FBI se implica en búsqueda de avión desaparecido

Obama afirma que el proceso de búsqueda es una "prioridad absoluta" para Estados Unidos, mientras la agencia federal de investigación estadunidense revisará los datos del simulador de vuelo ...
Familiares de pasajeros chinos del avión desaparecido son escoltados tras serles impedido el acceso al centro de prensa en Sepang, Malasia
Familiares de pasajeros chinos del avión desaparecido son escoltados tras serles impedido el acceso al centro de prensa en Sepang, Malasia (AFP)

Washington

Las autoridades de Malasia han solicitado una mayor implicación en la investigación del avión desaparecido el pasado 8 de marzo a EU y el FBI revisará los datos del simulador de vuelo encontrado en la casa del piloto, el capitán Zaharie Ahmad Shah, indicaron hoy fuentes de la institución. Las autoridades malasias afirmaron que algunos datos habían sido borrados del simulador de vuelo que el piloto había instalado en su propia casa, y solicitaron ayuda al FBI para recuperar esta información, después de registrar la residencia del comandante a las afueras de Kuala Lumpur el fin de semana pasado.

Consideran que estos datos podrían arrojar alguna pista sobre el paradero del avión, un Boeing 777, que llevaba a bordo 239 personas. El secretario de Justicia de EU, Eric Holder, reconoció hoy que ambos gobiernos están "en conversaciones en marcha sobre cómo podemos ayudar". "Estamos trabajando con las autoridades de Malasia, pero no tenemos ninguna teoría", dijo Holder. De acuerdo a fuentes del FBI, que han solicitado el anonimato por ser una investigación abierta, el simulador podría ser enviado a un laboratorio del FBI en Quantico (Virginia) para ser examinado en profundidad junto con el disco duro.

"Hemos llamado a expertos internacionales y nacionales para examinar el simulador del piloto. Hay cierta información borrada y estamos tratando de recuperarla", dijo el ministro de Defensa e interino de Transportes de Malasia, Hishamudin Husein, en rueda de prensa en Penang, a unos 50 kilómetros de Kuala Lumpur. Fuentes próximas a la investigación indicaron que el programa tiene simulaciones de aterrizajes en Maldivas, Sri Lanka, el sur de India y en la base militar estadunidense de Diego Garcia, datos estos que no fueron confirmados o desmentidos en la rueda de prensa.

El simulador lo encontró la policía en la vivienda del piloto, el capitán Zaharie Ahmad Shah, que registraron el sábado pasado, después de que el primer ministro de Malasia, Najib Razak, anunciase que el avión apagó los sistemas de comunicaciones y cambió de rumbo de manera deliberada. El programa no era un secreto porque el propio piloto había revelado su creación en un foro alemán de internet. La policía malasia también investiga al copiloto, Fariq Ab Hamid, de 29 años. "Todos los pasajeros, la tripulación y el personal de tierra que trabajaron en el aparato están siendo investigados", dijo el ministro.

El avión llevaba cuando despegó 153 ciudadanos chinos, 50 malasios (12 forman la tripulación), 7 indonesios, 6 australianos, 5 indios, 4 franceses, 3 estadunidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, 1 ruso, 1 holandés, 1 taiwanés, y dos iraníes que embarcaron con pasaportes robados a un italiano y un austríaco. La policía determinó en su día que los impostores iraníes no tenían lazos con el terrorismo y que se trataba de personas que buscaban mejorar sus vidas en Europa.
 

"Hemos recibido los antecedentes de los pasajeros (extranjeros) de todos los países salvo Ucrania y Rusia. Hasta la fecha, no hemos encontrado ninguna información relevante", manifestó el ministro.Hasta ahora, las autoridades de Malasia habían aceptado la ayuda de gobiernos extranjeros en labores de búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines , desaparecido el pasado 8 de marzo, cuando se dirigía desde la capital, Kuala Lumpur, a Pekín.

No obstante, y aunque un equipo del FBI de cerca de doce personas se había desplazado a Malasia, no había formado parte de las investigaciones, y solo había sido informado de su evolución. Además, Malasia no ha respondido por ahora a los ofrecimientos de ayuda por parte del Instituto Oceanográfico de EU, cuya experiencia en rastreos submarinos ayudó a localizar los restos del vuelo Air France 447 que se estrelló en el Atlántico en 2009.

Estas reticencias y la persistente incertidumbre doce días después del último contacto con el vuelo han elevado las críticas de varios países, especialmente China, ya que más de la mitad de los pasajeros eran de esa nacionalidad, ante la capacidad de Malasia de hallar el avión. El MH370 despegó de Kuala Lumpur a las 00:41 hora local del sábado 8 de marzo (16:41 hora GMT del viernes 7) y tenía previsto aterrizar en Pekín unas seis horas más tarde, pero desapareció de los radares 40 minutos después de despegar sobre el Golfo de Tailandia, y desde entonces no se sabe nada de él ni se han encontrado restos.

Se conoce que el avión cambió de rumbo y llegó al Estrecho de Malaca, pero a partir de ahí todo son conjeturas. Veintiséis naciones participan en su búsqueda en dos corredores, uno que se extiende desde Indonesia hasta el sur de océano Índico y otro que abarca desde el norte de Tailandia hasta Kazajistán y Turkmenistán. Malasia conserva el papel de país coordinador, pero ha delegado en otras naciones parte de las operaciones ante la vasta zona que se debe registrar, de 2.2 millones de millas náuticas cuadradas o 5.6 millones de kilómetros cuadrados.

Mientras, el presidente estadunidense, Barack Obama, afirmó hoy que la búsqueda del avión desaparecido de Malaysia Airlines es una "prioridad absoluta" para Estados Unidos, que puso a disposición todos los medios posibles. "Quiero que (los familiares de los pasajeros, ndlr) estén seguros de que consideramos esto una prioridad absoluta", declaró el presidente, quien dirigió sus pensamientos y plegarias a las familias y allegados a los pasajeros del vuelo 370 de Malaysia Airlines, en su primera declaración sobre el episodio.

"Hemos puesto todos los medios de los que disponemos a disposición del proceso de búsqueda" del avión, agregó, en una entrevista otorgada desde la Casa Blanca a la cadena de televisión de Dallas (Texas, centro-sur) KDFW. "La cooperación con el gobierno de Malasia es estrecha", precisó. La Policía federal (FBI) y el departamento de Transportes colaboran principalmente en la investigación. "Sobre la información de que el avión habría sido avistado en Maldivas (...), no es cierto", afirmó el ministro malasio.

Testigos de la isla de Kuda Huvadhoo vieron una gran aeronave que volaba a baja altitud y hacía mucho ruido sobre las 06:15 (01:15 GMT) del 8 de marzo. El ministro explicó que han dividido las operaciones en tres grupos: uno diplomático (hay países todavía reacios a compartir información delicada), otro logístico y un tercero técnico. Malasia conserva el papel de país coordinador, pero ha delegado en otras naciones parte de las operaciones ante la vasta zona que se debe registrar, de 2.2 millones de millas náuticas cuadradas o 5.6 millones de kilómetros cuadrados.

El hecho de que Tailandia no compartiese hasta esta semana datos, recogidos por sus radares sobre el aparato poco después de que Malasia perdiese el contacto, cuestiona las prácticas de algunos países que han optado por no distribuir información de inteligencia militar. "Puedo confirmar que hemos recibido datos de radares, pero no puedo revelar información de otras naciones", dijo Hishamudin, quien apeló a los gobiernos que cooperan a que compartan cualquier dato que ayude en la investigación.

Los más molestos con la investigación son algunos de los familiares de los desaparecidos, como los que irrumpieron hoy en la sala de prensa donde comparecían las autoridades malasias. "¡Por favor, díganme dónde está mi hijo, dónde se encuentra!", gritó entre lágrimas una ciudadana china antes de ser desalojada, informa el diario local Malaysian Insider.

Familiares de los viajeros chinos que iban a bordo del vuelo desaparecido amenazaron ayer en Pekín con protagonizar una huelga de hambre de protesta hasta que Malasia les proporcione información veraz sobre el paradero de sus allegados. El ministro Hishamudin anunció hoy que un equipo de alto nivel viajará "inmediatamente" a Pekín para informar a los familiares sobre los "últimos acontecimientos".

El grupo de familiares de viajeros chinos que iban a bordo del MH370 desaparecido y que esperan noticias en un hotel de Pekín creó hoy una comisión para trasladar sus quejas por la falta de información y anunció que nombrarán un portavoz para los medios. "La comisión reunirá las opiniones de cada uno de los familiares y expresaremos las peticiones comunes", explicó hoy uno de estos familiares a un grupo de periodistas, entre ellos Efe.

Agotados y angustiados tras once días de espera, los familiares han decidido de esta forma organizarse para hablar con la prensa apostada en el hotel Lido de Pekín, donde cada día la compañía les informa en varias reuniones de los avances de la investigación. La reunión celebrada hoy, a la que pudieron acceder algunos medios de comunicación, tuvo, como otros días, momentos de gran tensión, como uno en los que una de las familiares comenzó a gritar desesperada a los representantes de la aerolínea. "¡No sabéis nada! ¿Dónde están nuestros parientes?", espetó la mujer, según pudo constatar Efe.

Junto a los familiares se encuentra un equipo de psicólogos y otros médicos para atenderles. "La espera está durando mucho y ni el gobierno de Malasia ni la compañía están informando bien. No dejan de difundir información y luego desmentirla", se quejaba hoy ante los medios otro ciudadano chino, cuyos padres viajaban en el vuelo desaparecido el pasado 8 de marzo. Algunos familiares amenazaron ayer con protagonizar una huelga de hambre hasta que responsables del gobierno de Malasia se personen en Pekín y les ofrezcan información detallada sobre la investigación, ya que consideran que se están "ocultando datos".

"La compañía, Malaysia Airlines, esconde algo, en realidad ellos saben dónde está el avión", denunció un hombre de unos 50 años, quien no pudo contener las lágrimas. "No podemos continuar así, en esta espera, dejando que el Gobierno de Malasia nos trate como quiera", añadió. En cambio, destacó su conformidad con los esfuerzos que realiza Pekín para encontrar el aparato, en el que viajaban 239 personas, de ellas 154 ciudadanos chinos procedentes de diversos puntos del país. "Estamos contentos con su gestión, sobre todo con la reubicación de los satélites y el envío de buques militares", afirmó.

En un cartel colgado en la pared a la salida de la sala de reuniones, las familias manifiestan también su desesperación: "Seguimos sin saber dónde está el avión. El portavoz de Malaysia Airlines cambia mucho de opinión, lo que está conduciendo a una búsqueda desorientada. Con enojo, depresión y enfado, los familiares están muy bajos de ánimo", reza el cartel. "Seguimos esperando volver a reunirnos, contamos cada minuto para que (nuestros allegados) vuelvan", concluye el texto.