Ex ministro griego Varufakis revela los motivos de su renuncia

El ex titular de Finanzas del gabinete de Tsipras reveló a la revista británica New Statesman que dimitió tras ver derrotada su propuesta de "línea dura" tras la victoria del "No" en el referendo ...
Yanis Varufakis, ante los medios la noche del referéndum del 5 de julio, pocas horas antes de presentar su dimisión
Yanis Varufakis, ante los medios la noche del referéndum del 5 de julio, pocas horas antes de presentar su dimisión (EFE)

Atenas

El ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, reveló en una entrevista publicada hoy los motivos de su dimisión al cargo, tras quedar en minoría -la misma noche del referéndum- en su línea dura prevista ante el Banco Central Europeo (BCE) tras el cierre de los bancos helenos.

Este economista ateniense de 54 años y con doble nacionalidad, griega y australiana, de temperamento fuerte, quien aseguró antes del referéndum que renunciaría en caso de ganar el 'Sí', renunció de manera sorpresiva al día siguiente de la victoria apabullante del 'No', con el 61.1% de los votos, el 5 de julio.

Oficialmente, había tirado la toalla porque los acreedores no lo querían y el primer ministro Alexis Tsipras consideraba "útil" su partida para lograr un acuerdo. Pero, en una entrevista con la revista británica New Statesman, realizada justo antes del acuerdo de hoy para negociar una ayuda a la economía griega, reveló que perdió 4-2 en una reunión de gabinete tras la victoria del 'No', en la que abogaba por una línea dura ante el BCE.

Los bancos griegos están cerrados desde el 29 de junio para evitar una hemorragia de los ahorros, en tanto el BCE cesó de ajustar su techo de ayuda de urgencia a los establecimientos helenos.

Varoufakis, persuadido de antemano que esta situación "querida por el BCE para sellar un acuerdo" iba a producirse, previó "un tríptico" de acciones para responder: "emitir un IOU" (fonéticamente "I owe you", "yo les debo", desde el reconocimiento de la deuda en euros); "aplicar un descuento a plazos de las obligaciones griegas" en manos del BCE para reducir la deuda, y "quitar al BCE el control de Banco de Grecia".

Esto dejaba, en su opinión, entrever una posible salida de Grecia del euro pero con la certeza, según él, de que no había ningún medio legal para empujarla hacia fuera. Para él, eran los medios necesarios para amedrentar a los acreedores y obtener en consecuencia un mejor acuerdo.

Estas sugerencias las hizo varias veces entre el 29 de junio y la victoria del 'No'. "Pero aquella noche, se lamenta, el gobierno decidió que la voluntad del pueblo, ese 'No' rotundo, no tenía que ser el desencadenante de esa aproximación enérgica (...) por el contrario debía llevar a hacer concesiones aún mayores al otro campo".

El lunes 6 de julio, Varufakis sorprendió con un escueto mensaje en su twitter personal: "Minister No More!", tres palabras que anunciaban su dimisión y con las que ofrecía su cabeza a las instituciones europeas, que le consideraban una figura incómoda para las negociaciones.

Explicaba en su blog que tras conocerse los resultados del referéndum "se me comunicó que había ciertas preferencias de algunos participantes del Eurogrupo de que sería mejor que estuviera ausente de sus reuniones, una idea que el primer ministro consideró potencialmente útil".

Por ello, continuó Varufakis, "me voy del Ministerio", ya que "es mi deber ayudar a Alexis Tsipras a explotar, en la medida que considere acertado, el capital que el pueblo griego nos garantizó ayer en el referéndum", en el que el "no" a la propuesta de las instituciones ganó por más de 20 puntos de ventaja.

Varufakis destacó entonces el esfuerzo del pueblo griego, que en difíciles circunstancias ha sido capaz de decir 'oxi' (no) y que es un ejemplo para los demócratas de todo el mundo.

"Es, por tanto, esencial que el gran capital otorgado a nuestro Gobierno por el espléndida voto del 'no' se invierta inmediatamente en un 'sí' para la solución acertada, para un acuerdo que implique la reestructuración de la deuda, menos austeridad, la redistribución a favor de los más necesitados y reformas reales", añadió.

El ministro griego aprovechaba su despedida para lanzar otra andanada a sus colegas europeos y aseguraba que llevaría "con orgullo el aborrecimiento" de los acreedores. "Nosotros en la izquierda sabemos cómo actuar colectivamente sin poner el interés en los privilegios del cargo. Respaldaré plenamente al primer ministro Tsipras, al nuevo ministro de Finanzas y a nuestro Gobierno", zanjó.

Varufakis se fue en la cresta de la ola, con un gran apoyo de los griegos y con su popularidad en máximos. Allí donde iba, la gente le abrazaba y le arengaba a seguir en primera línea del frente. Un auténtico fenómeno social.

Varufakis entró en la vida política con un gran estruendo, al lograr dar el salto al Parlamento con el mayor número de votos de entre todos los candidatos. Desde el primer día en que entró en contacto con sus colegas europeos, el estilo cuando menos peculiar de este economista chocó en un mundo repleto de políticos con larga trayectoria.

Algunos, como el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, se quejaron abiertamente de su estilo poco habitual y de un comportamiento que no pocos calificaron de arrogante y alejado de la realidad política.

Pocos días después de estrenarse en el cargo, Varufakis recibió al presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y no dudó en espetarle, durante una rueda de prensa conjunta, que el Gobierno griego no reconocía a la troika como interlocutora válida en las negociaciones con los acreedores.

Inmediatamente las redes sociales se llenaron de memes que retrataban al ministro como un superhéroe al estilo de "Terminator" o "Superman". Fue el inicio de Varufakis como fenómeno social.

Varufakis pasó el testigo a Euclidis Tsakalotos, el "aristócrata rojo" como le llaman algunos de sus compañeros de Syriza por ser hijo de una familia rica y el hombre elegido para afrontar las tareas difíciles que nadie quiere hacer.