Ex tesorero del PT considera su detención una "profunda injusticia"

Aunque ya se encuentra en libertad, Joao Vaccari afirma que su arresto se debió a declaraciones sin "comprobación" mientras la presidenta, Dilma Rousseff, guarda silencio.
Joao Vaccari, ex tesorero del PT, en el gobierno de Brasil, insiste en reclamar su inocencia ante las acusaciones por el escándalo de Petrobras
Joao Vaccari, ex tesorero del PT, en el gobierno de Brasil, insiste en reclamar su inocencia ante las acusaciones por el escándalo de Petrobras (EFE)

Sao Paulo

El desde ayer ex tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, Joao Vaccari Neto, detenido el miércoles en el marco de las investigaciones por el escándalo de corrupción en la estatal Petrobras, consideró hoy su detención como una "profunda injusticia".

La defensa de Vaccari Neto afirmó a través de un comunicado que solicitará un "habeas corpus" ante instancias judiciales superiores al considerar que su decreto de prisión se debió "a conjeturas y pronósticos".

De acuerdo con el abogado del ex tesorero del PT, Luiz Flávio Borges D'Urso, su detención está fundamentada en las declaraciones "sin comprobación" realizadas por los delatores del gigantesco escándalo de corrupción, el cual está siendo investigado desde hace un año.

"Toda la base de fundamentación para decretar la referida prisión preventiva no tiene respaldo en ninguna prueba, tampoco en las hipótesis previstas en la ley, no habiendo tan siquiera indicios de autoría o de materialidad con relación al señor Vaccari", añade la nota.

Vaccari, acusado de corrupción, asociación ilícita y lavado de dinero, permanecía en libertad, pero fue detenido la víspera debido a la que Policía temía que pudiera obstaculizar la investigación, un argumento que fue rechazado hoy por el ex tesorero, ya que, según su defensa, siempre colaboró con los agentes y la Justicia.

Tras su detención el miércoles, el PT anunció que Vaccari había renunciado al cargo de tesorero en el que había sucedido en 2005 a Delubio Soares, quien está en prisión por un sonado escándalo de sobornos parlamentarios detectado durante la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor de la presidenta Dilma Rousseff.

El ex tesorero del PT fue acusado de participar de corruptelas en Petrobras mediante su supuesta mediación para que empresas constructoras que presuntamente pagaban sobornos para ganar contratos con la estatal realizaran donaciones, ya legales, al partido en el Gobierno.

Las donaciones, pese a que eran declaradas ante las autoridades electorales y ante el Fisco, supuestamente eran la contrapartida de las contratistas de Petrobras a su favorecimiento en las licitaciones, según la Fiscalía.

Vaccari Neto volvió a negar "haber recibido o solicitado cualquier contribución de origen ilícito destinado al PT" y precisó que todas las donaciones "ocurrieron por vía bancaria, con transparencia y con la debida prestación de cuentas a las autoridades competentes".

Mientras, la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, se mantuvo en silencio hoy frente al agravamiento del escándalo de corrupción en Petrobras con la detención de Vaccari, que acerca el caso al palacio presidencial.

Vaccari, acusado de corrupción, asociación ilícita y lavado de dinero, permanecía en libertad, pero fue detenido la víspera debido a que la Policía temía que pudiera obstaculizar la investigación.

Una vez encarcelado, el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) anunció que Vaccari había renunciado al cargo de tesorero en el que había sucedido en 2005 a Delubio Soares, quien está en prisión por un sonado escándalo de sobornos parlamentarios detectado durante la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor de Rousseff.

La presidenta participó hoy en una ceremonia en la que juramentó al nuevo ministro de Turismo, Henrique Eduardo Alves, pero no aludió ni siquiera en forma indirecta al escándalo en Petrobras, que ha llevado a grupos políticos minoritarios a exigir un juicio con miras a su destitución.

Hasta ahora el Ejecutivo solamente se ha manifestado sobre la situación de Vaccari a través del ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien declaró que el Gobierno "apoya las investigaciones" y garantizará que quien haya cometido algún delito sea castigado.

La Policía ha informado de que, en el marco de la investigación contra Vaccari, se intentará determinar qué papel jugó en la red de corruptelas una imprenta propiedad de sindicatos afines al PT que, además, elaboró vasto material para la campaña que llevó a Rousseff a la reelección en los comicios de octubre pasado.

Las autoridades sospechan que esa imprenta sirvió para lavar parte del dinero obtenido con los negociados en Petrobras, lo que, según la oposición, debería extender las investigaciones a la propia campaña de Rousseff, pues podría haber sido financiada en parte por la corrupción.

"Hay un agravamiento de la crisis política, que es cada vez más próxima del Gobierno y de la presidenta", dijo el senador Aécio Neves, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien fue derrotado en las elecciones de octubre por Rousseff. Neves dijo que "todavía" no se puede hablar de un juicio político contra la mandataria, pero reiteró que mencionar el asunto no está "prohibido".

También aseguró que las irregularidades en el sector público son "crecientes" y destacó que este miércoles uno de los organismos fiscalizadores del país determinó que el Gobierno cometió un "delito de responsabilidad" fiscal al usar recursos de bancos públicos para inflar sus resultados y mejorar las cuentas del Estado en 2014.

"Precisamos establecer de quién fue la responsabilidad de ese maquillaje", que "se suma a los delitos que ha cometido el partido de la presidenta", declaró Neves.

El PSDB también pidió hoy que el Congreso investigue los negocios del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), la mayor institución de fomento del país, por préstamos otorgados a empresas involucradas en el escándalo de Petrobras.

La Mesa Directora de la Cámara de Diputados decidirá la próxima semana sobre el asunto, que pudiera constituir un nuevo flanco de ataque opositor contra Rousseff, que cumplió los primeros 100 días de su segundo mandato el pasado viernes.

El PT, que este miércoles emitió una nota en defensa de Vaccari, reunió hoy a su dirección nacional en Sao Paulo para analizar el caso y discutir la designación de un nuevo tesorero. El encuentro fue a puerta cerrada y el PT anunció que sobre sus resultados informará mañana, viernes, el presidente del partido, Rui Falcao.

A los problemas generados por la corrupción que vuelve a salpicar al PT se añaden una economía en franco deterioro y una fragmentación de la base parlamentaria del Gobierno, que ya no responde al palacio presidencial.

Prueba de ello es un polémico proyecto que avanza en las cámaras y propone legalizar la tercerización (subcontratación) del empleo, con lo que las empresas pudieran obligar a sus empleados a convertirse en personas jurídicas y responder por sus aportes y otros derechos laborales.

Los sindicatos, que forman la base política del PT, se han plantado contra ese proyecto, que apoyan algunos partidos de la base parlamentaria de Rousseff, quien en caso de ser aprobado se verá en la disyuntiva de sancionarlo como ley y romper con la clase obrera o vetarlo y agudizar sus dificultades con el Congreso.