Falleció fiscal turco secuestrado al ser herido en rescate

Mehmet Selim Kiraz, que había sido plagiado por un grupo clandestino de extrema izquierda, falleció al estar "muy gravemente herido" al recibir balas "en la cabeza y en el pecho", dijeron los médicos.
Policías turcos toman posición ante el tribunal donde fue secuestrado el fiscal Mehmet Selim Kiraz fue secuestrado
Policías turcos toman posición ante el tribunal donde fue secuestrado el fiscal Mehmet Selim Kiraz fue secuestrado (AFP)

Estambul

El fiscal turco que había sido secuestrado hoy por un grupo clandestino de extrema izquierda murió por las graves heridas que sufrió durante el operativo de rescate lanzado por la policía, anunció el hospital.

El fiscal Mehmet Selim Kiraz "estaba muy gravemente herido cuando llegó (al hospital). Lo perdimos pese a todos nuestros esfuerzos", dijeron los médicos en una declaración emitida por la televisión pública.

Según los médicos, el magistrado recibió balas "en la cabeza y en el pecho". "Ya no respiraba y su corazón no latía" cuando llegó al hospital, agregaron los facultativos.

Kiraz fue secuestrado hoy a la salida del Palacio de Justicia de Caglayan, en la parte europea de Estambul, por miembros del grupo marxista clandestino Partido/Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C), según informó la policía.

El grupo es conocido por sus numerosos ataques cometidos en los años 1990 en Turquía y en una declaración publicada en una página web, había amenazado con matar al fiscal Kiraz si no se cumplía con sus exigencias. Tras varias horas de negociaciones, las unidades de intervención de la policía abatieron a dos secuestradores, en un tiroteo en el que resultó herido el fiscal.

El magistrado investigaba las circunstancias de la muerte de Berkin Elvan el 11 de marzo de 2014 tras pasar 269 días en coma como consecuencia del disparo de una granada lacrimógena de la policía en Estambul durante una manifestación en junio de 2013.

Según su familia, el joven había salido de casa para comprar pan. El grupo pedía que hubiera una confesión pública de los oficiales responsables y que éstos fueran puestos ante un tribunal popular.

La policía inicialmente se avino a negociar con los secuestradores y el jefe de policía de Estambul, Selami Altinok, aseguró que buscaba "una solución sin derramamiento de sangre". Pero sobre las 17:30 hora GMT fuerzas especiales de la policía iniciaron el asalto del lugar en el que se atrincheraban los secuestradores, que terminó media hora después.

"Hemos sido pacientes durante seis horas y hemos hecho todo lo posible, pero por desgracia escuchamos disparos desde la habitación de los terroristas y la policía lanzó la operación", explicó Altinok, durante una breve comparecencia ante la prensa.

Simpatizantes del DHKP-C en la red Twitter, sin embargo, aseguran que los dos activistas se hallaban charlando tranquilamente con el fiscal cuando fueron asaltados por las fuerzas del orden. A la confusión de los hechos contribuyó hoy un gran corte de electricidad que afectó a Estambul y la orden, emitida por las autoridades, de no informar sobre el secuestro.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, explicó poco después durante una comparecencia, transmitida en directo por NTV, que ya se había establecido la identidad de los secuestradores, que identificó como Safak Yayla, nacido en 1991, y Bahtiyar Dogruyol, nacido en 1987.

"Esto es un ataque terrorista, no sólo contra el fiscal sino contra toda la nación", agregó el primer ministro, quien pidió la unidad de todos los partidos políticos "en un periodo crítico, ante la campaña electoral" para los comicios generales del 7 de junio próximo.

Pero la operación policial ya ha causado algunos disturbios en algunos barrios de Estambul, con implantación de movimientos ultraizquierdistas, donde hubo protestas contra el Gobierno e intervenciones policiales, según el diario "Birgün".

Un diputado de la oposición, Aykut Erdoglu, del Partido Republicano del Pueblo (CHP) señaló a Efe en conversación telefónica que la reacción de las autoridades y su promesa de "romper las manos que se levantasen contra un fiscal", iba a provocar más incidentes en barrios pobres de Estambul. "No sabemos qué pasó realmente en la operación", advirtió Erdoglu.