Exhuman 470 cadáveres de fosas comunes en la ciudad iraquí de Tikrit

Casi dos meses después de haber reconquistado la ciuidad donde el Estado Islámico masacró a centenares de reclutas en 2014, las autoridades anunciaron el hallazgo de los cuerpos de "470 mártires ...
La ministra iraquí de Salud, Adila Hamud, informa del hallazgo de los cadáveres en Tikrit durante una rueda de prensa, hoy en Bagdad
La ministra iraquí de Salud, Adila Hamud, informa del hallazgo de los cadáveres en Tikrit durante una rueda de prensa, hoy en Bagdad (AFP)

Bagdad

Las autoridades de Irak exhumaron 470 cadáveres en fosas comunes alrededor de la ciudad iraquí de Tikrit, donde el grupo Estado Islámico (EI) está acusado de masacrar a numerosos reclutas en 2014. Casi dos meses después de haber retomado Tikrit, las autoridades anunciaron hoy el hallazgo de los cuerpos en cuatro fosas comunes en los alrededores de esa ciudad al norte de Bagdad.

"Hemos exhumado los cuerpos de 470 mártires de Speicher", declaró la ministra iraquí de Salud, Adila Hamud, en una rueda de prensa en Bagdad. En junio de 2014, varios hombres armados vinculados al EI secuestraron a cientos de jóvenes reclutas en la base militar de Speicher, en el norte de Tikrit, y los ejecutaron uno por uno, según las imágenes de propaganda difundidas por el grupo yihadista.

Esas grabaciones y la llamada a intervenir del ayatolá Ali Al Sistani, la mayor autoridad chiita en Irak, contribuyeron a movilizar a las milicias locales contra el EI. Algunos cuerpos fueron lanzados al río Tigris, que pasa por Tikrit, mientras que la mayoría fueron enterrados en fosas comunes de los alrededores.

Los 470 cadáveres encontrados fueron exhumados de cuatro emplazamientos distintos, uno de ellos con 400 cuerpos, explicó Ziad Ali Abas, médico jefe de la principal morgue de Bagdad. "Había varias capas de cuerpos apilados", precisó. La matanza de Speicher habría causado unos 1,700 muertos, una de las mayores atrocidades cometidas por el EI, según las estimaciones.

La presión de las familias de los fallecidos llevó a las autoridades iraquíes a comenzar las excavaciones después de retomar, el 31 de marzo, la ciudad de Tikrit, el bastión del antiguo dictador Sadam Husein.

Expertos extranjeros, incluidos miembros de la Cruz Roja Internacional, participan en la identificación de las víctimas, con análisis de ADN y de los bienes personales que encontraron junto a los cuerpos (documentos, teléfonos móviles...). El gobierno tiene previsto comunicar la próxima semana los nombres de las primeras víctimas localizadas.

"Es una labor complicada por el importante número" de desaparecidos, dijo la ministra Hamud. Speicher se ha convertido en las últimas semanas en un lugar de peregrinaje para las familias que llevan un año sin noticias de un hijo, un padre o un familiar.

Sigue la ofensiva en Ramadi

Este jueves, las fuerzas iraquíes, apoyadas por grupos paramilitares de mayoría chiita, seguían intentando rodear a los yihadistas en Ramadi, la capital de Al Anbar (oeste), la mayor provincia de Irak.

La toma de esta ciudad el pasado 17 de mayo por parte de los yihadistas, tras la retirada caótica de las fuerzas gubernamentales, supuso un duro revés para Irak y sus aliados estadunidenses, que cambiaron su estrategia inicial de crear una fuerza sunita para expulsar al EI.

El gobierno iraquí tuvo que recurrir a los milicianos chiitas, que habían quedado al margen de las operaciones en Al Anbar para evitar conflictos con la población de la provincia, de mayoría sunita.

En el marco de la operación lanzada el martes, unos cuatro mil hombres -soldados, policías, milicianos chiitas y miembros de tribus sunitas- reconquistaron algunos barrios alrededor de Ramadi, situada a unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad.

En Siria, el Frente al Nosra, la rama local de Al Qaeda, se apoderó de Ariha, la última ciudad que aún controlaba el régimen del presidente sirio Bashar al Asad en la provincia de Idleb, según una ONG.

"El Ejército de la Conquista, que agrupa al Frente al Nosra y a otros grupos yihadistas, logró conquistar totalmente la ciudad tras una ofensiva relámpago", indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.