Si FARC rompe su tregua será difícil "reensamblar" proceso de paz: Santos

Mientras el presidente de Colombia advertía a la guerrilla sobre el peligro de romper la tregua unilateral iniciada el 20 de julio, en La Habana ambas partes iniciaban el debate sobre justicia.
La delegación del gobierno colombiano en el diálogo de paz, a su llegada al Palacio de Convenciones en La Habana
La delegación del gobierno colombiano en el diálogo de paz, a su llegada al Palacio de Convenciones en La Habana (AFP)

Bogotá

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió hoy que si la guerrilla de las FARC rompe de nuevo la tregua unilateral que comenzó el 20 de julio, "va a ser difícil reensamblar el proceso" de paz, que se desarrolla en Cuba desde 2012.

"Pienso que si el cese al fuego se rompe de nuevo va a ser difícil reensamblar el proceso" de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), dijo Santos, refiriéndose a la tregua unilateral decretada por esa guerrilla para favorecer las negociaciones, y que sobrevino a una arremetida rebelde en las semanas anteriores.

"Espero que los ataques que vimos en los últimos meses, en las últimas semanas, contra oleoductos e infraestructura energética sean los últimos ataques de ese tipo (...) No puedo garantizar que eso no va a pasar nuevamente, pero soy optimista", dijo también durante un foro organizado en Bogotá por el grupo informativo Bloomberg, en el que habló en inglés.

Las FARC comenzaron el 20 de julio una tregua unilateral en Colombia para favorecer las negociaciones de paz que buscan poner fin al conflicto armado interno de más de medio siglo.

Esta tregua de las FARC, principal grupo guerrillero del país con unos siete mil combatientes, llegó luego del recrudecimiento de la violencia que se había registrado en los últimos dos meses, tras el levantamiento el 22 de mayo de un anterior cese del fuego unilateral autoimpuesto por esa guerrilla a partir del 20 de diciembre.

En respuesta a este nuevo alto al fuego unilateral de las FARC, Santos anunció el pasado fin de semana la suspensión de bombardeos contra campamentos de esa guerrilla, en el marco de un acuerdo alcanzado por las partes en La Habana para "desescalar" la confrontación.

Con ese mismo fin, Santos ya había ordenado en marzo suspender los ataques aéreos contra las FARC, una medida que estuvo vigente durante poco más de un mes, hasta que una emboscada guerrillera dejó once militares muertos.

Actualmente, las FARC y el gobierno discuten en La Habana asuntos clave como la reparación de víctimas y la justicia a la que se someterán los guerrilleros desmovilizados, temas que, según Santos, deberán avanzar sustancialmente en los próximos cuatro meses para que puedan continuar las negociaciones.

Debate sobre justicia

En La Habana, el gobierno colombiano y las FARC iniciaron hoy las discusiones sobre justicia para los crímenes cometidos en el conflicto armado, uno de los puntos más complejos de la agenda de paz, y anunciaron avances en el programa de desminado.

Los debates sobre justicia, a cargo de los asesores jurídicos del gobierno y la guerrilla, comenzaron el lunes en La Habana en forma paralela a las negociaciones entre los "plenipotenciarios" de cada parte.

"Este grupo sesionará en paralelo a la discusión del punto de víctimas en la mesa de conversaciones y a la subcomisión técnica del fin del conflicto", con el objetivo de dinamizar las negociaciones, explicó una fuente del gobierno. "Lo que hace este equipo es buscar una fórmula que se lleva a la mesa (de plenipotenciarios), pero no es una negociación" , aclaró.

El tema de justicia es uno de los más complejos del proceso de paz iniciado en 2012, pues ambas partes se culpan mutuamente de ser los principales responsables de la violencia armada, que en medio siglo ha dejado 220 mil muertos y seis millones de desplazados, según cifras oficiales.

Además, las FARC acusan al gobierno de intentar llevar a la cárcel a los guerrilleros, pero de hacer la vista gorda ante los crímenes cometidos por militares y paramilitares de derecha, que en ocasiones actuaban al amparo de oficiales de las fuerzas armadas.

Los asesores jurídicos del gobierno son los colombianos José Manuel Cepeda y Juan Carlos Henao (ambos antiguos presidentes de la Corte Constitucional) y el estadounidense Doug Cassel, de la Universidad de Notre Dame, quien es experto en derechos humanos.

En tanto, los asesores jurídicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) son los colombianos Álvaro Leyva y Diego Martínez, y el español Enrique Santiago. El domingo, Santiago dijo que los rebeldes exigen "más equilibrio y equidad" y no aceptarán que se les juzgue sólo a ellos, porque "la insurgencia no es la más responsable de los crímenes".

En una visita a La Habana en febrero, el ex secretario general de la ONU y Premio Nobel de la Paz Kofi Annan advirtió que un acuerdo de paz para Colombia debe contemplar justicia por los crímenes, de lo contrario puede intervenir la Corte Penal Internacional (CPI).

Desminado avanza pese a muerte de soldado

Ambas partes anunciaron hoy que el programa piloto de limpieza de minas sembradas a lo largo del conflicto está avanzado satisfactoriamente, a pesar de la muerte de un soldado que participaba en esta tarea la semana pasada.

"Pese a las dificultades, el proyecto (iniciado en marzo) ha avanzado", dijeron ambas partes en un comunicado conjunto leído a la prensa por el diplomático cubano José Luis Ponce, cuyo país es "garante" del proceso de paz.

En las tareas de limpieza "los delegados de las FARC aportaron su conocimiento sobre áreas contaminadas, como también explicaciones sobre las técnicas y dispositivos de artefactos explosivos", explicó el diplomático Dag Nylander, de Noruega, el otro país garante del proceso.

Las minas están presentes en más de la mitad de los municipios colombianos y han dejado desde 1990 más de once mil víctimas, entre muertos y heridos. Colombia es el segundo país con mayor cantidad de víctimas por las minas, después de Afganistán.

En tanto, el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, negó que exista un cese al fuego bilateral "disfrazado" en Colombia con la orden del presidente Juan Manuel Santos de suspender los bombardeos a campamentos de las FARC, el sábado.

"No hay cese bilateral disfrazado, esa apreciación es incorrecta", expresó, al salir al paso a las críticas a la decisión de Santos, que siguió a una tregua unilateral de las FARC, en vigor desde el 20 de julio.

La guerrilla elogió hoy la decisión de Santos de suspender los bombardeos, pero pidió acordar nuevas medidas para seguir desescalando el conflicto armado. "Las FARC registramos como positiva la decisión presidencial de suspender los bombardeos contra nuestros campamentos", dijo el comandante Carlos Antonio Lozada.

Estos gestos de ambas partes oxigenaron el proceso de paz, que parecía agonizar con el recrudecimiento de las hostilidades desde abril, con decenas de bajas en los dos bandos. Colombia vive un conflicto interno que en cinco décadas ha involucrado a guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, y dejó 220 mil muertos además de seis millones de desplazados, según cifras oficiales.