FARC-Gobierno: un año de diálogo en Cuba

Las conversaciones que desarrollan en La Habana la guerrilla comunista y el gobierno del presidente Santos cumplen un año con más retórica que resultados.
Humberto de la Calle, jefe de la delegación negociadora del gobierno de Colombia
Humberto de la Calle, jefe de la delegación negociadora del gobierno de Colombia (EFE)

La Habana

Las conversaciones de paz en La Habana entre las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos se mantuvieron en receso hoy, al cumplirse el primer año de que las partes acordaran negociar el fin de medio siglo de conflicto armado, con el saldo de unos 220 mil muertos.

Desde ese acuerdo en Noruega, respaldo por los gobiernos de Oslo y La Habana como “garantes”, se han realizado quince ciclos de conversaciones en la capital cubana, y ha habido más retórica que resultados, pero tanto el presidente Santos como los insurgentes dicen estar dispuestos a seguir las negociaciones, aunque aún se desconoce la fecha exacta en que se reanudarán.

“La hipótesis de una suspensión no ha sido planteada oficialmente en la mesa. Ni, el gobierno, concretamente el presidente, le ha dado instrucciones” en ese sentido a sus negociadores, aclaró el jefe de ese grupo, Humberto de la Calle, en declaraciones en Bogotá, hechas llegar a la prensa en Cuba.

Tras aprobar las pláticas y una agenda de seis puntos, las negociaciones comenzaron al mes siguiente en la capital cubana y hasta el momento solo han alcanzado un “acuerdo parcial” en el primer tema, referido a la necesidad de transformar el sector agropecuario del país suramericano. El enfrentamiento armado ha generado el desplazamiento de las zonas campesinas de entre cuatro y cinco millones de colombianos.

Desde junio, sin embargo, las pláticas transcurren sin acuerdo en el segundo tema, dedicado a la participación política de las guerrillas una vez que entreguen sus armas, y cada delegación culpa a la otra por la lentitud del proceso, con desacuerdos públicos además en el mecanismo que oficializaría cualquier acuerdo general.

El gobierno apuesta porque sea mediante un referendo y los insurgentes abogan por la creación de una Asamblea Constituyente. Tampoco están de acuerdo en “el marco jurídico” aprobado por el gobierno para que las FARC se desarmen. Las guerrillas han pedido en ese punto la creación de una “comisión de la verdad” que integren personalidades nacionales y extranjeras.