Exoneran a policía que mató a un joven negro

“No actuó con intención criminal”, arguyen; familia de la víctima, decepcionada.
Darren Wilson dijo que en el momento del hecho se sintió “amenazado” por Brown y por eso le disparó.
Darren Wilson dijo que en el momento del hecho se sintió “amenazado” por Brown y por eso le disparó. (AFP)

Washington

El Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió no inculpar al agente Darren Wilson, que en agosto mató al  joven negro desarmado Michael Brown en Ferguson (Misuri, centro), pero señaló que hay “racismo” en la policía local.

Wilson (28) “no actuó con intención criminal y no puede ser probado más allá de una duda razonable que haya infringido la ley”, concluye el informe publicado ayer.

La investigación federal había sido ordenada usando una prerrogativa del gobierno central para proteger los derechos civiles, luego de que Brown fue muerto por el policía, que patrullaba la zona, drama que causó semanas de manifestaciones y motines.

La familia de Brown expresó en un comunicado su “decepción” ante el hecho de que “quien mató a (su) hijo no sea responsabilizado por sus acciones”.

Pero se declaró “alentada de ver que la policía de Ferguson es responsabilizada por prácticas discriminatorias (...). La muerte de nuestro hijo no habrá sido en vano si se realizan cambios, no solamente en Ferguson, sino también en el país”, añade el comunicado.

El informe, que abarca tanto el examen del tiroteo como las prácticas policiales en Ferguson, constata conductas racistas de la policía local contra la comunidad negra de la ciudad.

La policía de Ferguson, al igual que la justicia local, muestran una “rutina” de discriminación contra la población negra, señalan las autoridades judiciales.

El secretario de Justicia, Eric Holder, en un comunicado de prensa dijo que la investigación mostró “una comunidad profundamente dividida, donde la desconfianza y la hostilidad caracterizan con frecuencia la relación de la policía con sus habitantes”.

En un informe de 105 páginas sobre las prácticas policiales, el informe destaca que la población de Ferguson es 67% negra. De 2012 a 2014, 85% de los vehículos detenidos por la policía eran conducidos por negros, así como 90% de las personas que recibieron multas, 93% de los arrestados; 95% de los peatones acusados de infracciones y 94% de los acusados de desacato.

Los negros fueron dos veces más objeto de cacheos que los blancos durante controles de vehículos, pero poseían 26% menos objetos ilegales.

El sistema judicial tampoco se salva. El informe muestra que los tribunales “se centran en los más vulnerables de los ciudadanos”, principalmente los más pobres, con frecuencia afroestadunidenses que por infracciones menores, por no poder pagar las multas, pueden incurrir en deudas crecientes que los lleven a la prisión, a la pérdida de un empleo o su vivienda.

En tanto, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE)  de EU informó que el indigente que fue baleado hace tres días por la policía de Los Ángeles era originario de Camerún, despejando las dudas sobre su origen luego de que diario Los Angeles Times dijera que se trataba del francés Charley Saturmin Robinet.

El diario dijo que Robinet fue condenado en el 2000 a 15 años de cárcel por robar a mano armada un banco en una localidad al oeste de Los Ángeles.

La muerte de este vagabundo, conocido con el pseudónimo de África, despertó de nuevo la ira de los que critican el uso excesivo de la fuerza policial, un tema que en 2014 sacó a la calle a miles de personas en EU.

El incidente fue video grabado por un aficionado y las imágenes se esparcieron en internet.

El jefe del Departamento policial de Los Ángeles, Charlie Beck, defendió a sus hombres alegando que el sin techo tomó el arma de uno de ellos, desencadenado la respuesta a tiros.

El alcalde angelino, Eric Garcetti, prometió “una investigación meticulosa” y pidió no adelantar conclusiones antes del final de las pesquisas.