El FMI valora el rescate a Ucrania en 27 mil mdd

La ayuda, que será proporcionada en los próximos dos años, no evitará la actual recesión en que se encuentra la economía ucraniana, pero sí la bancarrota que amenaza el país desde hace meses ...

Kiev

El Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró hoy en 27 mil millones de dólares el rescate a Ucrania, cuyo Gobierno se ha comprometido a introducir reformas draconianas que el derrocado presidente, Víktor Yanukóvich, consideró dañinas para su pueblo. "El apoyo financiero proveniente de la comunidad internacional ascenderá a 27 mil millones de dólares en los próximos dos años", anunció el jefe de la misión del FMI enviada a Ucrania, Nikolai Gueorguiev.

Esa ayuda no evitará la recesión en la que se encuentra ya sumida la economía ucraniana, pero sí la bancarrota que amenaza a este país desde hace meses por culpa del despilfarro del antiguo régimen, según el gobierno actual. El FMI anunció el programa de ayuda consensuado con el gobierno después de que expertos del organismo crediticio evaluaran la situación económica sobre el terreno y analizaran un programa de reformas entre el 4 y el 25 de marzo pasados.

"La asistencia proveniente del FMI oscilará entre catorce mil millones y 18 mil millones de dólares. El monto exacto se determinará una vez que se haya obtenido todo el respaldo bilateral y multilateral", agregó Gueorguiev. Horas después, el portavoz del FMI en Washington aseguró que el programa de asistencia financiera a Ucrania aún debe ser ratificado por el Directorio Ejecutivo tras lo que, previsiblemente, el primer desembolso tendrá lugar en abril.

Recientemente, la UE también aprobó una ayuda financiera para la maltrecha economía ucraniana de once mil millones de dólares, de los que 1,600 millones podrían llegar a su destino en las próximas semanas. Para obtener la ayuda internacional, las autoridades ucranianas deben adoptar "un programa de medidas sólidas y de gran alcance orientado a estabilizar la economía y crear las condiciones que permitan un crecimiento sostenido", explicó Gueorguiev.

Los desequilibrios macroeconómicos de Ucrania, agregó, "alcanzaron niveles insostenibles durante el último año", con un déficit por cuenta corriente de más del 9 por ciento del PIB. "Dado el volumen significativo de pagos externos y el acceso limitado a los mercados internacionales de deuda, las reservas internacionales cayeron a un nivel crítico", expuso. El déficit fiscal de 2013 alcanzó el 4.5 por ciento del PIB y el déficit de la compañía estatal de gas, Naftogaz, fue de casi el 2 por ciento del PIB.

Si no se adoptan medidas, "el déficit presupuestario y de Naftogaz combinado superarán el 10% del PIB en 2014", alertó. El objetivo es reducir el déficit fiscal al 2.5 por ciento del PIB en 2016, sin descuidar a los grupos más vulnerables de la sociedad. Nada más anunciarse el acuerdo, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, presentó el proyecto de reforma del presupuesto para este año, que incluye recortes del gasto social, congelación de salarios y subidas de impuestos.

"La economía ucraniana caerá este año un 3 por ciento, pero sólo en el caso de que aprobemos el paquete de leyes presentado por el Gobierno. En caso contrario, pronosticamos la quiebra y una caída del 10 por ciento" del PIB, se dirigió Yatseniuk a los diputados de la Rada Suprema (Parlamento). La medida más dura anunciada es la subida de las tarifas de gas y electricidad, exigida hace mucho por el FMI y que afectará prácticamente a toda la población ucraniana.

"No tenemos otra salida. Nos vemos obligados a subir las tarifas energéticas para no caer en la quiebra", dijo Yatseniuk, que recordó que el precio que paga Ucrania por el gas ruso se multiplicará seguramente por dos a partir de abril. En el capítulo de política fiscal, el Gobierno propuso doblar los impuestos y las tarifas por hidrocarburos a los grandes monopolios y reducir en un 10 por ciento el número de funcionarios del Estado de forma casi inmediata, y en otro 20 por ciento más adelante.

La reforma del presupuesto fue aprobada por 228 diputados, sólo dos más que la mayoría simple necesaria, mientras la nueva ley fiscal fue rechazada inicialmente por la cámara, lo que demuestra que los recelos hacia el FMI persisten entre los miembros de la nueva coalición de Gobierno. El anterior Ejecutivo se negó a aceptar las condiciones del FMI, aduciendo que habrían causado un cataclismo social ya que obligaban a reducir salarios y pensiones y condenaban al desempleo a cientos de miles de personas.

Entonces, en lugar de firmar un Acuerdo de Asociación con la UE, Yanukóvich decidió restablecer las relaciones comerciales con Rusia, lo que provocó en noviembre pasado una ola de protestas que desembocaron en disturbios violentos y en su destitución, en febrero pasado.