FARC propone conferencia internacional sobre drogas

La guerrilla comunista afirmó que la política antidrogas de Colombia ha fracasado, y criticó al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, mientras la delegación oficialista acusó al grupo rebelde ...
 Humberto de la Calle, jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano, durante la lectura hoy de un comunicado
Humberto de la Calle, jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano, durante la lectura hoy de un comunicado (EFE)

La Habana

El gobierno de Colombia y la guerrilla comunista de las FARC cerraron hoy sin avances y con recriminaciones mutuas un ciclo de pláticas de paz. Las FARC afirmaron que la política antidrogas de Colombia "ha fracasado", por lo que propuso celebrar una conferencia internacional sobre el tema, y lanzó dardos al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, mientras la delegación del gobierno les acusó de querer convertir las negociaciones en un "ring de boxeo".

"Está demostrado que en Colombia la llamada guerra contra las drogas, que ha servido de mampara para desenvolver acciones contrainsurgentes, aumentar la represión a las comunidades empobrecidas del campo y escalar la confrontación, ha fracasado", dijo a la prensa el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, en el cierre de un ciclo de diálogos de paz en La Habana. Bogotá y Washington acusan a las FARC de estar involucradas en el negocio del narcotráfico, lo que la guerrilla niega.

Las delegaciones de las FARC y del gobierno colombiano vienen discutiendo desde noviembre el tema de las drogas ilícitas, tercero de los seis puntos de la agenda de paz, pero terminan este vigésimo primer ciclo de pláticas de paz sin cerrar este punto, a tres días de las elecciones legislativas en Colombia.

"Hemos planteado (a la delegación del gobierno) que lo primero que hay que hacer en función de esa solución es trazar una nueva política (antidrogas) con contenidos profundamente humanos", expresó Márquez, quien reiteró las críticas de las FARC, la mayor guerrilla de Colombia, a la erradicación forzosa y aspersiones de cultivos de hoja de coca, mariguana y amapola. Márquez fustigó al ministro Pinzón, al que acusó de "disparar" contra la paz, de ser "lacayo" de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, y de estar involucrado en escándalos de corrupción.

"Este sujeto (Pinzón), al que la CIA parece haberle asignado, dentro de su condición de lacayo, el papel de disparar todos los días contra el propósito de la paz por el que claman los colombianos", dijo Márquez. Afirmó que Pinzón "está en deuda de hablarle al país sobre la realidad de los escándalos actuales de corrupción por el que atraviesan las Fuerzas Armadas y de los cuales no está exento". La guerrilla propuso además la "realización de una conferencia internacional sobre producción y tráfico de drogas ilícitas, así como de concertación de políticas para enfrentarlas", en un documento leído a la prensa por su delegado Fidel Rondón.

"La conferencia estará integrada por representantes de los países productores y consumidores, de instituciones académicas y de investigación, de productores de hoja de coca, amapola y mariguana, y de consumidores organizados", dijo Rondón. Bogotá y Washington acusan a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de estar involucradas en el negocio del narcotráfico, lo que la guerrilla niega. Los diálogos serán retomados el 20 de marzo, según la misma fuente.

Por su parte, el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, afirmó que "no aceptamos que desde este escenario de paz, las FARC se conviertan en jueces de las instituciones y los funcionarios. No, no lo son", dijo a la prensa al rechazar las duras críticas lanzadas por la guerrilla al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

"La delegación del gobierno no caerá en el juego que pretenden montarnos las FARC de convertir la mesa de conversaciones en un ring de boxeo. No es el propósito de estas conversaciones", agregó De la Calle, al responder las críticas a Pinzón formuladas hoy por el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez.

"La delegación de las FARC se refiere al ministro de la Defensa en términos que para nosotros son inaceptables. En vez de crear un ambiente favorable a la paz, las FARC con su lenguaje desmedido están minando la confianza y creando obstáculos para el buen suceso y trabajo de la mesa de conversaciones", dijo De la Calle, quien pocas veces habla con la prensa en La Habana.

Con este duro intercambio de palabras ambas partes cerraron el vigésimoprimer ciclo de conversaciones de paz, en las que no hubo grandes avances en la discusión del punto de las drogas ilícitas, pero volverán a la mesa de negociaciones el 20 de marzo en su intento por poner fin a un conflicto armado de medio siglo. Las dos delegaciones vienen discutiendo desde hace cuatro meses el tema de las drogas, tercero de los seis puntos de la agenda de las conversaciones de paz, iniciadas el 19 de noviembre de 2012, en las que Cuba y Noruega sirven de "garantes", y Chile y Venezuela de "acompañantes".

Hasta ahora ambas partes han consensuado los dos primeros puntos --desarrollo agrario y participación política-- y quedan por delante el abandono de las armas, la reparación de las víctimas y el mecanismo para refrendar un eventual acuerdo de paz. Este domingo habrá en Colombia elecciones legislativas y el 25 de mayo, presidenciales, en las que el mandatario Juan Manuel Santos, quien enfureció a los sectores más conservadores encabezados por su antecesor Alvaro Uribe (2002-2010) por iniciar el diálogo de paz con las FARC, buscará la reelección.

Las conversaciones de paz de La Habana, iniciadas el 19 de noviembre de 2012, buscan poner fin a un conflicto armado de medio siglo, que ha dejado unos 600 mil muertos y unos tres millones de desplazados en el campo colombiano.