Las FARC acusan a Uribe de espionaje

El jefe negociador de la guerrilla arremete contra el ex mandatarioal afirmar que "es el enemigo número uno de la paz en Colombia".
El insurgente Iván Márquez (al micrófono) habla a la prensa en La Habana en el marco de las conversaciones con el gobierno colombiano.
El insurgente Iván Márquez (al micrófono) habla a la prensa en La Habana en el marco de las conversaciones con el gobierno colombiano. (Yamil Lage/AFP)

Habana-Bogotá

Las FARC arremetieron ayer contra el ex presidente Álvaro Uribe, al acusarlo de estar detrás de las presuntas escuchas ilegales a los delegados del gobierno colombiano en el diálogo de paz.

El ex presidente conservador "Álvaro Uribe está detrás de esto" y él "es el enemigo público número uno de la paz en Colombia", aseguró a la prensa alias Iván Márquez, jefe negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en las conversaciones de paz que se realizan entre la guerrilla y el gobierno de Santos, en La Habana.

"Aquí no solamente se está espiando desde Colombia a la delegación de paz del gobierno nacional, sino especialmente a la delegación de paz de las FARC", añadió Márquez, quien afirmó que "esto que está sucediendo, que es realmente grave, debe responderlo (aclararlo) el gobierno de Colombia".

En respuesta, Santos aseguró ayer que fijó un plazo de 10 días para que dé resultados la investigación interna del ejército sobre el presunto espionaje.

Las presuntas escuchas fueron denunciadas por la revista colombiana Semana. La publicación informó que miembros del ejército habrían instalado en 2012 una oficina para interceptar ilegalmente comunicaciones de diversas personalidades de Colombia, incluidos los negociadores de paz Humberto de la Calle (jefe del equipo), Sergio Jaramillo y Alejandro Eder.

Según la revista, el espionaje se efectuó durante varios meses desde un local que funcionaba en Bogotá bajo la fachada de restaurante y centro de informática, que la semana pasada fue registrado por la Fiscalía General.

Santos dijo que el primer reporte que recibió es que ese local, ubicado en un sector comercial, era efectivamente una fachada para realizar tareas de inteligencia legales, aunque falta por establecer si en verdad sus negociadores fueron espiados sin permiso.

"He dado plazo para que el viernes de la semana entrante me traigan los resultados de una investigación que no debe ser difícil de realizar", dijo el mandatario.

"Lo que tienen que verificar es si la inteligencia que estaban haciendo era una inteligencia formal, lo que hay que proteger, o si aprovecharon e hicieron inteligencia ilícita", agregó.

Santos, quien buscará la reelección en las presidenciales de mayo, acusó por las escuchas a "fuerzas oscuras que están intentando sabotear procesos, como el proceso de paz".

Por su parte, el comandante del ejército, general Juan Pablo Rodríguez, negó que su institución esté divida entre quienes están a favor y en contra del proceso de paz con las FARC.

"Yo no estoy de acuerdo con esa afirmación de que el ejército está dividido. Yo veo que es un ejército cohesionado, comprometido, haciendo sacrificios todos los días".

A su vez, el presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, dijo que el ministro de Defensa, Juan Pinzón, y los integrantes de la cúpula del ejército serán citados a un debate que se realizará el próximo martes sobre este asunto.

Tanto la insurgencia como Santos estimaron que las escuchas buscan hacer fracasar el proceso de paz, iniciado el 19 de noviembre de 2012.