FARC proponen un pacto humanitario “inmediato”

Al reiniciarse ayer en La Habana las negociaciones entre la guerrilla y el gobierno colombiano, el grupo comunista propuso regular la guerra interna con normas de conducta humanitaria.
Maria Paulina Riveros (i) y Humberto de la Calle (d), miembros de la delegación gubernamental, a su llegada al Palacio de Convenciones
Maria Paulina Riveros (i) y Humberto de la Calle (d), miembros de la delegación gubernamental, a su llegada al Palacio de Convenciones (AFP)

La Habana

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) propusieron al gobierno de su país un pacto “inmediato” para regular la guerra interna, con normas de conducta humanitaria, al retomarse ayer en La Habana el inicio del vigésimo ciclo de las negociaciones de paz para terminar el conflicto de medio siglo en Colombia.

La guerrilla pretende un acuerdo de “regularización de la guerra” que establezca “mínimos humanitarios” de conducta entre las fuerzas beligerantes o “un cese bilateral de hostilidades entre las partes con verificación internacional”, según un comunicado leído por el delegado de la guerrilla, Pablo Catatumbo.

La posibilidad de una tregua bilateral, planteada por las FARC desde el inicio de los diálogos hace quince meses, ha sido rechazada de manera sistemática por el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos, que no se sumó a ninguno de los dos ceses al fuego unilaterales decretados por la guerrilla.

Las guerras internacionales están reguladas por los Convenios de Ginebra —el primero fue firmado en 1864 bajo auspicio del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)—, pero siempre ha sido más complicado el respeto de las normas humanitarias en las guerras civiles y conflictos internos, según el propio CICR. “Pactar unos mínimos humanitarios resulta de involucrar, como es de elemental en el sentido común, a las dos partes que intervienen en el conflicto, es decir al gobierno y la insurgencia”, expresó Catatumbo.

El planteo de las FARC se produce tras una propuesta hecha el 25 de noviembre por el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, quien pidió a la guerrilla acordar con el gobierno “objetivos mínimos humanitarios” para darle “mayor credibilidad y perspectiva” al proceso de paz. El vicepresidente Garzón pidió que las FARC dejen de colocar minas antipersonales, pongan fin al reclutamiento forzado de menores y dejen de atentar contra la infraestructura del país.

En contrapartida, el gobierno ofreció comprometerse a “respetar la integridad física de todos los miembros de la guerrilla”, según detalló Garzón. El conflicto armado ha dejado unos 600 mil muertos y tres millones de desplazados en medio siglo de lucha, según cifras del gobierno colombiano.