Fallece Ronnie Biggs, conocido como el “ladrón del siglo”

Famoso por su espectacular huida a Brasil tras el asalto al tren de Glasgow en 1963, murió en una residencia de ancianos en East Barnet, en el norte de Londres.
Ronnie Biggs hace el signo de la victoria al presentar su autobiografía "Odd Man Out" en enero de 1994 en Rio de Janeiro
Ronnie Biggs hace el signo de la victoria al presentar su autobiografía "Odd Man Out" en enero de 1994 en Rio de Janeiro (AFP )

Londres

El británico Ronnie Biggs, apodado el "ladrón del siglo" por el asalto al tren de Glasgow en 1963, murió hoy a los 84 años, informó la agencia "Press Association" (PA). Biggs, que se hizo famoso por su espectacular huida a Brasil tras el robo, falleció en una residencia de ancianos en East Barnet, en el norte de Londres. El ladrón, cuya salud se había deteriorado a raíz de varias apoplejías, había sido visto por última vez en público el pasado mes de mayo cuando asistió al funeral de su compañero de asalto Bruce Reynols, según pudo saber la agencia británica.

Biggs, cuya historia ha inspirado películas, dirigió el llamado "robo del siglo", en el que él y varios cómplices se llevaron un botín de 2.6 millones de libras (tres millones de euros) del tren de Glasgow, la mayor suma robada hasta entonces en un sólo asalto. Los miembros de la banda fueron detenidos un año después y Biggs, tras ser procesado y condenado a treinta años de cárcel, fue encarcelado en la prisión de Wandsworth (Londres), pero consiguió fugarse quince meses después.

En la noche del 7 al 8 de agosto de 1963, el conductor de un tren postal, que efectuaba el recorrido entre la ciudad escocesa de Glasgow y la estación londinense de Euston, se detuvo en un punto aislado a la altura de Ledburn, al noroeste de Londres. Una señal roja en la vía le ordenó detenerse, si bien fue un engaño.

Los asaltantes lo golpearon, desengancharon la locomotora y los dos primeros vagones, y descargaron 120 sacos que contenían 2.5 toneladas de dinero en efectivo. Todo ello, sin que el personal que se encontraba en los otros vagones se diera cuenta del golpe. Suma del botín: el equivalente a 52 millones de euros actuales (69 millones de dólares). En 1965, un año después de su condena, Biggs consiguió escapar de la prisión londinense de Wandsworth, al escalar el muro y huir posteriormente en una furgoneta.

Tras una fuga que lo condujo a Bélgica, Francia e incluso Australia, Biggs se exilió en Brasil, donde consiguió huir de la policía gracias a papeles falsos y a varias operaciones quirúrgicas. Tras instalarse en Río de Janeiro, en 2001 decidió entregarse a la justicia británica porque quería volver al Reino Unido a vivir sus últimos años de vida. Tras ser encarcelado en el Reino Unido, fue liberado en 2009 por razones humanitarias pues estaba muy enfermo. Poco antes del 50 aniversario del asalto, Ronnie Biggs declaró: "Si me queréis preguntar si lamento haber participado en el golpe, mi respuesta es no".