FARC acusan a Uribe de estar “detrás” de presunto espionaje

"Álvaro Uribe es el enemigo número uno de la paz en Colombia” dijo a la prensa en La Habana el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, en la primera reacción del grupo a las revelaciones ...
Iván Márquez, jefe negociador de las FARC, hoy en La Habana
Iván Márquez, jefe negociador de las FARC, hoy en La Habana (AFP)

La Habana

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) acusaron hoy al ex presidente Álvaro Uribe de estar “detrás” del presunto espionaje a las delegaciones que negocian la paz en La Habana, e instaron al mandatario Juan Manuel Santos a dar una respuesta contundente, en aras de mantener las conversaciones iniciadas en 2012.

“Uribe está detrás de todo esto, no se les olvide que Álvaro Uribe es el enemigo número uno de la paz en Colombia” dijo a la prensa en La Habana el jefe  negociador de los insurgentes, Iván Márquez. “No solamente se está espiando desde el gobierno a la delegación de paz del gobierno, sino especialmente a la delegación de las FARC”, puntualizó.

En la primera reacción de las guerrillas a la denuncia de la revista colombiana Semana, Márquez agregó que “esto que está sucediendo, que es realmente grave, debe responderlo el gobierno de Colombia”. Los representantes de Santos en las pláticas no hicieron comentarios, pero el presidente reaccionó hoy indignado y ordenó una investigación para llegar, dijo, a las “fuerzas oscuras” que estarían utilizando ilegalmente a los servicios de inteligencia de su país.

Por su parte, Uribe negó cualquier participación en las supuestas interceptaciones, que la revista Semana dijo investigó basándose “en más de 25 fuentes a lo largo de 15 meses”, y tenía el nombre en clave de "Andrómeda".  La publicación reveló que  sectores del ejército habrían instalado desde 2012 una oficina en un céntrico sector de Bogotá para interceptar ilegalmente comunicaciones de los miembros del equipo gubernamental en los diálogos de paz entablados con las FARC en La Habana,  el 19 de noviembre de ese año. 

Según el semanario, el grupo espió durante varios meses las comunicaciones de al menos tres de los representantes del presidente Santos en el diálogo, que busca poner fin a un conflicto de más de medio siglo. También a la ex senadora Piedad Córdoba y al congresista Iván Cepeda, ambos de izquierda. "El gobierno (de Santos)  tendrá que responderle al país y actuar de tal manera que no deje dudas acerca del origen y de la intención de este tipo de actividades que pareciera disparan contra un propósito superior como la paz de Colombia", consideró el negociador de las FARC, Iván Márquez.

Agregó que el presidente colombiano debería poner fin “a la guerra sucia” que en su opinión impera en el país, a fin de que las negociaciones lleguen a feliz término, e insistió en la posición de las FARC de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, que se pronuncie sobre cualquier acuerdo general de paz que se obtenga en La Habana.

Los dos partes debaten ahora el tercer tema de una agenda de seis puntos, referido a drogas ilícitas y narcotráfico. Antes lograron acuerdos parciales en los puntos uno, modernización del campo colombiano, y dos, concerniente a la participación política de las guerrillas después de entregar sus armas. En cuanto a las drogas, los rebeldes pidieron hoy al gobierno “suspender de inmediato” las fumigaciones aéreas con agentes químicos sobre cultivos de coca, amapola y mariguana.

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