FARC piden anulación de los batallones de contrainsurgencia

Además de rechazar el paramilitarismo, la guerrilla pide la reducción del ejército y “reformas profundas” en la doctrina militar de las fuerzas armadas colombianas, tema que el gobierno ...
Jorge Torres Victoria, "Pablo Catatumbo"(c), delegado de las FARC, hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana
Jorge Torres Victoria, "Pablo Catatumbo"(c), delegado de las FARC, hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana (EFE)

La Habana

Las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) proclamaron hoy en La Habana que su desmovilización militar, tras medio siglo de conflicto armado, deber ser simultánea con el regreso del ejército a los cuarteles y la anulación de los batallones de contrainsurgencia.

La declaración la hizo el comandante Pablo Catatumbo al proponer la creación de un “Comando guerrillero de normalización”, a la par del “Comando  estratégico de transición”, creado por el presidente Juan Manuel Santos con altos mandos militares para propiciar la conversión  de las FARC en organización política

“Si el comando de transición tiene el propósito de emprender el estudio de la desmovilización y entrega de las armas de las guerrillas, el comando guerrillero deberá estudiar el regreso de la fuerza militar a su rol constitucional y el desmonte de los batallones de contrainsurgencia”, puntualizó Catatumbo.

Esta es la primera vez que de manera pública las FARC exponen  en detalles las condiciones en que renunciarían a la lucha armada. El punto de vista de la guerrilla incluye  la reducción del ejército y “reformas profundas” en la doctrina militar de las fuerzas armadas colombianas. El gobierno considera que la reforma de sus fuerzas armadas es “un tema no negociable” con los insurgentes.

Catatumbo hizo sus comentarios a la prensa al ingresar al Palacio de Convenciones de La Habana, sede de las pláticas de paz desde noviembre de 2012, y  propuso además la creación de una “comisión investigadora del fenómeno paramilitar”, otro de los componentes de la violencia en el país suramericano,  que ha dejado unos 600 mil muertos y tres millones de desplazados.

Los representantes del gobierno tampoco hablaron esta vez con la prensa. Formalmente, los dos partes estarían examinando los mecanismos para resarcir a las víctimas del conflicto, pero “las discrepancias surgidas tras la creación de la comando de transición pudieran desacelerar el ritmo de las negociaciones”, según entendidos.  

Las FARC consideran “inadmisible” cualquier subordinación a las fuerzas armadas colombianas, e insisten en que su desarme es “una cuestión política”,  que deber ir “a la par del desarme de la sociedad y el estado”.

Las milicias paramilitares surgidas en los años 1980 para combatir a las guerrillas de izquierda, fueron oficialmente desmovilizados en 2006, pero los rebeldes aseguran que siguen activas. Por su parte, las autoridades reconocen que una parte de los paramilitares desmovilizados ha retomado sus actividades criminales ligadas sobre todo al narcotráfico.