"Acuerdo parcial" de FARC y gobierno sobre participación política de guerrilla

Después de cinco meses de conversaciones, ambas partes anunciaron en La Habana el consenso para que una vez entregadas las armas, el grupo pueda ejercer la oposición parlamentaria.
Los comandantes de las FARC Iván Márquez (i) y Pablo Catatumbo (d), en la rueda de prensa
Los comandantes de las FARC Iván Márquez (i) y Pablo Catatumbo (d), en la rueda de prensa (AFP)

La Habana

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos lograron hoy en La Habana un “acuerdo parcial” sobre la participación de las guerrillas en la vida política del país suramericano, una vez que entreguen sus armas, y anunciaron que las negociaciones de paz proseguirán el 18 de noviembre.

Tras casi cinco meses de conversaciones, las partes anunciaron consenso en cuanto a la creación de mecanismos que aseguren los “derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general (…) y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del acuerdo final”, dice un comunicado conjunto leído a la prensa en la capital cubana.

“Nada está acordado hasta que todo esté acordado”, precisaron sin embargo las partes, al aclarar que lo alcanzado hoy “puede ser ajustado” cuando se agote la discusión de los cuatro temas pendientes, incluido el de la lucha contra el tráfico de drogas, próximo asunto a debatir. “Los que el gobierno llama entrega de las armas por las guerrillas se discutirá más adelante, no en el tema de las drogas”, puntualizó por su parte a MILENIO el negociador de las FARC Andrés Paris.

Desde el inicio de estas pláticas en noviembre de 2012, el gobierno y las guerrillas anunciaron acuerdos parciales en el tema uno –democratización del campo colombiano- y ahora en el dos, sobre los mecanismos de participación política de los insurgentes. Aunque el acuerdo de hoy se basa en generalidades, el jefe de los negociadores del gobierno, Humberto de la Calle, aclaró en conferencia de prensa que “más adelante” se emitirá un documento con mayores precisiones al respecto.

El comunicado conjunto adelantó no obstante que “se acordó un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política” a fin de garantizar las “protección de quienes la ejerzan”, con vista a crear “un clima de convivencia y tolerancia” para el nuevo movimiento civil en que se transformen las FARC, una vez desmilitarizadas.

“Lo acordado hoy abrirá el camino para arraigar definitivamente la paz luego de la terminación del conflicto” armado de casi medio siglo, dijo de la Calle, al evaluar los resultados obtenidos y convocar a los partidos políticos y movimientos sociales colombianos a concretar un nuevo estatuto de acción para la oposición en ese país.

Por su parte, el jefe de los negociadores de las FARC Iván Márquez se mostró igualmente “satisfecho” con el resultado alcanzado, al tiempo que advirtió que todavía “falta mucho por andar” para que las guerrillas se desarmen, y en ese sentido dijo que antes “hay que meterle mano al aparato judicial corrupto”, que en su opinión impera en Colombia.