino que solo quiere un reconocimiento de su condición de hijo de Juan Carlos”, aseguró Bueno.

(AFP/Barcelona)