Las FARC achacan al ejército retraso en liberación de general

Denuncian actividades castrenses en zona donde se dejará al militar Rubén Alzate.
Controles policiales en la ciudad de Quibdó, capital de Chocó.
Controles policiales en la ciudad de Quibdó, capital de Chocó. (Luis Eduardo Noriega/EFE)

Bogotá

La guerrilla de las FARC reprochó ayer al ejército de Colombia la demora en la liberación de los prisioneros, cuya captura motivó la suspensión del proceso de paz.

Desde La Habana, donde el gobierno de Juan Manuel Santos lleva desde hace dos años diálogos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), un delegado de este grupo rebelde cuestionó la continuación las actividades militares en el terreno.

"Mientras haya operativos esto se dificulta bastante", dijo Jesús Santrich, a la radio colombiana Caracol.

"El tiempo que demore no depende de nosotros. Si no hay obstrucciones por parte del ejército creo que todo debe marchar con celeridad", insistió.

El gobierno de Santos espera la liberación del general Rubén Darío Alzate, el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, capturados el domingo en el departamento del Chocó (oeste), y de los soldados César Rivera y Jhonatan Díaz, prisioneros desde hace 12 días tras combates en el departamento de Arauca (este, fronterizo con Venezuela).

El mandatario dijo el jueves que el procedimiento de entrega de los cautivos estaba "en marcha" y agregó que "apenas aparezcan libres" se reiniciarán las negociaciones con las FARC, suspendidas tras las capturas.

Asimismo, el gobierno colombiano espera que las FARC "aceleren las conversaciones y entiendan que el país espera hechos tangibles de paz", dijo ayer el negociador oficial Humberto de la Calle.

El representante del gobierno sostuvo que la crisis en las negociaciones en La Habana por el secuestro por parte de las FARC fue "compleja".

A juicio del jefe negociador, la crisis que ocasionó el secuestro del general Alzate generó un aspecto positivo, como fueron las voces de la sociedad civil para que se mantuvieran las negociaciones en La Habana. Y advirtió que es necesario que los colombianos estén vigilantes en la defensa del proceso.